Ciclismo
Tour: ¿Qué le queda a Mathieu van der Poel?
Ganar una etapa en el Tour no cambiaría mucho el palmarés para Van der Poel
Dice Mathieu van der Poel en la previa del Tour que todo lo que gane ahora sería como un bonus, que él, más o menos ya lo tiene todo hecho.
¿Qué le queda por ganar a Van der Poel?
Podría ser una de las preguntas que flota en el ambiente justo antes del estreno barcelonés.
En una trayectoria tan laureada, el inconformismo es la única gasolina que cotiza al alza.
Para un ciclista de su calibre, ampliar el casillero de triunfos de etapa en el Tour de Francia, estrenar su palmarés en la Vuelta a España o incluso la obsesión por renovar el maillot arcoíris son hitos importantes, sí, pero elementos que en el fondo no le marcan la diferencia en su legado definitivo.
No me parecen el verdadero motor de su ambición actual.
El verdadero desafío, el que redefine la historia, se juega en un escenario muy concreto.
El gran objetivo latente es recuperar el trono de Flandes y, con ello, convertirse de forma indiscutible en el mejor ciclista de la historia de esa carrera.
Lo tendría que hacer ante Pogacar, nada menos.
Un logro de tal magnitud, una redención en su terreno fetiche, se equipara emocional y deportivamente a lo que significa y se llora en la París-Roubaix.
Ahí es donde reside su verdadera mística.
Por esta razón, el enfoque para el Tour de Francia se intuye diferente más allá de ayudar a Jasper Philipsen.
Seguro que buscará el corte, que animará mas de una etapa, que será el alma de muchas fiestas pero no sé hasta qué punto le motiva la cita francesa, toda vez que hace cinco años ya fue ganador de etapa y líder, antes de embarcarse en la aventura MTB de Tokio.
El Tour es una carrera que se le impone por ser quién es, por tratarse de su figura, y además su innegable vinculación con Francia.
¿Ganarle una etapa o dos a Pogacar?
Sí bien, pero Mathieu sabe que su auténtica leyenda, con todo lo que ha logrado, y dada la cuna ciclista de la que viene, está en otro sitio, en otro tiempo, en la primavera…
Imagen: A.S.O./Paul Le Strat







