Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard 2 XX

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Destacado

Básicos de Primavera

Publicado

en

Vamos con lo mejor del ejercicio ciclista, vamos con la Primavera, ese periodo que rompe el último fin de semana de febrero y se alarga hasta bien entrado abril. Dos bloques: pavé y Ardenas, unas quince carreras. Ahí va lo que consideramos VIP para lo que arranca el sábado con la Het Volk, ahora llamada Het Nieuwsblad.

1. Cancellara retirado y Boonen en retirada: la que ha sido pareja de baile durante tantos años, más de diez si tomáis conciencia, ya no estará sobre la pista. El adoquín pierde brillo con el ocaso de dos grandes en la materia, un par de leyendas que están a otra cosa. El suizo saboreando su primer invierno exento de las penalidades del oficio y el belga afinado más que nunca para poner su rúbrica. Pensad, y valoradlo bien, entre uno y otro hablamos de siete Roubaix y seis Flandes.

2. Alfa y omega Sagan: y en ausencia de los dos mentados, la leyenda en vivo viste de arco iris, excede su tamaño ciclista y se precia de ser el foco de lo más importante y granado que pasa en este ciclo. La última temporada Peter Sagan rompió su maleficio monumental con un Flandes herorico, pero si vamos más allá, si hurgamos un poco más, veremos que no hubo carrera que no le tuviera en la pomada, ni siquiera Roubaix, donde perdió el tren de Boonen pero donde protagonizó el famoso caballito a sesenta por hora sobre adoquinado para no arrollar a Cancellara. El ciclismo es Sagan.

3. La dupla del Trek: con Alberto Contador encabezando la parte de vueltómanos, el Trek apuesta de forma decidida por la primavera. Ese escaparate que pone al límite el material, sus tensiones y acabados, es perfecto para hablar de las bondades de la bicicleta y el equipo «rossonero» lo sabe. Tiene una dupla que de funcionar puede ser la bomba. La potencia y versatilidad de Jonh Degenkolb, salvado su “annus horribilis”, que bien puede ganar San Remo y ser Dios en Roubaix, y la prestancia de Jasper Stuyben, un ciclista perfilado para rodar sobre el adoquín que tiene la opción de liderar sin Cancellara en liza.

4. La suerte que merece Greg Van Avermaet: el año pasado Van Avermaet iba como un tiro para el núcleo duro de la primavera hasta que en Flandes, en los minutos de basura pasó a ser el ilustre accidentado y fuera de las quinielas. Con esas lágrimas GVA se rehizo, recompuso la figura, firmó un Tour antológico y se colgó el oro olímpico. Ahora, con esa inercia, quiere ser rey en la primavera, el periodo por el que bebe los vientos, por el que tanto ha luchado y tan poco ha recibido. Si nada falla será el alter ego de Sagan desde el momento que la HN se ponga en marcha.

5. Los dos bloques: cuando el ciclismo muere en el peralte de Roubaix, algo de luto invade el alma del buen aficionado: es el final de parte adoquinada de la primavera. Luego viene otro perfil de carrera, el triplete de las Ardenas que empieza en Amstel, acaba en Lieja y pasa por Flecha. Nada que ver, como el día y la noche, un salto de años, décadas, en la concepción y desarrollo del ciclismo, de lo imprevisible a ritmos imposibles que matan el espectáculo y la aventura. Las Árdenas necesitan reformularse.

6. El mejor momento: como todo en la vida esto es opinable. A un servidor la Lieja siempre le había prendado, pero claro, en los años de Jalabert, Bartoli, VDB y cía. Esto ha cambiado y posiblemente el mejor momento sea en la parte adoquinada y más exactamente Roubaix, que el año pasado nos regaló 100 kilómetros y pico de escorzo y emociones insufribles. ¿Habrá quién lo supere?

7. Dos jóvenes a seguir: del Lotto casi todo me gusta y en especial las maneras de Tiesj Benoot, que poco a poco asoma por los puestos de cabeza en un momento en que los belgas tampoco van sobrados de bazas habida cuenta de la cantidad de grandes nombres que adorna su historia. Crecido en los mimbres del equipo que la bandera va impresa en su ADN, será posiblemente protagonista desde la misma Het Nieuwsblad. Pasando hoja, nos gustó mucho la Roubaix que se cascó hace un año Gianni Moscon, un faro italiano en el Sky, en cuya estructura gana enteros con su calidad e insultante juventud. Si Poels fue el primero en darles un monumento, porqué este italiano de largo recorrido no les puede regalar su primer adoquín en un monumento.

