Ciclismo
Ahora veremos lo que el Tour pierde sin Vingegaard
Sin Vingegaard, Seixas y Evenepoel son los ciclistas con más iniciativa en el Tour
Vaya palo para el Tour de Francia. Seis años después, el podio de París no tendrá a Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard en sus dos primeros escalones.
Una desgraciada caída en una rotonda, justo cuando el Visma ponía toda la carne en el asador, mandó al danés a casa con la clavícula rota.
Su ausencia se va a dejar notar de inmediato, sobre todo entre esa legión de aficionados que dicen amar este deporte pero le criticaban por el mero hecho de medir sus esfuerzos, seleccionar sus objetivos y competir contra el mejor ciclista que hemos visto jamás.
Sin Vingegaard, el Tour pierde al contrincante con más iniciativa de la carrera, el rival más asentado de Pogačar.
Si el esloveno ya les sacaba un buen trecho a todos, sin el danés el hueco va a ser sencillamente astronómico.
Vingegaard corría en un modo en el que ya le daba igual ser podio o no.
Acumulaba cinco cajones en el Tour, con dos triunfos y tres segundos puestos.
Le importaba todo nada si no era ganar su tercera ronda francesa ante el monstruo esloveno. Jamás sabremos qué hubiera sucedido en la carretera.
Seguramente Pogačar se hubiera impuesto de todos modos, pero nos quedaremos con las ganas de comprobarlo.
El danés no iba a bajar los brazos; le iba a dar a su gran rival hasta donde le dieran las fuerzas y no se iba a quedar quieto en el pelotón.
La carrera cambia por completo y la responsabilidad del espectáculo recae ahora en Remco Evenepoel y Paul Seixas, toda vez que Lipowitz y Ayuso no evolucionan.
Ellos son los dos únicos ciclistas con personalidad e iniciativa tras lo visto en una jornada donde Evenepoel se llevó el triunfo parcial, quién sabe si con la bendición del líder, mientras Pogačar trabajaba en favor de Isaac Del Toro para meter al mexicano en el podio.
Evenepoel y Seixas son dos corredorazos en circunstancias muy diferentes, pero la realidad es tozuda: están lejos, mucho más lejos de Pogačar de lo que jamás estuvo Vingegaard.
El Tour se queda cojo, sin su gran duelo y con un abismo que asusta.
Por cierto, en ese sentido, excepcional Tadej Pogacar hablando de su gran rival: «El Tour no será lo mismo sin él».
Un líder no sólo lo es porque lleve el amarillo, también por gestos así.
Imagen: ASO/Charly López








