Ciclistas
Tour: El tiempo ya corre Carlos Rodríguez
El Tour de Carlos Rodríguez es un chute enorme para el futuro
Es complicado medir un Tour como el que acaba de cuajar Carlos Rodríguez.
Todo lo que hace y logra se mira bajo el prisma del futuro, de lo joven que es y lo mucho que tiene que progresar, pero es que ha acabado quinto y ganado una de las etapas reinas en su primer Tour, es algo tan grande, tan sobredimensionado, que el balance de ya es claro: el Tour de Carlos Rodríguez ha sido sobresaliente.
Como la Vuelta del año pasado, pero esta vez en Francia, en julio, con los mejores del mundo y los dos cocos machacando.
Carlos Rodríguez ha navegado en este Tour entre Pogacar y Vingegaard, pero también entre los Yates, Pello, Hindley y otros que en algún momento han amenazado su plaza de privilegio.
Verle acabar limpio, sin rasguños ni heridas es el próximo deseo
Qué aprendizajes debe sacar un tío con estudios en jornadas como la de los Vosgos el sábado o en la Sierra de Madrid el año pasado.
Hecho un nazareno, con pocos sitios en su cuerpo sin una herida, ha hecho tres o cuatro años de universidad en sendas etapas.
Es joven, nos lo repiten, pero él sabe que los trenes pasan y el tiempo corre.
Lo digo por esa forma de agarrarse a la carrera tan herido y magullado, dando una lección de trabajo, sacrificio, gestión del dolor y ambición.
El chico es educado como no queráis imaginar, es cariñoso y tierno pero tiene claros sus objetivos y va a por ellos, sin alegrarse del mal ajeno, la caída de Hindley, y compitiendo con lo que tiene.
Que no es poco, a unas cualidades excepcionales, se le une la cabeza de gestionarse en entornos tan hostiles como los que han propuesto los dos mejores del mundo e ir sacando renta de cada gesto y giro.
Solventó los momentos complicados, al margen de la caída, las subidas al Puy de Dôme y Grand Colombier, y se aupó delante cuando pudo.
Su movimiento en la cima de Joux Plane, con los dos cocos dudando, fue letal, le valió la etapa y soñar unos días con el podio.
No fue posible, se ha encontrado a los mejores Yates de su historia, pero estar ahí, en sus primeros 22 días en el Tour es de grande, es para confiar.
¿Con qué equipo volverá al Tour?
Lo veremos…
Imagen: Ineos Grenadiers





