Ciclismo
Vuelta 2022: Éste es el Marc Soler que gusta
La segunda victoria de Marc Soler en la Vuelta cumple todo lo que esperamos de él
Hay un detalle en la llegada de la Vuelta a Bilbao, un momento en la entrevista de Roger Adrià, en el que hablaba de la actitud de Marc Soler en la fuga que acabó siendo la buena.
Hablaba de un corredor que transmitía sensaciones encontradas, que daba la sensación de quedarse, de ir justo, de hacerse el remolón, pero nada más lejos de la realidad, Marc Soler estaba cincelando en silencio su triunfo, el segundo ya, en una etapa de la Vuelta a España.
Me llamó la atención lo que dijo el de Kern Pharma, por cómo describió la forma de actuar de Marc en la escapada, modos soberanos en instantes de gran tensión, de esfuerzo extremo y presión máxima.
Me llamó la atención porque recuerdo las escapadas en la Marc se metió en la Vuelta de hace dos años, admitiendo que si una cosa tenía segura, es que no iba a ganar en cortes con gente como Gaudu o Wellenes.
En aquella Vuelta, Marc Soler cazó muchas fugas, de una de ellas salió su triunfo en Lekunberri, pero en las otras se declaró derrotado, incluso antes del desenlace, como si admitiese que, ante la forma de hacer de su equipo de entonces, el Movistar, no se veía con el instinto afinado para matar a su favor en la línea de meta.
La victoria de Marc Soler en la etapa de Bilbao en la Vuelta 2022 ha sido todo lo contrario.
Ha sido una exhibición redonda, de principio a fin, distribuida por todos y cada uno de los kilómetros del día.
No cazó la fuga a la primera, pero tuvo lo suficiente para rehacerse y cogerles ante el final con El Vivero.
Ya en éste, pudo sacar la cabeza con un movimiento tan “desesperado” como certero, nadando en un margen estrechísimo hasta meta, a sabiendas que atrás siempre surgirían dudas.
Una victoria que habla de una clase excepcional que siempre he creído había nacido para días como hoy, días de gigantes, con mucha expectación y gran competencia.
Hoy Marc Soler ha logrado uno esos triunfos para los que siempre he pensado que estaba hecho. SIn la presión de generales, es un ciclista de días, de exhibiciones y recuerdos, sensaciones que guardamos en la memoria, sensaciones de ciclista grande. #LaVuelta22
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) August 24, 2022
La forma de rodar de Marc, lo dice todo: qué clase, qué poder, que alegría verle sacar la cabeza.
En especial por él, otro de los ciclistas españoles más golpeados por las ansias de la afición, deseosa de éxitos continuos.
Éxitos que cuestan mucho en este ciclismo (han pasado casi seis grandes enteras sin victorias españolas) pero que no hay que menospreciar, por el siempre apetecible objetivo de la general.
Y es que, en cada etapa, en cada carrera, los ciclistas disputan como si no hubiera un mañana.
Cuando Marc Soler fichó por UAE dije que no le quedaría otra que currar, salvo las rendijas que le pudieran quedar sobre la marcha.
A la Vuelta no vino Pogacar, y el liderato de Almeida, aunque importante, no es tan incuestionable como el del esloveno.
Soler tuvo la ocasión y la aprovechó, no dejó pasar el tren, y me alegro mucho, porque al chaval las cosas no le han resultado desde aquella Vuelta del veinte-veinte, demasiada mala suerte para un trabajo tan bien hecho.
Tanto que lo hemos visto en Bilbao.
Imagen: Unipublic / Sprint Cycling Agency






Balmoral
25 de agosto, 2022 at 16:35
Si claro, en Lekumberri el equipo no influyó negativamente para que ganara y en la Farrapona si y entonces no ganó 🤨. Cuando se quieren retorcer las cosas se sacan argumentos torticeros. En fin. Igual que cuando en primavera sentenciaste a Aramburu, cuando claramente su rendimiento, puestos y victorias son mucho mejores que en Astana. Recuerdo que en aquel momento te dije que los balances se hacían a final de año. Movistarfobia se llama.
Iban Vega
25 de agosto, 2022 at 18:21
el ciclismo es eso que pasa mientras Movistar espera a que alineen los astros
Balmoral
25 de agosto, 2022 at 20:12
Gran y concienzudo argumento.🙄
Iban Vega
26 de agosto, 2022 at 11:17
es que al final con la gente que defendéis a un equipo que hace aguas hace tanto tiempo, se echa mano de topicazos.
Está claro que Marc ganó en Lekumberri por su calidad y también por el freno de sus compañeros, como también es obvio que en MOV los ciclistas no saben manejarse en escapadas, pues están centrados sólo y exclusivamente en la general de su líder con contadísimas oportunidades para ellos.
Marc, a las primeras de cambio, ha corrido con líderes en UAE, pero ha tenido margen de movimiento.
Por cierto, que el propio ciclista admitió en la Vuelta 2020 que cuando cazaba las fugas, no se veía con argumentos ni resortes para resolver en la escapada.