Ciclismo
Pues claro que Sepp Kuss debe liderar una gran vuelta
Haber ganado una grande es el clic que le faltaba a Sepp Kuss
“What a year” podría decir Sepp Kuss, tres grandes, decisivo a favor de sus jefes en dos y ganador final de la tercera, la Vuelta.
Hace un año por estas fechas, cuando le preguntábamos a Sepp por sus opciones en una carrera de tres semanas decía un lacónico “¿Por qué no?”.
Hoy las tornas han cambiado ha girado la tortilla y Sepp Kuss ya ha preguntado que qué hay de lo suyo.
Cuando acabó el Tour, todo magullado por esa caída en la que logró esquivar a Carlos Rodríguez in extremis, nos preguntábamos si iba a estar o no en la Vuelta, más que nada por que hacer tres grandes el mismo año es algo que no se estila desde tiempos del que hoy es máximo representante de los corredores, Adam Hansen.
En el instante de su confirmación para salir desde Barcelona, pensé en el efecto amuleto de Sepp Kuss sin reparar en lo que acabaría acontenciendo.
Diariamente, Kuss se ha convencido que ganar una grande era posible y estaba en su radar, de forma sutil, eficaz y sufrida ha crecido lo suficiente como para dar ese paso que tanto miedo le propiciaba, el de estar perfecto todos los días, el de no desconectar y dejarse ir porque estaba disputando una vuelta de tres semanas.
Ha cumplido con creces el papel encomendado sobre la marcha y ha firmado un triunfo que me ofrece pocos peros, a pesar de estar acompañado por sus dos compañeros en el podio de Madrid.
Kuss alcanzó una regularidad en la Vuelta, una solidez, que sumada al clic mental que supone ese triunfo, es un aval para volver a liderar en el futuro.
Es curioso, Jumbo ha pasado de zamparse al Soudal a perder a Roglic en cuestión de semanas en la campaña de mercado más rara que recuerdo.
Con todo, los neerlandeses creo que pierden potencia de fuego para 2024, cosa que es buena para el ciclismo, pero de carambola, benefician las opciones de Sepp Kuss en la jerarquía del equipo.
Ahora mismo el americano y Vingegaard son los únicos ganadores de una grande que recalan en el Jumbo, el resto no sabe lo que es ir hasta el final en estas lides.
Con el Tour casi prohibitivo, con el danés arriba del todo, y un Giro que no sé yo si es lo que él esperaba, creo que ver a Kuss el año que viene liderar la Vuelta entra dentro de lo posible, incluso con Vingegaard doblando, pues me extrañaría mucho que el nórdico se atreviera a arriesgar el Tour tomando la salida primero en el Giro.
Imagen: Guillem Riera





