Ciclistas
¿Y si Vingegaard se anima con el Giro?
Es complicado, pero no descarto ver a Jonas Vingegaard en el Giro
El ciclismo actual, a diferencia del que yo viví hace muchos años, es que nos tiene impacientes y con los dientes largos los doce meses del año.
En tardes insulsas de diciembre, tenemos a Cian Uijtdebroeks que se quiere al Jumbo o Pogacar que anuncia estará en el Giro de Italia, poniendo este deporte en los titulares y llevando la cábala al siguiente nivel, que Vingegaard se anime a ir a Italia.
Conociendo, desde fuera al danés, creo que poco o nada le importa a dónde vaya el esloveno.
Jonas Vingegaard tiene clara su hoja de ruta, a él por ejemplo, no le van las clásicas, las de adoquín nada, y las “ardeneras” no del todo, por eso, no pierde tiempo en salir de lo que sabe hacer.
Podríamos decir que el Tour es la zona de confort del nórdico.
Para Vingegaard, por eso, la cosa se está complicando un poco más, una vez ha demostrado que es capaz de ganar y retener la corona del Tour, abrir miras es una necesidad acorde a cualquier campeón.
El año pasado se fue a la Vuelta a España, doblando por primera vez, y tuvo que acatar la orden de equipo sobre el respeto a Sepp Kuss.
El año que viene, seguramente vuelva a doblar en las grandes vueltas, mucho dan por seguro que estará de nuevo en la Vuelta, pero ¿y si Vingegaard se atreve también con el Giro?
Por un lado, sería histórico ver a los dos cocos en Italia, en mayo, por el otro, los dos mejores del Tour comprometerían su plaza en la carrera más importante, pues a nadie se le escapa que el doblete Giro-Tour es ahora mismo la combinación más complicada del ciclismo.
Si Vingegaard estuviera en el Giro, no se le permitiría estar a medias, saldría a por la victoria y rompería una racha negativa frente a Pogacar, quien casi siempre -y con excepción de la Itzulia 2021- ha ganado la partida a los Jumbo con el danés en liza.
El recorrido del Giro sería perfecto para Vingegaard, toda vez ha demostrado lo que es capaz de hacer en una contrarreloj si está en forma e inspirado y en la montaña Pogacar no consigue soltarlo.
Tarde o temprano, Vingegaard tendrá que estar en Italia para luchar por el rosa, él además practica, a diferencia de su gran rival, una mayor selección de sus objetivos: sólo va a por vueltas por etapas.
Sus parciales son los trámites necesarios para ganar la general del Tour, pero también de O Gran Camiño, Itzulia o Dauphiné.
Pogacar le ha tomado la delantera en el relato, ¿será capaz Vingegaard de recoger el guante y evitarle al Giro la tiranía del esloveno?
Imagen: A.S.O./Jonathan Biche





