Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard 2 XX

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Ciclismo antiguo

Permitidmos ponernos nostálgicos

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

Nos cuenta Oscar Cudeiro, autor del libro sobre “El Tarangu”, que la Vuelta a Asturias de 1975 tuvo excelente participación con José Manuel Fuente, el mentado “Tarangu”, Luis Ocaña, González Linares y Miguel María Lasa como ciclistas más destacados. Había expectación por apreciar la recuperación del «Tarangu» de cara al Tour de Francia, sobre todo después de su mala actuación en la Vuelta a España.

Había dado muestras de mejoría en la subida ciclista a Enol, donde había ganado el sector en línea de la subida, pero debía ratificarse ante rivales de mayor entidad. La tercera etapa con final en Brañillin, la sexta con final en el Naranco y la séptima con sus dos sectores, el primero con el Fito y el segundo en modalidad contrarreloj debían ser los jueces de la carrera.

En Brañillín se vio una fantástica etapa, con ataques en la subida al Pajares que rompieron el pelotón. El “Tarangu” de sus mejores días reventó la carrera en sucesivos ataques. En el penúltimo kilómetro descolgó a Ocaña y en el último, a 200 metros de la cima de Pajares, se deshizo de su único acompañante, Lasa, quien le daría caza en la bajada que une el final de Pajares con el inicio del Brañillín y acabaría por llevarse la etapa con un segundo sobre el ídolo astur y 1:05 sobre Gandarias , tercero. Ocaña llegó quinto a 1:21 de Lasa. La general quedaba de igual manera.

Lasa dejaba casi sentenciada la vuelta en la etapa del Naranco. Ese día el que falló en la última ascensión fue el “Tarangu” que se dejó 1:28 en la meta, quedando muy lejos de los otros favoritos. Ocaña fue segundo a siete segundos de Lasa y en el mismo tiempo que Jesús Manzaneque. En la general Lasa era primero con Fuente segundo a 1:29 y Ocaña 3º a 1:30 Ocaña pasó al ataque camino de la meta de Cangas de Onís. Primero Balagué puso un ritmo muy duro en el Fito y sorpresa, se queda Fuente.

El «Tarangu» sufrió uno de sus típicos hundimientos y se dejó en meta más de siete minutos, perdía todas sus opciones de victoria y de podio. Ocaña atacó a Lasa, pero este respondió muy bien a todas las embestidas. En Cangas de Onis ganó Lasa con Ocaña en el mismo tiempo y Manzaneque, sensacional, a 21 segundos. El segundo sector de esta etapa fue una crono entre Covadonga y Arriondas en la que se impuso González Linares. Lasa, sexto, aventajó a Ocaña en 25 segundos. Ocaña perdió su segundo puesto en la general debido a su retraso sobre Linares de 1:44, seguramente acusó el esfuerzo de los ataques de la mañana.

En la general final primero Lasa, segundo Linares a 1:06 y tercero Ocaña a 1:55 Una gran vuelta.

Este breve relato de Oscar es de aquella Vuelta de hace 42 años por Asturias, una carrera que en el presente ha dado a conocer su perfil para el puente del primero de mayo y que espera tener una buena participación. Nos llamó mucho el cartel que Oscar colgó en el grupo de “Asturias en el ciclismo” porque daba la medida de lo que el ciclismo podía mover y generar, incluso en el calendario de pequeñas vueltas.

La sola caricatura de dos rivales enconados como Fuente y Ocaña, el Ocaña del Super Ser, que no era el del Bic, ya anunciaba el espectáculo que al final se vio, demostrando eso que muchas veces nos invade en este mal anillado cuaderno, la nostalgia y eso de los tiempos pasados. El cartel es una pasada. Qué diferente cuando una carrera como Asturias era una guerra sin cuartel de los grandes nombres y ahora parece que se haga por el empeño de unos cuantos que sencillamente dejan años de salud en su empresa.

¿Qué cabría hacer para que el ciclismo vuelva a ser lo que llegó a ser?

