Marc Soler
Marc Soler no ha matado a nadie
Marc Soler tiene la virtud de no dejar indiferente a nadie
Sinceramente, sabiendo de Marc Soler, de cómo era de ciclista, cómo creció, dónde lo hizo,… nunca imaginé que iba a ser tan protagonista por asuntos que no sólo tienen que ver con el ciclismo.
Ahora mismo, Marc Soler es eso, un ciclista que amas o detestas, con el que no caben ambages, ni templanzas, hay que quererlo como es, un volcán de emociones trasladadas desde la bicicleta a nuestro corazón, y sabéis que cuando se apela a la patata, hay división de opiniones en el respetable.
De la exhibición del viernes a la pérdida del maillot amarillo del sábado, un carrusel de emociones se ha desplegado alrededor de Marc Soler, como si el ciclista, con su suerte, dictara la de la concurrencia, como si sus éxitos o derrotas fueran las del público.
Ya dijimos que el gesto en la meta del viernes fue mejorable, que no es la vía óptima de hacer amigos, que por muchas explicaciones que des, por otras intenciones que tuvieras, no había que ser un genio para saber que cuando cruzar la meta con el dedo en los labios lanzas un potente mensaje que quienes lo recogen van a interpretar a su albedrío.
Dicho esto, también pensamos que esta gente no es de cartón piedra y que en ocasiones les exponemos, les expongo, con mucha facilidad en plaza pública.
Ya sabemos que la crítica entra en el sueldo, pero no la falta de respeto como sí que he leído en redes sobre Marc Soler
Aquí comentamos que Soler se equivocó con el gesto, también pensamos que una gran vuelta no está en su radar, pero tampoco vamos más allá, lo decimos y luego el corredor consigue lo que consigue, pocos pero interesantes triunfos, que no dejan indiferencia y que hablan de una calidad innata.
¿Cuál ha sido el pecado de Marc Soler?
Muchos le recuerdan en ciclo lo de Andorra y Nairo, otros aquel gesto en Niza con De la Cruz y Contador, otros que tirara de Roglic en La Covatilla… en todas estuvo Marc Soler, en todas fue protagonista, y para serlo hay que ser muy bueno.
Que el ciclista se muestre ambicioso, que quiera ganar es algo tan antiguo como este deporte, el catalán lo hace y no lo disimula, se hace valer con lo que tiene y puede.
Tras quedar fuera del podio del Romandía, muchos han celebrado el hecho como un triunfo, algo que no acierto a entender, la carrera le ha puesto donde le han llevado las piernas.
La etapa del sábado fue una prueba enorme, un examen monstruoso, no se vino abajo, pero le faltó algo, lo que creemos que echará de menos durante algunos pasajes del Giro.
Pero él tiene el objetivo de una gran vuelta, ahora veremos qué podrá dar de sí.
Hay quien atribuye al equipo que Marc Soler no sea mejor corredor, y posiblemente tengan razón: el carácter volcánico y el gen ganador de Soler no conjugan bien con un grupo que se distingue por encajar más que por golpear, pero eso tendría fácil solución, no creo que le falten ofertas más allá de Movistar.
He leído gente del entorno del corredor culpando directamente a Valverde de que los jóvenes de Movistar no crecen por su culpa, como si el mundo se acabara en los azules.
En fin, que bienvenidos sean los corredores que no dejan fríos, que causan reacción y nos abren los ojos, que bienvenido Marc Soler.





