Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard 2 XX

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Alejandro Valverde

Y Valverde nos devolvió el ciclismo

Publicado

en

Tuvalum

Hace unos meses nuestro amigo Jordi Escrihuela nos habla de la zona del Mont Caró, un rincón, una esquina en el mapa de Catalunya. Un sitio bello, agreste y rocoso, asomado al Mediterráneo, contrafuerte de los Ports y el Maestrazgo, más al sur. Un sitio, curiosamente, poco frecuentado por el ciclismo.

Hoy la Volta ha vuelto al sitio en el que Lucho dio cuenta de Perico con la bendición del Indurain de la primera época, el que venía de ganar el Tour para hacerse con su segunda Volta. Aquel día vimos ciclismo de quilates, dos monstruos por las culebras del Caró, una etapa de esas que trascienden.

Yo creo que en el futuro, cuando nos acordemos de Lo Port, la cota mil del Caró, lo haremos de otro día de retina y recuerdo, y lo haremos gracias a dos tipos que van de azul. Por un lado Marc Soler, que si somos rigurosos no era azul hoy, era blanco, vestía de blanco, como el libro cuyas páginas está empezando a escribir, a golpe de talento y humildad, con un trabajo excelso, siendo el gregario que queda con su líder cuando sólo aguantan otros capos, siendo el tipo que pone el peligro la integridad de un triple ganador del Tour como Froome y que le recuerda a Adam Yates: “Eh, que yo te gané un Tour del Porvenir”.

Soler lleva tiempo avisando, el Avenir fue el estilete, pero eso cabía corroborarlo. Crece tranquilo, a fuego lento, volviendo al viejo guión de chez Unzue, rompiendo la regla que impuso Nairo. Que un chaval de Vilanova brille así, a tal nivel, nos emociona.

Soler es futuro, aunque también parte del presente y éste lo comparte con Alejandro Valverde, “don” Alejandro Valverde. Qué ciclista. Gracias Alejandro, gracias por devolver al ciclismo a los titulares, por llenarlo de contenido y simbología, por pasar de puntillas por el bochorno de la crono por equipos de Banyoles, por mirar adelante, por hablar en la carretera y hacerte más grande de lo que eres.

A la fiesta contribuyeron dos más, dos nombres que son el perro y el gato. Alberto Contador, que nunca se retira el dorsal sin haberlo intentado y Chris Froome, que no entiende inscribirse en una carrera sin hacer honor a su caché. Eso sí, hoy Valverde los ha retratado.

Queríamos recuperar el ciclismo y éste entró por la pantalla, en plan torrente, con el mejor cartel posible, entre grandes nombres, en un lugar indómito que premió la valentía y compensó el tétrico espectáculo que hemos presenciado esta semana. Porque la carrera y sobre todo la carretera han puesto un ciclista gris como Tejay Van Garderen donde merece, lejos de los mejores. Ahora que mire y estudie los cinco que tiene por delante en la pantalla, quizá hasta tenga algo donde agarrarse.

INFO

La cadena siempre perfectamente lubricada

Ciclo21
Continuar Leyendo
Click para Comentar

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Alejandro Valverde

Valverde ¿por qué nos parece el segundo mejor ciclista español de siempre?

Publicado

en

Por

Tuvalum

La singularidad es el gran valor de Valverde para ser el segundo mejor ciclista español

Para hacer entender los motivos por los que consideramos que Alejandro Valverde nos parece el segundo mejor ciclista de siempre, permitidnos ir a una pregunta que nos hicimos hace unos días.

Si tuvierais que elegir entre Cavendish, Froome o Wiggins ¿a quién cogeríais?

Las respuestas en este lado de los Pirineos fueron obvias, siete grandes vueltas que lucen en el palmarés de Froome son el aval definitivo para quedarse, mayoritariamente, con él, pero esa misma pregunta en UK dudo que tuviera el mismo resultado.

Lo decimos por que al final el ciclismo es como todo en la vida, cuestión de gustos, pero en la elección de una estrella de este calibre, no es correcto quedarnos con una parte y no con el todo, incluyendo palmarés, pero también singularidad y contribución a la mejora del ciclismo de un país.

Partiendo de la base que nunca hemos visto, ni veremos, creo, nada como Miguel Indurain, Alejandro Valverde nos parece el segundo mejor ciclista de la historia, sí, incluso por delante de Alberto Contador.

Compañeros de generación, Valverde es un par de años mayor, ambos han coincidido en no pocas carreras del mejor nivel.