Continuar Leyendo
Click para Comentar

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ciclismo antiguo

Roche en el Aubisque: el colmo de las etapas cortas

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

La etapa del Aubisque que ganó Roche casi no supera los cincuenta kilómetros

Si una de las conclusiones, y también decepciones, de la presentación del Tour es la cantidad de etapas cortas que vemos en el recorrido ¿qué diríamos de etapas como la que Nairo gana en el Col du Portet y Roche en el Aubisque?

La primera no pasó de los 65 kilómetros, la otra casi no pasa de los 50.

Kilometrajes dignos de cadetes que el Tour a veces ha ensayado sin pudor.

Muchos tenemos nítida la imagen de la etapa que ganó Nairo hace tres años, con parrilla de salida y tres puertos encadenados hasta llegar a Portet, la subida más bruta de los Pirineos

DT – Swiss 400×400
Cambrils 400×400
Cruz 400×400



 

Sin embargo fue más exagerado lo de Roche en el Aubisque: Hay que irse 36 años atrás, Tour 85

El día después de que Perico surgiera de entre la niebla de Luz Ardiden para lograr uno de sus más icónicos triunfos, el Tour se iba a Luz Saint Sauveur para abordar una etapa singular con final en el Col de l´ Aubisque.

Eran sólo 52 kilómetros, que se corrían por la mañana, porque por la tarde había otra etapa con final en Pau.

La cambiantes sensaciones sobre el estado de forma del líder, entonces Bernard Hinault, propiciaron movimientos de lejos, ya en el puerto anterior, el Col du Soulor. Arrancó Stephen Roche, y con él Lucho Herrera.

Aquella era una jornada verde, por el calor y sol que iluminaba los preciosos anfiteatros del Aubisque, pero también por el sabor irlandés que tomaba el día.

300×250 – Shimano Ultegra
Revista – banner post
Gran canaria 300×250



Roche se iba solo incluso antes del Soulor, e iniciaba en solitario el Aubisque, donde el ganador del día anterior, Perico, intentaba tomarle tiempo a un líder timorato y escondido en medio de un grupo del que tiraba, oh sorpresa, Lucho Herrera, en palabras de algunos medios “el mejor gregario de Hinault”.

Pero el día era irlandés, Stephen Roche, “La Redoute” en el pecho, gana solo, con más de un minuto, sobre Sean Kelly.

Doblete del lobby del trébol en el corazón de los Pirineos.

No hubo tiempo para más.

Hinault aguantaba y con él, Álvaro Pino, que en el sector de la tarde protagonizaría con Regis Simon la fuga hacia Pau, una fuga que cayó en manos del francés.

Imagen: www.stickybottle.com

Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

#PodcastJS Los Tours de Francia de Pello Ruiz Cabestany

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

Así nos cuenta Pello Ruiz Cabastany aquellos lejanos Tours

Hablar del Tour de Francia con Pello Ruiz Cabestany es viajar en el tiempo, viajar entre la carretera y el coche, entre los ochenta y los noventa, entre Hinault e Indurain.

Pello corrió siete Tours, logró hasta ganar una etapa y trabajó para la organización, granjeando una gran experiencia asentada en muchos años por Francia.

Una experiencia que nos condensa en esta charla que mantuvimos durante el pasado Tour.

Imagen: @globerismo

Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

El Izoard sólo dio alegrías a Indurain

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

Izoard, uno de los colosos alpinos es «feudo Indurain»

Me han pedido que os hable del Izoard y de paso del gran Miguel Indurain, que os escriba, aprovechando nuestra aventura en Alpes, algún cuento de los míos en el que la narración os traslade, a través de la épica, la experiencia y la contemplación del paisaje, a «esta exigencia bestial que establece el margen entre lo difícil y lo terrorífico» (Jacques Goddet).

Tarea fácil si se trata de hacer una descripción «al uso». Más difícil si se intenta transmitiros el universo extraño que representa pedalear por un paraje lunar, aunque las fotos ayudan y de qué manera. Pero hay que ponerse en situación y meterse en la piel del ciclista para rememorar en primera persona lo que se siente al rodar por la Casse Déserte, ese lugar inmutable que, como ya os hablé hace un tiempo, espera devorar al avezado cicloturista que se atreva a entrar en su boca de colmillos cariados.