8. Donde el sol se pone para el Sky: ganando en Lieja hace un año, Wouter Poels abrió el camino y torció la suerte del equipo que ha hecho del Tour su feudo pero que no conquista, curiosamente, otros terrenos como San Remo o los monumentos del adoquín a donde siempre van con auténticos equipazos (Stannard, Rowe, Geraint, Kwiatkowski, Moscon,…) pero nunca mojan por lo que sea. No sé si será un manto divino, o qué, por ejemplo esa curva de Roubaix el año pasado, cuando eran mayoría delante, y de un plumazo se les cayeron casi todas las bazas al unísono.

9. La vida española: dos bazas, dos, parece las más sólidas para el ciclismo y si me apuráis tres, por si Juanjo Lobato se aventura con fortuna en San Remo. La primera, la de Alejandro Valverde quien a base de años ha construido un palmarés de leyenda en las Ardenas, sin temor a encontrar rival a su altura en la Flecha y con la cuarta Lieja en el punto de mira. ¿Será capaz de sumar la aburridísima Amstel a su botín? La segunda es Imanol Erviti y su renovada fe por las clásicas, con la esperanza de que esos dos sextos puestos de Flandes y Roubaix no sean la excepción y si los puntos suspensivos hacia lo que otros segundos espadas ya lograron en la reina de las clásicas. Si hemos visto gregarios que “campeonaron” en el infierno como Hayman o Van Summeren…

Giro de Italia, la gran fiesta del ciclismo

10. ¿La segunda juventud de Philippe Gilbert? Seis años después Gilbert vuelve a afrontar la primavera desde huestes belgas, seis años después de firmar una campaña perfecta en las Árdenas, con el triplete y la sensacion de hacerse eterno. En BMC, por lo que fuere, nunca exhibió ese nivel y sólo una Amstel adorna su vitrina en este periodo. ¿Volveremos a 2012 y veremos un Gilbert vs Valverde como muchos ya soñaron entonces?

Imagen tomada de Cofidis likes ciclismo

INFO

Conoce la marca alemana que brinca bicis de alta gama

Continuar Leyendo
Click para Comentar

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Destacado

Cuando la bicicleta desterró al caballo

Publicado

en

Entre los logros de la bicicleta, cabe reseñar cuando sacaron el caballo de las calles

El caballo fue un animal domesticado por el hombre desde tiempos de la prehistoria. Con los años pasó a ser un elemento clave en la movilidad individual, llegando a su apogeo en el siglo XIX. Sin embargo no todos podían permitírselo. Un caballo exigía unos cuidados de personal competente y entendido que sólo la aristocracia y alta burguesía podían costear. Con el tiempo hubo transporte colectivo movido por fuerza animal, pero los costes seguían siendo altos e incluso los espacios para atenderlos bien, en urbes a veces de plano medieval, escasos. El caballo además se fatigaba y el trayecto a pie se cubría en menos tiempo con frecuencia.

Llegaron entonces los ingleses con el pragmatismo que les caracteriza para sacar el “caballo mecánico” o también “hobby horse”, la evolución de la draisiana, el invento de Karl Drais que se demostraba más rápido que el caballo de toda la vida. Ese invento era el predecesor de la bicicleta y “galopaba” a buen ritmo en la mente de la sociedad con la popularización de carreras como la Burdeos-París o la París-Brest-París, incluso la singular Viena-Berlín en 1893 sobre el mismo trazado que se había cruzado tiempo antes a caballo.

DT – Swiss 400×100

Cambrils Movil 400×100

Cruz 400×100 Banner Landing

El resultado de aquella prueba fue concluyente. Los ciclistas fueron el doble de rápidos que los caballeros. Casi 31 horas de los primeros frente a las 72 de los segundos sobre nada menos que 582 kilómetros. Un medio el doble de rápido y cuatro veces más económico, los números se imponían y la gente empezó a valorar su forma de moverse por las ciudades.

El caballo había sido hasta el momento ejemplo de caché y prestigio, tenerlo era la evidencia de que la vida te había ido bien o que pertenecías a una familia adinerada, pero su profusión hacía invivibles las ciudades del momento. En 1902 París albergaba un parque “caballístico” de 102.000 unidades, aquello era insostenible, y no sólo en coste, también en higiene y suciedad, con la propagación de enfermedades que ello implicaba.

