Ciclistas
El pacto con el diablo de Andrea Tafi
Andrea Tafi quiere correr Roubaix veinte años después de ganarla
Cada cierto tiempo, una gloria de esas que nos saben a leyenda, que vemos ya lejanas, nos sorprenden con ese gen que deben llevar tan adentro que el paso del tiempo no marchita.
Andrea Tafi se ha marcado un Cipollini, y quiere correr la próxima edición de la París-Roubaix.
Esta noticia me recuerda la no vuelta de Cipollini para ser lanzador de Andrea Guardini… la rescatamos @Lujimmix y servidor en @Eurosport_ES durante el Gran Piemonte
Una idea extravagante… por ser generoso. https://t.co/KKGoPgH6gu
— adriangroca (@adriangroca) October 18, 2018
Y lo hace cargado de razones, las suyas, y una que pone encima de la mesa: le vale el maillot de campeón de Italia de 1998.
Ese maillot es el mismo que utilizó en el triunfo de la París-Roubaix de 1999.

Y ahí está, veinte años después Tafi quiere volver a pisar Roubaix tras haber salido de Compiegne rodeado de los Sagan, Terpstra, Stybar…
Nombres lejanos en todo a aquellos con los que Andrea Tafi compitió.
Porque este italiano fue parte importante del equipo más imponente de las clásicas del norte, aquel Mapei azul que copó podios en Roubaix.
El Mapei de Franco Ballerini, Gianluca Bortolami, Johan Museeuw y Wilfried Peeters.
Per si éste último ahora conduce el coche del Quick Step y hace como dos o tres veces cuando era ciclista.
Las razones de Andrea Tafi
Andrea Tafi en esa jauría de ganadores, fue un abnegado compañero que respetó la jerarquía pero que, sin embargo, tuvo ocasión de ganar lo suyo.
Tiene en su palmarés clásicas tan dispares como Flandes y Lombardía, al margen de Roubaix.
Aún recordamos su forma de rodar, plano, acoplado.
Era uno con la bici, en un ejercicio de contorsionismo lumbar que sólo Jonathan Castroviejo emula en la actualidad.
Andrea Tafi pone su opción a alguno de los equipos continentales que toma la salida en Roubaix, para que le acepte.
Sinceramente, no es descabellado pensar que puede mejorar a alguno de los chavales en liza y encima es un golpe publicitario.
Un tipo que es una leyenda, 52 años, que pesa 79 kilos y sigue haciendo sus 18.000 kilómetros anuales.
Que Tafi tome o no la salida en Roubaix no creo que hable mejor o peor del ciclismo, que venga de los “sucios noventa” a la actualidad, que dicen que todo está más nítido, tampoco.
Si quieres rodar por el mundial que ganó Valverde…
Le puede quitar el sitio a un chaval, sí, como a él se lo pudieron arrebatar en su día.
Hay que tomarlo como esa rareza que un deporte como el ciclismo se puede permitir, ni más ni menos.
Eso sí, en las fotos actuales se le ve igual que en las de hace veinte.
Imagen tomada de FB de Johan Museeuw



