Ciclistas
El momento de Marc Soler en la París-Niza
El minuto que pierde Marc Soler en la apertura de la París-Niza nos deja fríos
Hacía días que queríamos escribir sobre la París-Niza en la que Marc Soler salía con el dorsal uno en la espalda.
No era por otro motivo que la defensa de un título en una carrera que sirve para marcar trayectorias.
Masc Soler, ganador de un Tour del Porvenir, de la propia carrera hacia el sol, es una de las perlas más relucientes de la exigua cantera del ciclismo español.
Pero los chavales crecen, cumplen años, y en ciclista de Vilanova cumplirá 26 años el próximo mes de noviembre.
No entra en zona roja -aquella que determina si será lo que muchos esperan que sea-, pero se aproxima.
Y la París-Niza ha empezado, a cuchillo además.
Esos vientos pronosticados para el norte del hexágono han hecho aparición y Marc Soler ha llegado un minuto después que buena parte de los favoritos.
El dorsal número uno, descolgado.
Aunque durante alguna edición pensábamos que la Tirreno le comía la tostada, la París-Niza es una de las carreras más desabrigadas y ásperas de la temporada.
Ahondaremos en ello, pero breve inciso viene a significar que Marc Soler salió primero, antes que nadie, de la edición pasada.
Ganar aquí no lo puede hacer un cualquiera, hay que tener clase, talento y ser muy duro.
No arrugarse, vamos.
Marc Soler creció años de golpe el día que, el año pasado, subió a lo más alto de Niza para recoger el premio que, como decimos, anticipa grandes éxitos en el futuro.
Marc Soler estaba, creemos que está en la senda.
Pero verle desabrigado, solo con Winner Anacona en el grupo de atrás, persiguiendo, casi enlazando a quince de meta, tras una trisca de l las que marcan época y no poder hacerlo nos siembra de dudas el futuro.
Tarde o temprano, Movstar Team tendrá que apostar por la segunda línea
Los chavales tendrán que tomar el testigo de Valverde, Nairo y cía
El año pasado Marc Soler ganó en Niza porque, entre otros motivos, no había otro capo de más rango en el equipo.
Este año, en el tiempo de reválida, Marc Soler se ve descolgado a las primeras de cambio, mientras Nairo camina bien pertrechado por Imanol Erviti y Jurgen Roelandts, el dorsal número uno nada y nada para sacar tristemente la cabeza.
Si Marc Soler no es una baza respaldada en la carrera que defiende título ¿dónde lo será?
Pues eso, que nuestro gozo en un pozo.
Winner Anacona es una rueda buena, pero insuficiente para lo que se cocía adelante.
Cuando Movistar tuvo que descolgar gente de vanguardia para ayudar atrás, se hizo.
Con precisión milimétrica además.
Mikel Landa en la jornada del pavés en el Tour tuvo auxilio tras la caída.
No he leído declaración alguna de Marc Soler, el comunicado del equipo es escueto, sencillo, casi una crónica que podrían firmar en cualquier diario.
Aquí no abogamos porque Nairo o Marc, uno u otro tome el liderato del equipo, pero sí por una coherencia para con el dorsal uno.
Y la sensación de Marc Soler no ha tenido apoyo, o que al menos no hemos oído la estrategia del equipo, nos lleva a pensar sobre el momento idóneo para que los niños sean hombres y lleven los galones del Movistar.







Germán Tamayo López
10 de marzo, 2019 at 23:37
Lo mismo pasó el año pasado en el Tour; a Quintana lo dejaron solo cuando pinchó a pocos metros de los 3 km. Es la táctica Unzué. El respaldo solo es para Valverde. Duele pero así es el Unzuestar.