Alejandro Valverde
El atropello de Valverde no debería ser otro más
Ojalá el atropello de Valverde sirviera para concienciar de las desgracias de los ciclistas en la carretera
Es leer la noticia del atropello de Alejandro Valverde, mientras entrenaba con algunos amigos, y se te cae el ánimo a los pies.
Que un psicópata que pasa rozando una grupeta, frene, recule y atropelle a los ciclistas por el simple hecho de ser increpado, resulta dantesco.
A ver, no hemos estado ahí, hemos escuchado algún testimonio y leído algunas noticias, y lo que se desprende de la situación es brutal.
Aquí tenéis el audio relatando como ha sido el atropello pic.twitter.com/w0i4ej9pPc
— El rabo de podrick (@EPodrick) July 2, 2022
Nadie, ningún ciclista, somos unos santos, pero la reacción denota un desprecio por la vida de quien te cruzas en la carretera que asusta.
Como digo no estuve en la escena del atropello, puedo imaginar algunas cosas que en estos momentos decirlas puede no gustar -el ciclista necesita autocrítica-, ni conozco la cultura de la bicicleta en Murcia, pero lo sucedido no puede dejar impune al autor.
Lamentablemente la cultura de la bici aquí en Murcia entre la mayoría de conductores es una basura, poco menos que sobramos de las carreteras. Han tenido que atropellar al Bala para que algunos lo vean.
— Andrés Cánovas (@andrescanovas) July 2, 2022
Pero no queremos dejar más tiempo en elucubrar sobre lo que ha pasado o podido pasar, preferimos pensar que el atropello haya sido de Valverde vaya a tener el impacto mediático suficiente como para que muchos se den cuenta de lo que sucede en las carreteras.
Un goteo de malas noticias que no cesa ni se corrige, para desgracia de quienes gustamos de salir a la carretera y de los nuestros.
El atropello de Alejandro Valverde es el espejo de miles situaciones que se dan cada fin de semana en este bendito país.
Puedes ir con mil ojos, con mil precauciones, que un imprudente gilipollas puede acabar en tragedia lo que es un placer indescriptible, salir y explorar con tu bicicleta.
En días como hoy queda claro que todo lo que se haga es poco y que luchas personales, nacidas en la tragedia personal, como la de mi amiga Anna González, tienen más motivo que nunca.
Las carreteras dan de sí lo que dan, a veces todos no cabemos, echar mano del sentido común, elegir la ruta menos concurrida y problemática se impone en un momento en el que todo parece tan peligroso e incierto.
Espero que Valverde tenga en la prensa el hueco que necesita por este atropello y que muchos tomen nota que así no podemos seguir.
Por cierto gracias a @michelmadoz por la foto





