Opinión ciclista
Simone Biles: la insufrible demagogia sobre la salud mental de los deportistas
Lo que le sucede a Simone Biles es el pan nuestro de cada día en el deporte
El aluvión de Simone Biles, la gimnasta estadounidense, se ha llevado portadas y entradas de telediario, como pocas veces se le ha dedicado a un deporte que no sea el futbol.
Ahora muchos se sorprenden de la calidad mental de los deportistas de alto nivel, se rasgan las vestiduras, critican el sistema, se declaran horrorizados.
Lo hacen tertulianos que opinan de política, novelas, futbol y cualquier cosa que se les cruce por el camino
Lo hacen en programas que sólo se acuerdan del deporte, cuando truena.
Lo de Simone Biles es el pan nuestro de cada día, desde tiempos inmemoriales, además, desde que el deporte es deporte y el ser humano nació competitivo.
Es triste, pero es así, como decir que el deporte de alto nivel es salud, cuando se cruzan líneas físicas y mentales que no atravesarían el 99,9% de la población.
Luego volvemos a lo de Simone Biles, pero antes, una analogía ciclista.
Este mismo miércoles por la mañana en el podio de Tokio, Primoz Roglic y Tom Dumoulin se colgaban las medallas de oro y plata.
A veces solo tienes que pararte para seguir tu camino.
???? Tom is back. #Tokio2020 pic.twitter.com/0X4qWgPhnY
— Albert Rivera Rabal▲ (@AlbertRiveraR) July 28, 2021
Sabemos bien la historia de ambos, ambos vinculan mucho con el hilo de este artículo.
Primoz Roglic vive en una montaña rusa de caídas e infortunios que encaja, no sé cómo, sin titubear, con frialdad y la seguridad que volverá fortalecido
Ya hemos hecho el relato de sus idas y venidas, no viene a cuento otra vez, pero sí que llama la atención la solidez que este ciclista muestra dentro y fuera de la carretera y cómo se rearma entre competiciones.
Tom Dumoulin colgó temporalmente la bicicleta en invierno, agobiado y vacío, harto de competir y todo lo que le implicaba, sabedor que ese ritmo no estaba preparado para seguirlo
Decidió tomarse un tiempo, nosotros pensamos que no volvería, y está de nuevo en el redil.
La exigencia de esa medalla de plata ha sido tal que hay que está muy cargado de todo, de moral y físico para poder optar a ella.
Tom Dumoulin ha demostrado que se puede volver.
Ambos, Roglic y Dumoulin, han llegado al mismo punto por diferentes caminos.
Uno encaja y encaja, el otro hizo una pausa: son oro y plata.
Los que amamos el ciclismo les queremos por igual, nos parecen admirables por ser quiénes son y a dónde han llevado su sueño.
Si un día, como Tom, quieren dejarlo, tendrán todo nuestro apoyo.
Escuchad esta charla con nuestra amiga Meritxell sobre psicología deportiva
Incluso ésta con Martín Bouzas y sus motivos para dejar el ciclismo…
Escucho a opinadores hablar de hipocresía, de la presión social y todas esas cosas
En lo de Simone Biles existen estos factores, pero hay cosas que van más allá e influyen, como la educación y los valores de tus padres, junto a la forma de encajar el fracaso, levantarse y seguir.
La gente, entre la que me incluyo, no tenemos culpa que Simone Biles haya querido optar a seis oros, esto lo ha escogido ella o su entorno más próximo, entrenadores y preparadores, entiendo.
Nadie le pone una pistola en el pecho para que salte como los ángeles.
Otra cosa es que, entre los aficionados, exista ese tipo de persona carente de empatía que pone a caer de un burro a un deportista cuando no da lo que espera de él.
De esos hay muchos, pero sinceramente no representan a los que admiramos y ponemos por encima de todo a la persona, antes que al deportista.
Por suerte, estamos en una sociedad en la que se hace más deporte que nunca, al menos en apariencia…
La presión es algo compartido, todos ponen una parte de ella, la afición, el deportista, el entormo próximo, los mecenas, los políticos y gestores deportivos, que se sepa o no gestionar es otra cosa.
Pero el vértice de todo es el deportista.
La salud mental en el deporte de elite es algo que va mucho más allá de Simone Biles, ella visualiza un problema que muchos opinadores que hoy ponen el grito en el cielo, mañana olvidarán.
Por medio habrán dejado confusión y mil soflamas, cuando lo importante aquí es tener muy clarito que el deporte de competición es de todo menos salud.
Imagen: Olympics






