Ciclismo de carretera
Primavera y ciclismo: los 5+1 momentos top
La primavera de ciclismo 2024 explicada en los cinco instantes, y un bonus track, más emblemáticos
Quedó atrás, hace menos de una semana tuvimos la Lieja-Bastogne-Lieja y la primavera de ciclismo quedó en el álbum de los mejores recuerdos.
Vamos con ellos…
La Redoute con Pogacar
El sitio y lugar de los grandes eventos, que en ciertas ediciones se había quedado sin ese poder decisorio que con Pogacar y también Remco Evenepoel ha logrado recuperar.
Como buen capo, el esloveno ya había dejado caer que la icónica subida con el viaducto al fondo iba a ser el escenario de su sentencia.
Y lo fue, un ataque y la segunda Lieja de su cuenta, ahondando en la sensación de que cuando atacan ciertos ciclistas el resto parece estar a verlas venir y contener los daños.
Ni siquiera el valiente Carapaz pudo durar más allá de la cima.
El cambio de plan en el Poggio
La estrategia en las clásicas pide flexibilidad llevada al máximo extremo, más cuando las carreras cambian súbitamente de escenario en cuestión de segundos.
Así las cosas, el juego de los Alpecin con el comodín de Mathieu Van der Poel fue genial.
En el Poggio, toda vez que Pogacar había quemado las opciones del campeón del mundo, éste tuvo la cintura suficiente para trabajar para Philipsen y garantizarle llegar todos juntos al sprint.
Que los azules ganaran tres de los cuatro monumentos de la primavera ciclista no fue casualidad.
El atasco del Koppenberg
Como antaño, el Koppenberg hizo estragos.
Iván García Cortina fue protagonista involuntario, fuera de su bicicleta, imposible subirse de nuevo en medio de una pendiente exagerada y sobre un empedrado húmedo y hostil.
Sólo tres subieron sin poner pie a tierra y uno por delante de todos, Mathieu Van der Poel, con el baile de los repechones del ciclocross, acompasado, vertical e incontestable.
El despegue de Van der Poel en Arenberg
En el famoso bosque Mathieu no decidió la París-Roubaix, pero empezó a hacerlo.
Con un control exagerado de su equipo en la previa del gran tramo de la mina, Van der Poel cogió el mano de grupo principal y no lo soltó en toda la recta.
La forma en la que había batido a sus rivales en Flandes se replicaba en Roubaix cocinando su doblete.
La persecución imposible de Van Aert
El momento más fugaz de los descritos, pero el más esperado por todos en la primavera.
A la salida del Oude Kwaremont, Wout Van Aert propuso la persecución más épica de la primavera.
El medio minuto con el que salió Van der Poel hacia la meta de Harelbeke se quedó en casi diez segundos kilómetros más tarde en un pulso memorable.
Pero Van Aert lo había dado todo y no le llegó, llegando a pedir la hora para acabar en el podio tras Jasper Stuyven.
Estábamos, sin saberlo aún, ante el único gran duelo de estos en la primavera.
Y el bonus track, esa Flecha Valona gélida con resultado inesperado y ganador abrigadísimo: Stephen Williams.
Imagen: A.S.O./Gaëtan Flamme







