Ciclistas
¿El año de Matteo Trentin?
Tras un 2018 gris, Matteo Trentin tiene mimbres para la primavera
Sobre Matteo Trentin dijimos, hace trece meses, esto…
El italiano es uno de esos corredores que sólo puedes querer, como Chaves, como Uran, como Wellens, como Valverde. Es inasequible al desaliento, ciclista de altura, con pocos, pero excelentes triunfos, etapas en las tres grandes, un par de París-Tours, la olvidada clásica del otoño francés…
Matteo Trentin además se ha mostrado como un ciclista puede perfectamente asumir roles muy diferentes e incluso opuestos, en un corto espacio de tiempo, estando él, además, cerca o muy cerca de los líderes para los que ha trabajado.
Eso dijimos hace trece meses y ahora casi que pensamos lo mismo.
Vemos a Matteo Trentin rodar por Valencia y dados los objetivos que tiene en un mes, no creemos que esté lejos de su mejor momento.
Trentin, que en Navidades omite el entreno para ver qué hay bajo el árbol, pasó un 2018 casi en blanco.
Sólo la gran carrera que ganó en Glasgow, el europeo frente a los dos cocos del ciclocross, Van Aert y Van der Poel, puso algo de luz en una temporada aciaga.
Sin embargo, ¿qué le falta a Matteo Trentin para ser un coco?
Sobre el papel nada: Lo tiene todo.
Una experiencia enorme, forjada entre los mejores, en el Quick Step, tiene conocimiento y batallas en las que se curtió por otros, Gilbert en Flandes, por ejemplo, tiene fondo y una excelente punta de velocidad.
Matteo Trentin es ese que no quieres en las fugas contigo, que se lo digan a Rojas, ni siquiera cuando eres Peter Sagan.
Es un ciclista de largo radio y puntería, que necesita salud y la suerte que inspira los corazones.
En el Mitchelton de tres cabezas, por un lado los Yates, con Simon especialmente, por el otro Chaves, que si sí, que si no, Matteo Trentin es la tercera.
Ese maillot de campeón de Europa tiene que levantar las manos, una vez en la vida en una “major”, porque Matteo Trentin tiene los tiros pegados para ello.