Ciclobrava – 400×100 Landing

 

Y es curioso, hace quince o dieciséis años, cuando ambos empezaban a despuntan, los veíamos tan diferentes, que nunca llegamos a pensar que fueran a ser rivales tantas veces.

Alberto Contador, vueltómano, una capacidad increíble para desbordar en puertos, buen croner y gran recuperación.

Alejandro Valverde, tan alejado del prototipo histórico de ciclista español, veloz y killer, pero singular, tremendamente singular, único

Era capaz de ganar un sprint a los velocistas, al día siguiente imponerse en una llegada en alto y sumar, incluso, algunas generales.

«The special one», Alejandro Valverde es el ciclista español más peculiar de la historia con veinte años de trayectoria profesional, ganando joven, ganando en la edad media, ganando a las puertas de los cuarenta.

Su cuenta es alargada, uno de los cuatro que tiene más victorias, con más de cien, y sigue en activo.

[elementor-template id=»36790″]

 

Su polivalencia le ha situado en lo más alto de una clásica como la Lieja, poniendo el ciclismo español en registros que hasta el nuevo milenio le parecían vedados, con récord de medallas en los mundiales, es el que más veces ha subido al podio, incluso con un oro, y una buena colección de vueltas por etapas.

Su obsesión por el Tour le valió un podio con el que completar presencia en los tres de las tres grandes, hecho que, sumado a su rendimiento en pruebas de un día le hace único, sencillamente único.

En el perfil de ciclismo español nunca hubo uno como Alejandro Valverde, y eso le hace escalar en ese ranking tan subjetivo como discutible para otros.

En una cosa creo que ha sido mejor, globalmente hablando, Contador que Valverde y es que el primero ha sabido elegir mucho mejor sus objetivos

Su condición de gran fondista le ha hecho ser más coherente en la elección de sus objetivos, pasando de largo de las clásicas y centrando el tiro en vueltas: ha ganado siete grandes, le desposeyeron de dos y le suma País Vasco y París-Niza en un palmarés excepcional.

Alberto Contador sólo ha ganado una clásica, la antiquísima Milán-Turín, y por que acababa en lo alto de Superga, años antes fue podio en una Flecha Valona, y punto.

La especialidad vueltómana de Contador creo que no se puede medir con el ciclista total y redondo que ha sido y es Alejandro Valverde.

El privilegio, por eso, ha sido el nuestro y saber de ellos y sus andanzas.

 

 

Ciclo21
Continuar Leyendo

Alejandro Valverde

¿Volverá a ganar Valverde?

Publicado

en

Por

La Vuelta Valverde joanSeguidor
Tuvalum

No es sencillo que Alejandro Valverde vuelva a levantar los brazos

El otro día escuchando el programa final de 2020 en A Cola de Pelotón, en su cena de fin de año, se hicieron una pregunta que nos hizo pensar: ¿Volverá a ganar Alejandro Valverde?

La pregunta no sé si estaba planeada o no, pero causó una suerte de silencio, seguida de un torrente de opciones.

Que si en la Vuelta a Murcia, ahora suena que quieren pasarla a mayo, que si en Andalucía, que si en un criterium que le monten…

Lo que puede parecer choteo y reiterado, no deja de ser una cuestión que deberíamos ir haciéndonos, sabemos que le damos muchas vueltas a Valverde, a todo lo que fue o pudo ser, a todo lo que será, pero es que ciclistas de este calibre, ya lo sentirán algunos, no se dan más que unos cuantos cada cierto tiempo.

El año que quedó recudido entre agosto y noviembre por la pandemia fue el que nos pasó la factura de la edad que va cumpliendo Alejandro Valverde.

Nos decía, por experiencia propia además, Fran Ventoso que «el confinamiento había sentado muy mal a corredores con una cierta edad«.

Alejandro Valverde fue el vivo ejemplo.

[elementor-template id=»36790»]

 

Sin cambiar un ápice su rol de otros años, prefiere ir a rueda de Roglic a buscar algo diferente, él que dicen no se juega nada y está en esto para divertirse, Valverde cerró su primera campaña completa sin triunfos.

Bueno, cabría irse a su debut con Kelme, hace 19 años, cuando cerró el año de su estreno con el casillero inmaculado, no tardaría en romper el hielo al año siguiente.

En todo caso, la imagen de Alejandro Valverde ganando a Primoz Roglic en Mas de la Costa, eso fue en la Vuelta de 2019, fue la última que tenemos de él levantando los brazos.

Vestía entonces el maillot irisado y competía para quedar segundo en una Vuelta en la que, recuerdo, nos impresionó la apuesta del Santuario del Acebo, atacando desde abajo, descolgando a Tadej Pogacar, firmando un podio que supo a gloria.