En contra la bicicleta crecía en prestigio. Asociaciones de velocipedistas y afines empezaron a hacer campaña, a desdeñar antiguos mitos del prestigio y poderío del caballo y divulgando las facilidades del nuevo transporte. Sería la primavera de la bicicleta, su primera explosión, en medio de ciudades donde nada sobraba y asegurar las tres comidas diarias era un reto. Sería la instalación de la flaca hasta que llegó la explosión del motor y los coches en los años cincuenta.

Hoy vemos muchas similitudes con aquella sociedad apestada por la suciedad e incomodidades que implicaba el transporte en caballo: cambiad este noble animal por el coche, mirad lo que son cada mañana nuestras ciudades en cuestión de atascos y veréis que el momento que algunos presumimos histórico se vivió hace cien años con un éxito…

Imagen tomada de Attelages-magazine.com

 

Continuar Leyendo

Destacado

Lacets de Montvernier: El Tour 2022 subirá esta maravilla

Publicado

en

Lacets de Montvernier no es el puerto + duro, pero sí uno de los + icónicos

«L’une des stars du prochain parcours» Christian Prudhomme dijo hace seis años sobre Lacets de Montvernier, novedad para el Tour 2015, coronado por Romain Bardet antes que nadie y hoy previsto para la recién presentada edición de 2022.

No tuvimos ninguna duda. La visión desde la carretera de esta escalonada ascensión nos impresionó desde el primer momento. Espectacular.

Pensamos que tenía que entrar con todos los honores en esta sección. Nos frotamos los ojos, nos miramos y una media sonrisa se nos escapó del alma.

Al ver la sinuosa cinta asfaltada que, de lado a lado de la montaña, se retorcía subiendo agarrada a la ladera salvando el tremendo desnivel, atravesando pasos naturales entre las rocas del abismo, lo tuvimos muy claro: ¡queríamos subirlo!

Una escalada de 17 curvas de felicidad, la que nos proporciona estos Lacets de Montvernier, haciendo de esta subida una experiencia única, muy vistosa, que hará las delicias de cualquier cicloturista.

Algunas fuentes hablan de 18 cordones, porque parece ser que uno de ellos está «cuestionado» como tal.

No seremos nosotros quienes le otorguemos la categoría de lacet o no, pero sí contaremos que las horquillas, sobrepuestas una encima de la otra, literalmente, que se aferran a la montaña en unos 3 kilómetros, dan como resultado una curva cerrada cada 150 metros.

Eso es mucho lazo continuado.

De acuerdo que Alpe d’Huez cuenta con 21, pero lo hace en una distancia cuatro veces mayor que en Montvernier.

Los ciclistas que las acometen a bloque comentan que tienen que frenar en sus curvas para luego coger velocidad para intentar ascender lo más rápido posible este corto y explosivo desafío.

No será nuestro caso.

DT – Swiss 400×100

Cambrils Movil 400×100

Cruz 400×100 Banner Landing

La contemplación «sólo para nuestros ojos» de las continuas herraduras nos seguían produciendo muestras de asombro y cada uno de nosotros exclamaba un adjetivo para intentar describirlas: «singular», «imposible», «diferente».

Sólo es un pequeño puerto (¿sólo?). Una menuda joya escondida que se está haciendo célebre porque su foto ya se está empezando a publicar en revistas de turismo y que ha recibido el espaldarazo definitivo con su inclusión en la 18ª etapa del Tour de Francia de hace dos años, aunque ya fue «vista» por los seguidores en el Critérium du Dauphiné también esa misma temporada.

Los lacets remontan los 286 m de desnivel desde Pontamafrey (departamento de la Savoia, región Roine-Alps) a 492 m de altura, salvando el valle bañado por el río Arc para llegar a la Chapelle Nôtre-Dame-de-la-Balmes antes de dirigirnos hasta la pequeña población de Montvernier a 778 m, situada en una gran meseta al abrigo de los grandes Alpes.

Así es. Toda esta zona es un lujo para el cicloturista, el hogar de cinco de las diez ascensiones más famosas de Francia: Galibier, Iseran, Madeleine, Glandon y Croix de Fer.

Y ahora el Col du Chaussy.

Un gran paso de montaña de difícil grado a 1533 m de altitud que se inicia aquí, en esta divertida, estrecha y empinada carretera que es sólo una cuarta parte de su ascensión y siempre pedaleando a un constante y mantenido 8% que nos llevará por una fabulosa ruta que nos pondrá en el camino hacia el Col de la Madeleine.

