Ciclismo
Una curiosa forma de narrar la temporada de Juan Ayuso
¿Y si la suerte de Juan Ayuso estuviese en las cuitas entre Matxin y Gianetti?
Nuestro lector Herman Pascual nos ha hecho llegar una original forma de explicar cómo ha sido el 2025 para Juan Ayuso.
Ahí va…
A Mauro nunca le gustó la idea de que Juan estuviera en el ocho del Tour 24. Pero donde hay patrón… Josean manda. El sueño del chaval, el buen ambiente, la Vuelta 23 que sí, pero no.
—Venga, Mauro, que es un Ferrari, va a aportar, tú sabes.
Y Mauro encogió los hombros.
—Veremos.
Él sabe que es un diamante, pero… esas clásicas de las Ardenas, esos resfriados, esas desconexiones.
—Veremos.
Juan Ayuso empieza arrollador: bien en el coitus interruptus de Andalucía, brillante en Tirreno, ganador en Itzulia.
Josean feliz. Mauro expectante.
Viene lo demás: Amstel, regular; Flecha Valona, heladora; Lieja, renunciada; y un Romandía de más.
En la llegada a Leysin se jugaba la carrera como líder, pero naufragio en su terreno.
Frío, lluvia, niebla… día de sufrir y apretar dientes.
Mauro toma nota.
Ya en Dauphiné, a 20 kilómetros de Saint-Priest, se produce una caída masiva que deja a Juan magullado y golpeado.
Pero se levanta, pedalea y acaba la etapa neutralizada.
Al día siguiente, abandono, “para no comprometer el Tour”, dicen. Pero la realidad muestra que en los dos meses anteriores al Tour ha competido dos días y medio.
No hará más carreras, no hará los nacionales antes del Tour.
Y Mauro rumia: “otra vez”.
Y por fin, el Tour 24.

Imagen: A.S.O.
Etapa 1. Cota de San Marino. Bardet por delante, UAE retenido, no quiere asumir el mando único.
Se forma un grupo de cuarenta elegidos tras una espera que no registra ningún movimiento.
La retransmisión busca historias y refleja a los equipos colaborando.
En una imagen grabada unos minutos antes: Juan Ayuso progresa con pedaleo forzado, a medio grupo.
Sonido grabado del director:
—Juan, debes subir, el equipo debe estar unido.
Fin de la cita. Señalado. Ningún movimiento en el grupo.
Juan sube, a duras penas, como si le faltara ritmo.
Mauro asiente.
Etapa 4. Galibier, cara sur.
El equipo va a bloque para que Tadej remate.
Juan marca el ritmo, selecciona a los mejores, Joao coge el relevo, incrementa el ritmo y Juan baja a cola del grupo.
Pero Tadej necesita más, y Joao no puede más.
Mauro exige a Juan que vuelva a la cabeza. Joao lo escucha. Se gira, gesticula, protesta. Señalado.
Y Juan sube, a duras penas.
Mauro asiente.
Adam y Joao opinan. Saben que Mauro señala a Juan: “No se entrega”.
Etapa 11. Macizo Central.
Mauro dicta:
—Juan, a remar.
Y Juan rema. Mil metros y adiós. Exprimido y reventado.
Mauro asiente.
Etapa 13.
Juan se siente enfermo.
—Vístete.
—No puedo.
—Sal.
—No me veo.
—Ya veremos.
Vía crucis en solitario. Abandono. Señalado.
Mauro asiente.
Josean le mima. Juan quiere ir a la Vuelta, pero Mauro decide: Filippo Baroncini.
Humillado.
Ahora Juan rumia. Josean se encoge de hombros y Mauro sonríe.
Aún hay más.
Para 2025, nada de Tour. Juan Ayuso irá al Giro. Josean le calma:
—Serás líder.
Pero Mauro calla y piensa.
—Veremos. Siempre nos quedará Adam… digo Joao… digo Jay.
Solo hay un camino para Juan Ayuso: ganar, ganar y ganar, y volver a ganar.
No te resfríes, no abandones, no bajes en el grupo, no protestes, no hagas segundo, no renuncies a ninguna carrera, no te caigas, no resbales, no tosas y no hables.
Gana.
Y Mauro callará. Y Josean mandará.
Tú puedes, Juan.
No hay otro camino. Injusto y casi imposible, pero tú puedes.





Manel
2 de diciembre, 2024 at 21:36
El principal error es haber ido a un equipo plagado de estrellas.
Hay que repartir el calendario, con la salvedad de que el primero en escoger es Pogacar.
Tenia que haberse ido a Movistar, pero prefirio los millones de UAE (es legitimo)