Ya veis que cuando hace algo diferente somos agradecidos y nos acordamos.

Lo llevamos grabado a fuego cada momento que nos regaló Valverde.

Desde entonces, eso fue 30 de agosto de 2019, no ha podido ser.

Ahora la pregunta ¿podrá volver a ser?

¿Volverá a ganar Alejandro Valverde?

Esa es la cuestión, viendo lo cara que está la victoria y lo mucho que han dado esas piernas.

Es pronto para saber cuándo romperá su temporada, todo se va retrasando, aunque tengamos más o menos claro que Juegos Olímpicos de Tokio y Vuelta son sus grandes objetivos.

Para ambos queda mucho, por medio pruebas más asequibles podrían tener la llave, pero la pandemia lo tiene todo en interrogante, como el devenir deportivo de Alejandro Valverde, quien como nadie ha padecido los cambios e incertidumbre que está suponiendo esta crisis sanitaria.

 

 

 

 

Ciclo21
Continuar Leyendo

Alejandro Valverde

Alejandro Valverde, por fin sin Tour de Francia

Publicado

en

Por

Alejandro Valverde Tour
Tuvalum

Siempre he pensado que el Tour quitó más que dio a Valverde

La campaña que aún no ha empezado nos deja un titular a caballo entre Tokio y Tour que puede finalizar con no pocas figuras teniendo que elegir entre una u otra carrera, un escenario heredado del veinte veinte que nos demuestra que esta mierda de la Covid19 va a seguir siendo hilo argumental.

La tesitura no se plantea de inicio para Alejandro Valverde quien estará en sus quintos Juegos Olímpicos, si todo va como se prevé, y no en el Tour

El murciano, ya lo sabemos, tiene en el oro olímpico una de sus espinitas, por una cosa u otra se le ha resistido, algo similar a lo que le sucedió con el arcoíris hasta llegar a Innsbruck.

Tanto en Atenas como Pekín, Paolo Bettini fue el ojo derecho de Valverde: si en la primera cita el italiano le ganó por la mano, escapado con Paulinho, en la otra el marcaje de ambos abrió la mano a segundos espadas, entre los que Samuel Sánchez iba literalmente sin cadena.

En Londres, Valverde cogió la fuga buena, pero Rigo Uran y, sobre todos, Alexander Vinokourov estuvieron un punto por encima tras una carrera en la que hubo un ciclista, Jonathan Castroviejo, que realizó una labor impagable, aunque sin premio.

En Río de Janeiro, ya sabemos la historia, caída y corte para Valverde y Purito, Italia que la lía con Aru y Nibali apurando las opciones de Purito, pues Valverde, quien se arremangó para el catalán, no iba, como bien veríamos luego en la Vuelta.

El murciano hizo podio en el Giro, había estado en el Tour y la forma ya no le dio para más en Brasil.

Los cuatro episodios olímpicos de Valverde culminarían en Tokio, a ver qué sucede al final, en una historia que, por longevidad, no han firmado muchos: conseguir estar en cinco Juegos Olímpicos en un deporte como el ciclismo es para privilegiados.

[elementor-template id=»36790″]

 

Privilegiados incluso a los 41 años, que será los que tendrá Valverde en julio, en lo que puede ser la antesala de su punto y final, algo que parece haberle puesto a la carrera que ha sido su obsesión y que tantas veces hemos visto como lastre para cincelar un palmarés aún mejor para Valverde.

El Tour pasa pues a la historia de veinte años de profesional de Alejandro Valverde, una historia que tuvo la culminación el día que pisó el podio, en una actuación coral con Nairo que pudo haber acabado con el colombiano más arriba, convencido estoy, de no haber primado tener dos ciclistas en el podio.

Lo cierto es que desde el minuto cero de su salto, Valverde mostró predilección por las grandes vueltas: el podio en una Vuelta tan dura como la de 2003 y el posterior fichaje Illes Balears, hoy Movistar, hicieron cuadrar el círculo del amor de Valverde por una carrera que sinceramente nunca vimos a su alcance.

Antes de la sanción, Valverde firmó algún top ten y un arranque estelar, en 2008, siendo el primer líder, pues aquellos días nadie le tosía en llegadas así.

Tras la sanción la apuesta se redobló.

En 2012 caminó lejos de los mejores y firmó una rara victoria escapado en los Pirineos.

El año siguiente fue cazado en unos abanicos y tuvo que claudicar ante Nairo, siempre mejor para este tipo de carrera, antes de la edición de 2014 en la que dos ciclistas manifiestamente inferiores en cualquier momento del año, como Péraud y Pinot, le sacaron del podio.

