Opinión ciclista
El ciclismo francés lleva 36 sin el Tour y ni tan mal
El vacío del ciclismo francés en el Tour no pasa factura a la pasión del país
David Gaudu, en el Mont Ventoux, nos trajo una imagen de ciclismo muy familiar: un francés claudicando ante el sueño de ganar el Tour de Francia.
Los 34 veranos de mi vida se resumen en ver al ciclista francés con opciones a ganar el Tour cascando miserablemente
— victor martín molina (@Victormmartin) July 7, 2021
David Gaudu es aún joven, no tiene ni los veinticinco, su trayectoria va por buen camino, creciendo, paulatinamente
El año pasado se anotó dos etapas de la Vuelta a España, contra rivales que hablan de su calidad, y en abril fue el único en aguantar a Primoz Roglic en la cabalgada de Arrate.
No es un mal ciclista, al contrario, pero el Tour vuelve a ser el muro.
Ayer mismo, Patrick Konrad le marcó el techo en los Pirineos, y por si cazaba tenía que vérselas con Colbrelli.
Y lo que sería un balance razonable, es joven, debuta y tiene margen, no es más que un recuerdo de lo que llevamos viendo desde 1985, cuando Bernard Hinault firmó el último Tour de Francia francés.
Hoy es el día nacional de la fiesta francesa y L´ Equipe espolea a los suyos.
???? 13/07: «Ils ont une carte à jouer». Sobre las esperanzas del ciclismo francés para la última semana de carrera.#TDF2021 pic.twitter.com/fLtrbI7YOM
— Pepe Trashorras (@PepeTrashorrasM) July 13, 2021
Hace unos meses escribimos que lo mejor que podía hacer el saludable ciclismo francés era olvidarse del Tour, creo, sinceramente, que no erramos.
Si miramos los top, el Tour queda fuera de su alcance.
Romain Bardet ya dio el paso de diversificar hacia el Giro de Italia y Thibaut Pinot lo ha intentado de todas las formas e incluso cuando mejor parece estar, no hay manera.
Sus lágrimas hace dos años, abandonando el Tour, eran la explícita renuncia a la carrera de sus sueños, por ser francés, pero quizá no su favorita, pues la fama que le proporcionaría un Tour muy arriba, no sé si la gestionaría bien.
Julian Alaphilippe lo estamos viendo: fue la sensación hace dos años, pero hasta él mismo se dio cuenta de que las circunstancias que se dan en un Tour no tienen porqué repetirse.
Alaphilippe es un corredorazo, pero no es Pogacar, ni siquiera Urán o Vingegaard, un corredor con opciones reales de acabar muy arriba en el Tour
Él prefiere ser práctico, va escapado casi todos los días, como el año pasado, y para qué insistir en algo cuyo tope se marcó en el Iseran, a 48 horas de llegar a París, cuando perdió el amarillo.
Alaphilppe ha sido el último exponente del ciclismo francés en el Tour, como él llevamos viendo uno cada cierto tiempo.
Nadie diría que Laurent Fignon, segundo a nueve segundos de Lemond hace 32 años, iba a ser el último francés en tener tan cerca el cetro del Tour
El coletas siguió con el podio que un par de años antes había firmado Jeff Bernard, posiblemente el primer francés en ejemplificar la nueva era de este ciclismo en el Tour: una calidad a raudales que se seca en el momento que se le cuelga la condición de favorito al Tour.
En los noventa el ciclismo francés echó mano de nombres como Jalabert o Virenque, que hicieron vibrar, pero que no conquistaron el amarillo.
La primera década del nuevo siglo fue un agujero negro que se argumentó en el ciclismo de dos velocidades, que si los franceses iban menos puestos que sus rivales, et voilà… el resultado.
No acabamos de ver esa teoría, Christope Moreau fue una baza endeble en los momentos clave, a un paso del podio.
Luego vino ese folclore que desplegó Thomas Voeckler hace diez años perdiendo el amarillo muy cerquita de París y posteriormente el doble podio de Péraud y Pinot.
Del segundo ya hemos hablado, del primero sólo un apunte que podría servir para el futuro: el podio llega cuando menos te lo imaginas y la presión no ha llamado a tu puerta.
36 añazos sin ver un francés ganando el Tour y no atisbamos nombre que ponga fin a este agravio con los anfitriones, en todo caso el Tour sigue siendo el faro del ciclismo francés y uno de los grandes patrimonios del hexágono, algo que exhiben con orgullo por medio mundo.
Este año incluso te vacunan, si te apetece, cuando vas a ver la carrera…