Mirando de nuevo estos especiales Lacets de Montvernier nos sigue pareciendo improbable que hayan podido construir un camino por ahí.

Pero sí, la encontramos trepando bruscamente por el acantilado esta asombrosa obra de ingeniería de caminos de montaña, que con total seguridad habrá seguido los pasos de una mula ascendiendo por esta ladera, como no podía ser de otra manera.

Lloret 400×100 movil


Gran canaria 400×100

Finalizada las obras en el año 1934, después de seis años de construcción, sus ingenieros poco o nada podían imaginar que iban a hacer tan dichosos a tantos seguidores del ciclismo que cuanto más cuesta arriba se hace más felices son.

Sólo nosotros, las vacas, las ovejas y el cielo azul. Y unas barandillas «donde agarrarnos» que nos protegerán del precipicio. Suerte que por aquí hay muy poco tráfico y además los vehículos de gran tamaño tienen prohibida la circulación.

Mucho mérito tiene el fotografiar los lacets. A no ser que montemos en helicóptero o dispongamos de un dron puede ser difícil plasmarlas en papel. Creemos que nosotros lo hemos conseguido y hemos intentado llevaros estas imágenes a vuestras retinas y por eso pensamos que el hecho de que sean «poco visibles» haya sido una de las razones por las que la subida se ha debido mantener en relativo anonimato hasta ahora.

Los Lacets de Montvernier son divertidos, entretenidos, enganchan, pero son sólo el glaseado de un gigantesco pastel de grandes ascensiones que es la vallée de la Maurienne.

Por Jordi Escrihuela

 

Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

En el Pordoi de Fausto Coppi

Publicado

en

En el Pordoi Fausto Coppi goza de memoria eterna

«Escenario inmortal«. Así definían nuestros amigos Juanto y Ander el mítico Passo Pordoi en un artículo publicado en Pedalier tras ver la senda que abrió Fausto Coppi.

Un puerto que lo describían como épico más por su historia y belleza que por su dureza contenida.

En efecto, estar en esta cima legendaria, a 2239 metros de altura, uno tiene la sensación de formar parte de la historia del ciclismo y más concretamente de la del Giro de Italia.

Si entras en el hotel Savoia, el primer refugio que hay subiendo desde Arabba, podrás contemplar en su interior, colgados de la pared, fotos y recortes de periódicos antiguos con las crónicas de las hazañas de Fausto Coppi en el Pordoi.

Y muy cerca de aquí está el reciente monumento dedicado a Gilberto Simoni, inaugurado el 3 de julio de 2011, con motivo del «Gibo Simoni Pordoi Day», una fiesta en su honor, como homenaje por su reciente retirada de la competición y en su puerto preferido: el Pordoi.

DT – Swiss 400×100

Cambrils Movil 400×100

Cruz 400×100 Banner Landing

Lo más curioso es que el monumento es una bici auténtica de Gibo (una Wilier), protegida por una estructura metálica con forma de ciclista y asentada sobre una gran roca, que además contiene una placa con la lista de todos los corredores del Giro que han ganado la Cima Coppi en los años que el Pordoi era el punto más alto de la carrera.

Y ahí está la bici y nadie osa ni tocarla.

Pero el auténtico tesoro para el cicloturista es pararse y hacerse una foto junto al magnífico monumento a Fausto Coppi que hay en la cima, tanto para el que lo ha ascendido por la vertiente de Arabba, la más bella, con sus 33 tornanti, vueltas y revueltas marcadas en orden numérico y señalando siempre la altura, o bien por el que lo ha hecho por la de Canazei también con sus 27 curvas, eso si no tiene que esperar su turno y hacer fila ante la cantidad de grupos de ciclistas que quieren inmortalizar el evento.

2

La escultura está enmarcada con un telón de fondo magnífico: las montañas del Grupo del Sella y es obra del joven maestro italiano, artista y restaurador, Lorenz Martino. Nacido en mayo de 1976 y con sólo 23 años recibe el encargo de la Comune di Canazei (Val di Fassa) de crear un monumento dedicado al «Campeón de Campeones» en el Pordoi.

Sin duda, por su gran habilidad artística, ya demostrada desde su infancia, le confían esta gran obra, aunque su especialidad es la madera, al joven Lorenz le gusta experimentar con diferentes materiales y decide que su trabajo será en bronce.