Valverde tuvo buenos momentos en el Tour, pero no creo que los mejores de su carrera, su cariño, casi obsesión por esa carrera, fue casi entrañable, pero verle arriba era una quimera como se reveló.

Sólo nos queda una duda, qué habría dado de sí en 2017, cuando la caída en Dusseldorf, cuando llegaba pletórico de forma, con el palmarés repleto y con la idea de disfrutar, pero disfrutar de verdad y no en las dos ultimas ediciones, donde remó y remó para culminar un registro, el de top ten en las grandes, que a la hinchada poco o nada le dice.

Y es que, como hizo Froome en la Vuelta, ver a Valverde en lides de gregario en carrera habría sido cuadrar el círculo y el colofón a una carrera deportiva como pocas existen.

No lo vimos y nos quedaremos con las ganas

 

 

Ciclo21
Continuar Leyendo

Alejandro Valverde

Con otra mentalidad, Valverde habría estado más cerca de Indurain

Publicado

en

Por

Alejandro Valverde Tour
Tuvalum

Valverde podría haber acortado mucho la distancia que le separa de Induráin como mejor ciclista español

A raíz de un artículo sobre los diez mejores ciclistas de la historia del ciclismo español, y tras unos comentarios míos, me pidió amablemente JoanSeguidor si podría realizar un artículo para su web.
Acepté encantado.
El debate se acabó centrando en las figuras de los considerados, tanto por él como por mí, como los dos mejores corredores españoles de toda la historia: Miguel Induráin y Alejandro Valverde, por ese orden.
Pues a eso voy.
A mediados de la década de los ochenta del siglo pasado, Miguel Induráin irrumpió en el ciclismo nacional como elefante en cacharrería.
Su físico no respondía para nada al entonces arquetipo típico de ciclista español.
Por aquel entonces, aquel “mocetón”, con su estatura y su peso, despistaba incluso a los técnicos más entendidos.
Para nada le veían como un futuro ganador de grandes rondas por etapas, por sus supuestas limitaciones para la montaña.
Incluso días después de haberse impuesto en aquel primer Tour de la Comunidad Económica Europea, en 1986, que incluía pasos por “tachuelas” como Luz Ardiden e Izoard, se le seguía comparando con Francesco Moser.
Y su futuro se vislumbraba más halagüeño en las clásicas que en las grandes vueltas por etapas.
En los albores de la temporada 1988, en la concentración de la Costa del Sol, su director José Miguel Echavarri llegaba a declarar, quién sabe ya si para despistar: “Acudiremos a las clásicas europeas, porque en Induráin tengo a un hombre para aprovechar en ese terreno. Es el que mejor conoce el calendario mundial, como observador, porque hasta ahora le he llevado siempre a que vea y aprenda; luego, tiene condiciones, un equipo a su alrededor y debe ir con ambiciones”.
[elementor-template id=»36790″]
 

Con la perspectiva del tiempo, pocas dudas me caben hoy día de que Miguel Induráin hubiera sido capaz de brillar en aquel tipo de carreras

Un cuarto puesto en la Lieja de 1991 así lo demuestra.
Pero la victoria en la París- Niza de 1989, la perspectiva de un futuro exitoso en ese tipo de carreras por etapas, la tradición del ciclismo español, la diferente repercusión en los grandes medios de comunicación de un tipo de calendario frente a otro tipo de calendario… determinaron que Miguel Induráin se centrase sobre todo en el Tour de Francia.
Más todavía.
Por aquellos tiempos, las victorias en la gran ronda gala de Greg LeMond, reafirmaban la teoría de que era necesario preparar casi en exclusiva la Grande Boucle.
Aún a costa de sacrificar el resto del calendario.
Con todas esas premisas, y salvo esa excepción de la Lieja de 1991, o la Amstel Gold Race de 1990, a Induráin poco le vimos ya en las pomadas de las grandes clásicas.
Miguel Indurain escalador JoanSeguidor

Muy testaruda debe ser una persona para discutir que Miguel Induráin no haya sido el mejor ciclista de la historia de nuestro ciclismo

No estamos aquí por tanto para eso.
Estamos aquí para debatir sobre la distancia que le separa del que nosotros, tanto JoanSeguidor como quien escribe, consideramos segundo de esa lista: Alejandro Valverde.
Y es que quizás esa distancia sea menor de la que pueda parecer en un principio.
Y que incluso esa distancia se hubiera podido reducir si se hubieran dado unas determinadas circunstancias.
Como todos los ciclistas del mundo, Alejandro Valverde es un pack.
Incluye sus piernas y su mentalidad.
Discutir a estas alturas el soberbio palmarés del murciano es un absurdo.
Lo que no resulta tan absurdo es discutir si ese palmarés, en cuanto a cantidad y calidad de las victorias, no podría haber sido mejorado; incluso ampliamente mejorado.

