Ciclistas
¿Por qué Zdenek Stybar es un MVP?
Zdenek Stybar ofrece resultados y trabajo, pero principalmente hace equipo
No hace muchos días, el Deceuninck anunció la renovación de uno de los corredores que mejor explican el éxito del equipo azul, Zdenek Stybar.
En un equipo en el que la unión del grupo resulta el sofrito del éxito, Stybar supone uno de los pegamentos, pues forma parte del paisaje prioritario de los mejores momentos del equipo desde hace ya unos cuantos años.
Marcó el camino a otros de ciclocross a carretera cuando su momento era más dulce, justo después de ganarle un Mundial memorable a Sven Nys, quien, a diferencia de Zdenek Stybar, siempre priorizó la campaña de invierno.
Así es el Centro Sven Nys, una meca del ciclocross en el corazón Flamenco
Con tres mundiales a la espalda Stybar plegó velas, y probó en la carretera, marcando un camino que otros más recientes y que tenemos en la memoria, seguirían.
Siempre que alguien de ciclocross da el paso a la carretera se le supone un déficit de fondo y kilómetros al más alto nivel
Stybar no tuvo un salto tan demencial como el de VDP o Van Aert, quienes desde el kilómetro cero ya volaban por kilómetros y kilómetros, pero se vio delante rápido.
Era, como no podía ser de otra manera, pieza clave en el engranaje de las clásicas y se atrevía a ganar carreras que siempre han sido muy bonitas, como el otrora Eneco Tour a un emergente Tom Dumoulin.
Omega Pharma, Quick Step y ahora Deceuninck, ls nombres que ha manejado Lefevere han lucido en el pecho de Stybar con un elemento común: su trascendencia en carrera.
Stybar ha vivido los años finales del reinado de Tom Boonen, ha corrido con Niki Terpstra, Philippe Gilbert y Matteo Trentin, auténticos capos del pelotón y con todos ellos se ha entendido a las mil maravillas.
Ha trabajado por ellos, ha hecho equipo –recuerdo su alegría cuando David de la Cruz se puso líder en El Naranco, Vuelta 2016– como lo hacen y han hecho otros corredores de base que han dejado lo mejor por el equipo de Lefevere, desde Vandenbergh a De Clerq o Lampaert.
Pero es que Stybar ha sabido aprovechar las ocasiones que se le presentaron para confeccionar un curioso palmarés, no muy grande, pero interesante.
Hubo un tiempo que uno de los nombres de la primavera fue él, jugándose las habichuelas con Geraint, Van Avermaet y el mismo Sagan.
De esa época sacó rédito, especialmente en la primavera 2019 cuando encadenó Het Nieuwsblad y Harelbeke para desespero de Van Aert, como él, tres veces campeón del mundo de ciclocross.
No olvidar la antológica Strade Bianche de 2015 que gana en un duelo a cuatro contra Valverde, Van Avermaet y Vanmarcke
A los pocos meses ganaría una etapa en el Tour que fue un drama y éxtasis para su equipo, mientras él ganaba por detrás Tony Martin, en amarillo, entrada doliente por una caída.
Éste es Zdenek Stybar, éste es uno de los corredores más valiosos del pelotón, un lujo sobre ruedas del que el mejor equipo del mundo no puede prescindir.





