Ciclismo
¿Qué tienen en común Mas, McNulty, Evenepoel y Seixas?
Los ciclistas que lograron éxitos eternos en ausencia de Pogacar
En un ciclismo que durante años ha gravitado bajo el peso aplastante de Tadej Pogacar, la ausencia del esloveno actúa como un reflector inmediato sobre la clase media-alta del pelotón, esa que vive habitualmente bajo su sombra.
El día que abandonó la Vuelta a España por una caída, el escenario cambió por completo: las victorias que parecían reservadas para un solo hombre quedaron al alcance de ciclistas superlativos a los que les ha tocado la mala suerte de coincidir en el tiempo con uno de los mejores de la historia.
El primero en cobrar la factura fue Enric Mas.
Vimos a la mejor versión del balear, aguantando el pulso en el famoso Bartolo antes de rematar una Vuelta a España ganada con absoluta justicia, siendo el más fuerte de cuantos completaron el recorrido por el Mediterráneo y Andalucía.
Sin Pogacar en liza, el ciclismo recobró una impredecibilidad olvidada.
A las dos semanas, en el Mundial, Brandon McNulty culminó ese caos en una carrera loca, igualada y táctica que no recordábamos desde antes de la era del esloveno, resuelta gracias al bloque estadounidense.
Incluso en las pruebas que formaban parte del calendario alterado de Pogacar, el protagonismo se repartió sin dueño claro.
Davide Piganzoli se llevó el Giro de Emilia, mientras que el Europeo de Eslovenia dejó uno de los momentos del año con el sprint agónico entre Remco Evenepoel y Giulio Ciccone.
El cierre de la temporada en Lombardía sintetizó perfectamente esta brecha temporal.
En la carrera donde Pogacar podía haber desempatado su récord con Fausto Coppi, la victoria fue para Paul Seixas, el corredor más joven de la historia en adjudicarse un monumento.
El francés destrozó al grupo de estrellas que aguardaba su oportunidad en la puerta, conscientes de que la ausencia del gran dominador abría una rendija que no se sabe cuándo volverá a repetirse.