El Podcast de El Cuaderno de JoanSeguidor


Hay muchas personas aficionadas, entre ellas quien escribe, que pensamos que Alejandro Valverde podría haber hecho un enorme papel en las grandes clásicas.
No ya en las de las Ardenas, donde ya lo ha hecho.
También en las clásicas de adoquines.

Actuaciones como la de Alejandro en la Dwars door Vlaanderen de 2018, dan pie a ello

Un Valverde sin apenas experiencia en ese tipo de carreras se clasificó en décimo primer lugar, dando además una magnífica impresión.
En el propio Tour de Flandes de 2019 se clasificó en octavo lugar, ya con menos protagonismo en carrera.
Aunque tampoco somos ingenuos, y reconocemos que la extrapolación de lo que hubiera podido ocurrir en el futuro no tiene por qué resultar siempre exacta.
Para vencer en ese tipo de carreras, además de la genética, hace falta querer ir a ellas.
Y Alejandro ha demostrado reiteradamente que no estaba por esa labor.
Prefería otro tipo de calendario.
Hacía falta acumular experiencia con los años, planificar temporadas con ese objetivo, rodearse de un equipo dispuesto a ello, renunciar a otros objetivos…
Ni sus asesores deportivos, ni en su equipo Movistar han movido un dedo aparentemente para atacar ese otro calendario.
Y seguramente es porque lo conocen.
Saben que obligarle a algo a Alejandro iba a ser contraproducente.
Implicaba luchar contra la propia personalidad de Valverde, y eso, a la larga, iba a resultar perjudicial.
Ya declaró en alguna oportunidad que prefería ganar la Vuelta a Murcia que la Milán- San Remo.
Y para cambiar ese tipo de mentalidad, hace falta emplearse muy a fondo.


 
Pero la cuestión es que, desde un punto de vista ceñido exclusivamente a los resultados deportivos, Alejandro Valverde ha acumulado un excelso palmarés.
Pero da la impresión, desde fuera, de que sus piernas daban para mucho más que para ese excelso palmarés.
Que siendo un poco más ambiciosos, tanto el propio Valverde como su equipo Movistar, y vía más implicación en las grandes clásicas que en las rondas por etapas, Valverde podría haber acortado muy mucho la distancia que le separa de Miguel Induráin en el ránking de mejor ciclista español.
Pero claro, esto es la pura teoría.
También pensábamos hace pocos años que Peter Sagan iba a marcar una época en este tipo de carreras, y no ha sido, hasta ahora, para tanto.

El acomodamiento, el no buscar salir de la “zona de confort”, el mantenerse fiel a la cultura ciclista de un país y de un equipo… han sido factores que han determinado la trayectoria deportiva de Alejandro Valverde

Una trayectoria, grande, inmensa, pero a ojos de muchos, y viendo las piernas que gastaba, manifiestamente mejorable.
Por Raúl Ansó

Ciclo21
Continuar Leyendo

TWITTER

No sé si volverá a ganar el Tour, ni siquiera si podrá con el Giro que se plantea, pero la forma en la que Egan Bernal lucha contra la adversidad y nada fuera de la zona de confort es ADMIRABLE
La gente que trabaja con esta fe merece un PUTO MONUMENTO

https://joanseguidor.com/strade-egan-bernal/

No sé si volverá a ganar el Tour, si quiera si podrá con el Giro que se plantea, pero la forma en la que Egan Bernal lucha contra la adversidad y nada fuera de la zona de confort es ADMIRABLE
La gente que trabaja con esta fe merece un MONUMENTO.

https://joanseguidor.com/strade-egan-bernal/

El golpe que Mathieu Van der Poel dio en la Strade Bianche es una de esas victorias que exceden con mucho el mero apunte estadístico, es una OPA A TODA LA PRIMAVERA.

https://joanseguidor.com/victoria-van-der-poel-strade-primavera/

En el ciclismo del SIGLO XXI las emociones que nos despierta Van der Poel en la Strade se miden en vatios
Me niego al ciclismo numérico que no están imponiendo, esta imagen la explico con sentimiento, pasión, calor y memoria no con una cifra.

https://joanseguidor.com/vatios-van-der-poel-strade/

Load More...

Lo más leído