Creo que he empezado bien. La frase de Goddet refuerza la idea de lo que te puedes encontrar aquí. Para que me eche una mano en la composición del artículo también puedo contar con la cita de otro padre del Tour como Henri Desgrange: «El Izoard es una confusión interminable, cuando estás a punto de dominarlo y suspiras, giras una curva y de nuevo te lanza un nuevo reto que haría refunfuñar una mula«.

Seguimos. En un principio tengo dos opciones para enfocar el relato: por un lado, de una manera sencilla, explicaros de forma directa mi experiencia cuando lo ascendí por primera vez hace ya nueve años, y por otro, intentando rizar el rizo, exponer aquella aventura usando la técnica de la «ida de olla», dejando hacer las manos sobre el teclado a ver con qué letras puedo salpicar de negro la hoja en blanco.

DT – Swiss 400×400
Cambrils 400×400
Cruz 400×400



Describiros que un caluroso día de julio partía con mi Trek desde Briançon, con mucha ilusión y fuerza, para enfrentarme al legendario puerto, no lo encuentro lo suficientemente atractivo, ya que no me gusta tirar de rutinarias explicaciones como que la subida, de 20 kilómetros, se puede dividir con claridad en dos partes, en la que la primera me llevó a una aproximación fácil y rápida al pie del col, en el fondo del valle, transitando por el corazón del espectacular pasaje de les Gorges de Cerveyrette y la llegada al pueblo de Cervières para, a continuación, seguir con detalladas referencias sobre los 10 kilómetros finales, lógicamente los más difíciles, con rampas por encima del 10% y una pendiente media del 8, en los que el departamento de Altos Alpes había tenido la gentileza de identificarlos cada uno de ellos.

Habría continuado explicando que disfruté mucho ascendiendo entre las coníferas de un magnífico bosque de pinos, que escondían casas de madera y piedra con los tejados cubiertos de lárix, superando numerosas curvas en las que recuperaba un poco en esta sostenida cuesta hasta alcanzar el refugio de Napoleón. Os habría relatado con orgullo que alcancé su cima a 2360 metros de altura después de superar 1166 de desnivel y de haber disfrutado de preciosas vistas durante toda la escalada, un lujo de entorno en el que, según la luminosidad del día, el color de las montañas va cambiando.

Pero no es mi estilo, como he comentado, una crónica al uso.

Review DT Swiss 1400 DICUIT

Sigo dándole vueltas al tema.

Y pienso… ¿por qué no ponerme en la piel de un gran campeón e intentar transmitir lo que puede sentir al coronar en cabeza y en solitario la Casse Déserte? Al fin y al cabo, cualquier cicloturista, cualquiera de nosotros, entusiastas de la bicicleta… ¿acaso nunca se nos ha metido entre ceja y ceja emular a nuestros ídolos y escalar uno de los puertos alpinos más importantes y que tantas veces hemos visto por la televisión durante la retransmisión del Tour? ¿Cómo nos vamos a resistir la tentación de acercarnos hasta aquí y efectuar esta gran ascensión en un escenario de ensueño donde los gigantes de la ruta de todos los tiempos han escrito la leyenda de la Grand Boucle?

300×250 – Shimano Ultegra
Revista – banner post
Gran canaria 300×250



Así, os puedo hablar de una de las primeras escaladas, en 1925, cuando Ottavio Bottechia en su cima tuvo que bajarse de la bici para cambiar de piñón dándole la vuelta a su rueda, o del ataque de Jean Robic a Pierre Brambilla, en 1947, para pasar en cabeza el Izoard, o de la tremenda pájara que pilló en sus rampas en 1939 René Vietto.

Puedo seguir narrando las proezas de Coppi, Bartali y Bobet en este singular universo, o del maillot amarillo del 51, Hugo Koblet, que ascendió tan rápido y sublime que los periodistas de la época lo compararon con una gaviota, o de Bernard Thévenet que entró como los grandes en la apocalíptica galería, o del año 86 cuando asistimos a la coronación de LeMond, «cosquilleando sus pedales», atacando a Hinault en la Casse Déserte, por no hablar de los duelos del año 2000 entre grandes escaladores como Virenque y Pantani poniendo en apuros a un tal Lance Armstrong que sabía que transitaba por un lugar sagrado en el Tour. O también del vuelo del Andy, cuando el Galibier se dejaba entrever entre la bruma.

