Mundo Bicicleta
200 millas en la bicicleta de una niña
Un padre emprende un viaje solidario de 200 millas en la bicicleta de su pequeña fallecida por un cáncer
Leemos una historia en Road de esas que explican lo que muchas veces intentamos transmitir de la bicicleta.
Peter Willians ha completado 200 millas desde Bristol a Land´s End, en Cornualles.
Donde la Tierra acaba.
Y lo ha hecho con la bicicleta de su hija, una niña que falleció a los siete años por un maldito cáncer.
Peter completó el recorrido en la pequeña bicicleta que su hija aprendió a manejar sin ruedines los tres años.
La bicicleta estaba seis tallas por debajo del padre.

Peter Williams tenía un objetivo: recaudar por el cáncer.
Ha conseguido reunir casi 40.000 libras para mejorar la lucha contra esa lacra.
Lo ha hecho sobre la máquina de su pequeña sorteando el ataque de algún perro que cuidaba de sus rebaños.
Estas son las historias que inspiran sobre la bicicleta y el efecto multiplicador de su sola presencia.
Un ingenio que consiguió multiplicar por mucho la fuerza humana a través de una cadena de transmisión a través de un movimiento cíclico y que cada vez que entra en alguna aventura solidaria siempre resulta.
Es como cuadrar el círculo.
En medio de competiciones y otras cuestiones, la bicicleta nos recuerda lo humano de nuestra condición.
Ya no sólo hace más humana nuestra vida, es que la mejora y contribuye a que sea mejor.
Ojalá la pequeña Ellie lo hubiera podido ver.




