Ciclistas
Aleix Espargaró al Lidl-Trek, aunque esperable no lo vi venir
No le encuentro sentido a que Aleix Espargaró entre en un equipo de desarrollo, más allá de querer “sentirse ciclista”.
Vaya tela con el mercado de invierno y las curiosidades que nos está dejando.
Entre el pique por el seleccionador, a quién se le ofreció primero, el salto de Pidcock y ahora lo de Aleix Espargaró al Lidl-Trek, hemos tenido una previa navideña de lo más peculiar.
Centrémonos en la historia del piloto de motos. Quiero empezar desde el principio, porque lo que Aleix Espargaró representa en el mundo del ciclismo es algo así como Moisés abriendo el mar en dos.
A mí, sinceramente, ni me cae bien ni mal. Desde un punto de vista egoísta, es un embajador estupendo para el ciclismo en sus redes sociales, donde a menudo parece más ciclista que piloto de MotoGP.
Eso sí, prescindiendo de esas imágenes grabadas en plena carretera abierta con el pésimo ejemplo que implica.
Su relación con muchos ciclistas es bien conocida. Algunos, como Enric Mas, Marc Soler o Carlos Verona, han pasado por nuestro podcast.
En su momento, se rumoreó que, en sus horas bajas, Movistar podría haberlo fichado. Habría sido un despropósito, especialmente cuando el equipo, allá por 2021, no estaba rindiendo como se esperaba.
Ahora leemos que podría fichar por el equipo de desarrollo del Lidl-Trek, ya que el equipo principal ya ha cerrado su plantilla.
No le veo sentido alguno, salvo que lleve consigo un patrocinador que financie la aventura y le permita cumplir el sueño de sentirse ciclista al 100%. Cualquier otra interpretación me cuesta imaginar, sobre todo teniendo en cuenta que se unirá a un grupo al que, en su mayoría, dobla la edad.
Es como quien paga por una experiencia de recogida de fresas solo para sentirse agricultor por un día.
Sobre si esto desplaza a jóvenes promesas que podrían haber progresado, es difícil opinar. No tengo claro si el equipo de desarrollo del Lidl-Trek ya tenía la plantilla cerrada y ahora le llega este “máster” con un pan bajo el brazo.
Veremos en qué termina esta historia.
Sin embargo, a pesar del ruido generado, no creo que sea algo tan relevante como para rasgarse las vestiduras. Al final, parece eso, la historia de alguien con recursos que quiere sentirse ciclista por un tiempo.
¿Mal ejemplo para los jóvenes que vienen? Pero si estos ya están rodeados de youtubers e influencers que demuestran ganarse bien la vida sin correr con los sacrificios del ciclismo.