Sin embargo, si tuviera que reseñar una mítica etapa, por lo que fue, cómo fue y lo que representó, lo habría hecho sobre el desmelenado ataque de Miguel Indurain para ganar el Dauphiné Libéré de junio del 96. No hubiera entrado en muchos detalles porque la carrera la podéis disfrutar completa en YouTube, penúltima jornada que finalizaba en Briançon tras las escaladas de Allos, Vars e Izoard.

En aquella prueba a Jalabert, los franceses, lo situaron a la misma altura que a nuestro Miguel, dando por hecho que acabaría ganando el «pequeño Tour» y colocándolo como gran rival para evitar una sexta victoria consecutiva de nuestro campeón. Pero sólo les separaban tres segundos en la general, a favor de Laurent. En el video podéis rememorar como aquel día Indurain lanzó un fuerte ataque como él solía hacer: a fuerte ritmo, a bloque y con reiteradas aceleraciones. Sólo le pudieron seguir Rominger, Leblanc y Escartín ya que Jalabert no pudo aguantar la embestida de Miguelón, completamente desatado, echando a todos sus rivales uno por uno fuera de la carretera, incapaces de seguir su impresionante cadencia. Pasó el primero por la cima del Izoard, con 20 segundos de diferencia sobre sus perseguidores y 2 minutos con respecto al líder de la ONCE que había entregado la cuchara. Una carrera para el recuerdo.

Casi sin darme cuenta veo que sin querer estoy llegando al final de la exposición. Deambulando de lado a lado de la habitación, echando de vez en cuando la mano a mi portátil, recordando que desde Coppi y Bobet hasta hoy, un sinfín de ciclistas y cicloturistas anónimos cada verano han escalado este col reescribiendo la leyenda de esta inquietante ruta que se inauguró por razones militares nada menos que en el año 1893.

Por Jordi Escrihuela, desde Ziklo

Imagen tomada de http://alpinecols.com/

Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

La memoria sobre Juan Antonio Flecha

Publicado

en

Shimano 1024×140 – Ultegra
Shimano Dura Ace 2 – 1024×140
Shimano 1024×140 – Dura Ace 1

Pocos ciclistas españoles más singulares que Juan Antonio Flecha

Hace ocho años por estas fechas estábamos de resaca del mundial de Florencia, haciendo cuentas sobre la compra del Euskaltel por parte de Fernando Alonso y hablando de la retirada de Juan Antonio Flecha.

Singular, raro, extraño, fuera de norma, ajeno a la tradición, original,… desde tiempos inmemoriales, desde que Juan Antonio Flecha es y ha sido Juan Antonio Flecha en el ciclismo, siempre ha sido igual.

En una carrera por Pekín, Flecha, catalán con raíces argentinas, puso punto y final a una trayectoria que en España se puede considerar de singular, con un siglo largo de historia de ciclismo consumido.

Ser original a estas alturas tiene mérito.

Un ciclista de buen tono muscular, corpulento, educado en las ciencias de la pista, prometedor amateur, dio el asalto allá a principios del 2000 con maillot del equipo Relax.

Crecía entonces un tonillo, una leyenda: Flecha ya camina escapado

Un sino marcado en las piernas, su ADN le impedía estarse quieto, siempre un poquito más, su objetivo, allá al fondo, ser un español en Flandes y Roubaix, disputando la fortuna a los grandes.

Y lo logró.

Estuvo en liza bastantes años batiéndose con dos cocos tipo Cancellara y Boonen pero, como veremos muchos más…

DT – Swiss 400×400
Cambrils 400×400
Cruz 400×400



Trazó una línea camino del velódromo más icónico del ciclismo -ahí al lado son ahora los Mundiales de pista- en 2005 cuando se cargó a la espalda Tom Boonen y George Hincapie para llegar tercero a Roubaix.

Antes una declaración de intenciones, había dejado la comodidad de Banesto para probar en aquellas carreras donde Eusebio Unzué jamás se prodigaría.

Viajó al Fassa Bortolo y allí abrió miras.

Los hechos le dieron la razón.