Costa Daurada 400×100


Gran canaria 400×100

Se lanza de cabeza con mucha ilusión en esta nueva experiencia y se pasa un mes entero dibujando el proyecto, modelando y creando, hasta que después de varios meses, en julio del año 2000, completa su obra, una prueba de la capacidad artística de este joven maestro.

Creada con 600 kg de arcilla y después fundida en bronce, la escultura tiene unas dimensiones de 2.30 por 2.20 metros y descansa sobre un enorme bloque de piedra, con un peso total de más de dos toneladas.

El monumento a «Il Campionissimo» representa a Coppi en el centro del plano con una perspectiva elipsoide, saliéndose de la escena en plena carrera, flanqueado por el público, los tifossi que le dan alas entre la multitud. Grazie mille, Lorenz!

Por Jordi Escrihuela, desde Ziklo, sueños ciclistas 

Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

El rampante león de la bandera de Flandes

Publicado

en

Flandes bandera JoanSeguidor

El león llena la bandera amarilla de Flandes

Flandes, amarillo, por otro lado: Tres colores verticales visten la bandera belga: negro, amarillo y rojo.

Repartidos equitativamente, en tercios, cada color tiene su qué. El negro viene de la armadura, el amarillo por el color del león de las armas y el rojo procede de la lengua y dientes de ese león. No siempre fue así. Hasta hacer su enseña una réplica de la tricolor francesa, ésta era horizontal y con ésta combatieron el rodillo de los Austrias en el siglo XVIII.

Bélgica es un país que alcanzó la independencia en 1830. Sus colores vienen heredados de la heráldica de Bramante, la región central de un país polarizado por dos vertientes muy opuestas en todo: Flandes y Valonia.

En la primera la vida es rural y vecinal, la otra es industrial y afrancesada. Ni mejor, ni peor, diferentes.

Sin embargo son cuatro las grandes regiones belgas.

En medio, Bruselas, color púrpura y flor de lys en medio, flor amarilla por cierto.

Al sur, encajada en montañas, al final de las Árdenas, territorio hostil y bélico, la región alemana, también llamada Limburgo, con león desafiante, casi flamígero rojo y nueve rosas, tantas como ayuntamientos.

DT – Swiss 400×100

Cambrils Movil 400×100

Cruz 400×100 Banner Landing

Encima de ésta Valonia, la patria de la Lieja y la Flecha.

Su bandera es un gallo, semi protectorado francés.

La bandera de Flandes es otro cantar, harina de otro costal. La verán mucho estos días. Prácticamente sondeará el camino de los pelotones desgajados por estas carreras dibujadas por el demonio. Curva, viraje, giro, contra giro, pasarán mil veces por el mismo lugar, por el mismo cercado, primero bajando, luego en transversal, después subiendo.

Un laberinto en medio de la nada, de pequeñas colinas que fueron atravesadas por la metralla de dos guerras mundiales.

Ciclismo en Flandes Koppenberg JoanSeguidor

El león negro sobre fondo amarillo es la bandera de Flandes y casi diría que la del ciclismo.

Sólo algunas otras se podrían medir a ella, la ikurriña vasca, inspirada en la Union Jack, y la luxemburguesa –la civil, que es de franjas azules horizontales con león rampante coronado y con dos rabos- muy frecuente en los muros que van a Lieja cuando los Schleck guardaban opciones de victoria.

La bandera flamenca echa raíces en 1302 cuando Pieter de Coninck la desplegó en la batalla contra los franceses en la ciudad de Kortrijk. Hay dos versiones de esta bandera, adoptada como la oficial flamenca hace poco más de cuarenta años.

Una, la formalmente establecida en los libros, que es amarilla con un león negro y la lengua roja. La otra no diferencia la lengua del rampante animal, que también es negra, porque de esta manera se omite el vínculo con Bélgica.

Esta es la más usual en la Ronde, en Harelbeke, en la Kuurne, en la Het Nieuwsblad,… es la bandera independentista.

La categoría del león flamenco es tan grande que dos ciclistas fueron apodados con tan viril etiqueta. En los años cincuenta, mientras Italia se relamía las heridas de la guerra entre Coppi y Bartali, el tercer hombre, Fiorenzo Magni, hacía historia en Flandes. En la década pasada Johan Museeuw se ganó también el apodo. Ambos fueron leones, y no unos leones cualquiera, leones de Flandes.

Imagen tomada de deronde1.wordpress.com

Continuar Leyendo

TWITTER

Lo + leído