Alejandro Valverde
El mejor día de Alejandro Valverde
En Cumbres Verdes, Valverde sacó y remató el córner
Hace unos días nos decidimos a abrir un serial, ciclistas que tenemos de cabecera y el mejor día que les recordamos y queremos empezar por el hombre de la jornada, el ganador de GP Miguel Indurain, Alejandro Valverde, en una jornada que tenemos grabada a fuego: aquella de Cumbres Verdes en la Vuelta de 2014.
Somos muy conscientes que para elegir un día en la vida del murciano hay que sudar tinta, son 130 vicrtorias, pero en este caso lo hemos tenido muy claro, pues aquella llegada en alto de la Vuelta, fue el ejemplo de lo que es y era este corredor: pura y dura magia al servicio del ciclismo.
Llegaba la Vuelta 2014 al municipio de La Zubia con una novedad, las Cumbres Verdes, una suerte de camino recto cual cicatriz por la montaña.
Una recta, nada menos, algo original, que seguramente los puristas del cicloturismo cuenten con los dedos de la mano.
A mí rectas míticas en este bendito deporte no se ocurren muchas. La Marmolada, quizá, ese puertaco que enterró el mejor Giro que Marino Lejarreta tuvo en su mano.
Ocurría que esos días Valverde parecía entregado a la causa de Nairo Quintana
Cuarto en el Tour, el murciano, ganador del Giro, el colombiano, el joven Nairo era la baza más obvia para una Vuelta que tenía llenazo de estrellas, pues alrededor de ellos estaban Contador, Froome y Purito.
Aquella jornada Valverde curró y bien para Nairo.
El murciano se puso al comando desde abajo y fue haciendo la selección.
A kilómetro y medio de Cumbres Verdes, Valverde era la punta al grupo de elegidos, secundado por Esteban Chaves y Mikel Nieve, que tapaban a los grandes rivales del Movistar.
La entrega de Valverde empezaba a desgajar miembros del grupo, se queda Chaves, luego Nieve, Fabio Aru un poco después…
A 800 metros de meta, Chris Froome, entonces ganador de un “solo” Tour, trepa hasta cabeza, va a la derecha de Valverde, pero por la izquierda, a 700 de la cima, emerge Purito.
Valverde, lejos de olvidarse de la carrera, se levanta y va a por el catalán, en su aceleración, las Cumbres Verdes ya a la vista, descuelga primero a Nairo, luego a Contador y Froome.
El tipo que llevaba rato tirando sigue estando más fuerte que sus rivales
Valverde cambia el chip, apacigua a Purito y se va a por la victoria.
Descartado a kilómetro y medio, resulta el ganador de la etapa, cuya culminación hizo, sin excepción, toda en cabeza, salvo el tramo en el que asomó Purito.
Aquello fue como sacar y rematar el córner, hubo otros días así, pero aquella tarde de verano plomizo de ese 2014, lo de Valverde nos pareció magia.