Dos hándicaps lastraron de éxitos su trayectoria, la no siempre acertada táctica y la convivencia con esa generación única, un dúo compuesto por el mentado Boonen más Fabian Cancellara que se ha repartido lo mejor de estos tiempos.

Desde mi modestia, no puedo decir que Boonen me haya ganado por suerte. Me considero un buen corredor, pero quizá él esté un puntito por encima mío. Además de suerte es un poco más bueno que yo, más rápido y más fuerte. Eso se acaba reflejando en el palmarés” admitió del mejor corredor de la historia de Roubaix.

Pisó buenos podios, pero nunca el primero, salvo una edición de la Het Volk que luce como guinda a una trayectoria cargada de esfuerzo, tesón y audacia.

El táctico, el menos común de los sentidos, le lastró.

Porque Boonen y Cancellara no siempre ganaron, pero en el empeño de algo grande ciclistas de su talla se le adelantaron: Stuart O´ Grady, Nick Nuyens, Stijn Devolder, Johan Vansummeren… clase media entre los clasicómanos que tiene su monumento, ese que Juan Antonio Flecha no ha podido dedicarse.

300×250 – Shimano Ultegra
Revista – banner post
Gran canaria 300×250



¿Por qué le costaba tanto ganar?

Hasta Oscar Freire ironizó sobre ello.

Ojalá la victoria llegue ya. La manera de correr este año en Roubaix demostró esas ganas –habla en 2009-. Corrí siendo más zorro que otras veces, pasando la responsabilidad a otros. La segunda o tercera plaza no me valían, aunque nunca le haces el feo al podio en un monumento. El año que viene volverá a ser el todo o nada” me comentó justo antes de fichar por Sky, justo después de demostrar en Rabobank que “no era flor de un día” en el pavés.

Ha sido siempre mi línea, he sido un buen corredor que siempre está ahí pero que le cuesta ganar. Rematar muchas veces rematan pocos. Si te fijas siempre son los mismos. No estoy en esa primera línea, quizá un poco por debajo, entre los que en cualquier momento pueden ganar

Como Oscar Freire, y un poco Pedro Horrillo, se va un pionero, un corredor que dio mucho más de lo que sembró en lo deportivo, pero que se llevó a su retiro hawaiano calor, cariño y admiración por su entrega y disposición.

16Juan Antonio Flecha se quitó un dorsal para siempre, pero nunca desaparecería de nuestras vidas, lo disfrutamos en Eurosport y en su canal de Youtube, dando esa visión internacional del ciclismo que siempre compartimos: da igual quién gane, qué bandera porte si gana el ciclismo.

Foto tomada de www.zonamatxin.matxin.es

Continuar Leyendo

TWITTER

Hace 2 años y medio que tengo mi cuenta de Twitter.

Mi objetivo era dar visibilidad a la ELA y que los políticos nos ayudaran.

Solo nos ayudan a morir y nos han vetado la ayuda para vivir.

Somos 75.000 seguidores y gracias a vosotros puedo dar voz a la ELA. ♥️💪

#VetoELA

Miguel Ángel López dice que le obligaron a abandonar el Tour, a no competir los Juegos, a sentir la presión del liderato compartido... pero había renovado por 2 AÑOS
¿Quién lo entiende?

https://joanseguidor.com/miguel-angel-lopez-entrevista-movistar/

Miguel Ángel López dice que le obligaron a abandonar el Tour, a no competir los Juegos, a sentir la presión del liderato compartido... pero había renovado por 2 AÑOS!!!
¿Quién lo entiende?

https://joanseguidor.com/miguel-angel-lopez-entrevista-movistar/

Miguel Ángel López dice que le obligaron a abandonar el Tour, a no competir los Juegos, a sentir la presión del liderato compartido... pero había renovado por 2 AÑOS.
¿Quién lo entiende?

https://joanseguidor.com/miguel-angel-lopez-entrevista-movistar/

“Desde mi modestia, no puedo decir que Boonen me haya ganado por suerte. Me considero un buen corredor, pero quizá él esté un puntito por encima mío. Además de suerte es un poco más bueno que yo, más rápido y más fuerte” dijo Flecha sobre Boonen.

https://joanseguidor.com/juan-antonio-flecha-ciclista/

Load More...

Lo + leído