Ciclismo
Ahí va Mads Pedersen
Da igual quien tenga delante, Mads Pedersen siempre corre igual
Mads Pedersen ya no es un ciclista de culto, es algo más: uno de los mejores competidores de la última media década.
Un corredor que ha sabido ganarse un hueco sin ser el más fuerte ni el mejor dotado.
Y ese hueco es enorme, con 50 victorias, algo que pocos corredores activos pueden decir.
Además, tiene tres Gante-Wevelgem, lo que lo coloca entre los grandes de la clásica flamenca más occidental. Su última victoria en esta carrera, la tercera, no fue solo otra victoria, fue su sello, su rúbrica.
Todos esperábamos que lo consiguiera, pero hasta él mismo tenía sus dudas, como admitió.
Podría no haber salido bien, pero se dio cuenta de que el ciclismo actual exige algo más: ganar, sí, pero hacerlo con clase, con estilo, dejando huella en la gente.
Y lo hizo, atacando a más de 50 km de meta, rodando solo y llegando primero.
Sumar todas estas victorias con rivales tan duros no es fácil. Ayer, en elegante Bergen, no había dudas de que los mejores estaban en la línea de salida, pero hace un año, en ese mismo escenario, Pedersen logró derrotar al mismísimo Van der Poel con una táctica maestra de su equipo.
Eso sí que es historia de la buena.
A Pedersen sólo se le puede querer, corre contra gigantes y casi siempre anticipa. Seguramente no gane, pero esta estrategia ya le ha valido algún podio en las majors #E3SaxoClassic
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) March 28, 2025
La honestidad de Pedersen va más allá. Incluso cuando le preguntan sobre sus opciones en Flandes después de ganar por tercera vez la clásica más importante de Bélgica, recuerda que solo 48 horas antes Van der Poel lo había dejado atrás en el Oude Kwaremont, uno de los puntos clave para De Ronde.
Pero, aunque no lo digan mucho, no hay que perder de vista a este corredor, que tiene un palmarés de lujo. No solo es rápido, sino también increíblemente inteligente, hábil y consciente de sus propias limitaciones. Por eso siempre es el primero en atacar, en anticipar el movimiento, en remar y remar hasta llegar a meta. Entre los mejores, y con victorias importantes, como en el Tour de Flandes, donde firmó un segundo puesto detrás de Tadej Pogacar y Van der Poel.
Pedersen se hizo conocido en esta misma carrera hace cinco años, cuando fue segundo detrás de Niki Terpstra, un nombre que ya suena lejano. Siempre ha sido un maestro de anticipar y medir. Es lo que le permitió ser campeón del mundo en el diluvio inglés, un día en el que otros como Van der Poel se hundieron. Pedersen siempre tiene un as bajo la manga, siempre da la cara, nunca se esconde y va con todo, con honestidad, directo y sin rodeos.
Es, sin duda, uno de los ciclistas más apreciados del pelotón. Si no fuera por esa generación de bestias que tiene enfrente, sería el gran favorito en Flandes.








