Ciclistas
Matteo Trentin: ¿Es lícito un trascoche después de una caída?
Matteo Trentin habla de directores deportivos poco deportivos en la Het Nieuwsblad
Entre las secuelas de una carrera como la Het Nieuwsblad leemos sobre el cabreo de Matteo Trentin.
El italiano se cayó a los setenta kilómetros de carrera y no encontró complicidad de los coches para volver al pelotón.
No le salió bien el trascoche.
“Directores deportivos poco deportivos” adujo.
Dicen que el trascoche en ciclismo es una regla no escrita que se practica y se admite
Hablan de cortesía cuando sucede por una caída, entiendo que en los momentos que la carrera no va lanzada.
Una cortesía que el profesional da por segura e incluso como un derecho que le asiste.
Sufrir una caída, un pinchazo es una putada no prevista, que habitualmente ocurre, como todo lo malo, en el peor de los momentos.
Pero es parte del juego.
Y ya que el ciclismo es más papista que el papa, mira tanto por su imagen tendría que saber que los trascoche, por muy permitidos que estén entre los pros, no dejan de ser una mala imagen sobre el desarrollo del juego.
Hay sobre la carretera los equipos más potentes y mejor completados de la historia del ciclismo.
Unos equipos que además fían todo a las comunicaciones en la carretera, para temas de seguridad, comentan, pero no sólo eso, también para ordenar el patio.
Con este panorama: ¿Es lógico confiar la caza del pelotón a un trascoche?

Así las cosas, para Matteo Trentin la primera de las clásicas flamencas fue a contrapié, lo que no le impidió ser noveno.
La clase que tiene escapa a toda pregunta.
Sin embargo no nos gusta que, ya que eso del trascoche está tan normalizado, se emplee el mismo en la justificación de un resultado.
Porque estará muy admitido, y será cortesía, pero la historia nos habla de desenlaces muy “adulterados” por estas acciones.
Ciclobrava: así es el recorrido
Aquella de Nibali en el Mundial de Florencia….
El año pasado Gilbert apareciendo en cabeza de una carrera, tras un pinchazo, como por arte de magia.
No recordamos dónde fue, quizá Le Samyn.
Y no sólo eso, la sensación de peligro que transmiten al espectador es brutal.
A nadie se escapa que Matteo Trentin es uno de los cocos del pelotón, y llevarle de compañero da miedo.
Quizá ahí resida la clave y la falta de cortesía.
Ayudar a cualquier ciclista será cortesía, pero no obligación, otra cosa es estorbar, entonces no debería quedar sólo una declaración en los medios y sí en una denuncia.
Sea como fuere Matteo Trentin parece más enchufado que nunca en el Mitchelton.
Quizá un día le dé el físico para rebatir a aquellos que no le ayudaron cuando iba descolgado en la primera clásica de la campaña flamenca…






