Ciclistas
Iván Ramiro Sosa ¿a quién ficha Movistar?
Iván Sosa deberá demostrar en Movistar si es capaz de disputar generales
Hay algo de contradictorio en Iván Ramiro Sosa pues destacó tan joven que con 23 años parece que lleva una eternidad en el negocio, siendo ya noticia cuando fichó por Ineos y dejó en la estacada a Trek y ahora, tres años después no tenemos ni idea qué versión mostrará en el su ciclo de Movistar.
No nos equivocamos si decimos que Sosa no es un ciclista más.
Hiriente, no hay muchos que, en un día inspirado, sean capaces de sacarte los colores como el liviano colombiano
La suya es una carrera de las de antes, de las de los escarabajos, ciclistas excelsos el día que todo les sonreía, pero ajenos a la competición cuando ésta les giraba la cara.
Eso ficha Movistar con Iván Ramiro Sosa.
En sus tres años en Ineos, Sosa ha sido más de lo mismo que en Androni.
El enésimo hallazgo de Gianni Savio se fue a la escuadra más potente del mundo siendo uno y sale de ella siendo casi el mismo ciclista, al menos por lo que vemos en la ruta.
Con un palmarés incipiente, Burgos es su especialidad, y destellos que hablan de la calidad que manejan esas piernas (Occitania y Piamonte, especialmente), seguimos con la duda de si lo suyo es el esfuerzo sostenido durante tres semanas con la general en el horizonte.
Cierto es que ha corrido dos grandes, Giro y Vuelta, de forma anónima, cierto es también que lo ha hecho joven y que debe tener margen, pero a un ciclista que ha dominado con a soltura que le hemos visto, por ejemplo, las Lagunas de Neila se le puede exigir un destello, aunque sólo uno sea, en grandes como la italiana y española que tienen buen terreno para él.
A diferencia de Nairo y Miguel Ángel López, quienes desde bien jóvenes se veían para disputar generales, Iván Ramiro Sosa aún no tiene definida la suerte en las grandes vueltas ¿Movistar le encarrilará?
Mientras vemos eso, lo fácil sería encasillarle en un cotizado pero relevante puesto de “coleccionista de cumbres”, un tipo de corredor que en chez Unzue ya han tenido en la persona de Leonardo Piepoli, un ciclista del que muchos hablan bien pero con la boca muy pequeña.
Pero dejando asuntos turbios al margen, la variedad de cimas que adorna el palmarés del italiano bien podría ser una inspiración para el colombiano más colombiano del presente si el esfuerzo de tres semanas se le hace bola.





