Ciclismo antiguo
Ganadores españoles en el Tour: una lista con puntos suspensivos
Hall of fame de los ganadores españoles del Tour
El otro día elucubrábamos sobre los siguientes ganadores españoles del Giro y, aprovechamos esta tarde de noviembre, para recordar los que hicieron fortuna en el Tour de Francia.
Cincuenta años exactos separan el primero y último de esta serie.
De Toledo a Pinto, poquita distancia sobre el mapa, pero un abismo en todo, en concepto, en tiempo, en circunstancias, en rivales, en material.
Cincuenta años que en el ciclismo es poco menos que a mitad de su historia, una cata representativa de la evolución de la especie, de la especie ciclista.
Si Bahamontes abrió la lista, Contador fue el último de los ganadores españoles en el Tour.
España tiene siete ganadores del Tour de Francia, una historia que arrancó en 1959, curiosamente el año que el país fue intervenido económicamente.
En esa España que intentaba remontar una depresión terrible y pobreza extrema, Federico Martín Bahamontes fue el primer gran ídolo que trascendió con sus éxitos más allá de los Pirineos. Largo, famélico, hijo del hambre, abrió la cuenta y aún permanece como uno de los mejores escaladores de siempre.
Del agonístico hombre de la montaña, tenaz y sufrido, a la pasión desmedida, a la clase incontenible, Luis Ocaña, “l´enfant terrible” nacido en Cuenca, pero afrancesado hasta la médula, tras una infancia cargada de miseria y frustración.
Ocaña ganó un Tour, pero pudieron ser dos, Ocaña ganó una Vuelta, pero pudieron ser dos, sin embargo su magia sigue intacta…
Pedro Delgado, Perico, como un día a uno se le ocurrió a uno llamarle, fue el tercero, escalador de raza, de rompe, limpio e irreprochable ataque y un carisma incuestionable.
El cuarto habría de ser el mejor de todos, y uno de los tiempos, Miguel Indurain, la perfección de la bici y cinco Tours sobre cinco posibles.
Su pose en las cronos las cinceló un tal Benvenuto Cellini, quien se autoproclamó el mejor escultor de la historia.
Pasó una década y poco más para que llegara quien más se aproximó al mejor, Alberto Contador, un compendio de virtudes en muchos terrenos, el más fuerte subiendo, sólido en la crono, dos Tours en medio de tormentas que sus antepasados en esta dinastía nunca habrían imaginado.
Fruto de esos malos tiempos, de las tormentas, de las limpias, Oscar Pereiro llegó y pescó un Tour primero con una “escapada bidón” de manual y luego con la descalificación de Landis, el protagonista de una de las historias más grotescas de la historia del ciclismo, aunque por desgracia, una más.
Y Carlos Sastre, quizá el más desapercibido en la vitrina de la evolución pero en el pedestal tras una actuación certera, con un ataque, sólo uno, pero el bueno y nada más y nada menos que Alpe d´Huez.
¿Quién seráel siguiente?
Imagen: Bahamontes






