Ciclismo antiguo
Le Groupement, ese equipo que nació muerto
Entre los fracasos del ciclismo francés figura ese de Le Groupement
En la historia el ciclismo equipos que nacieron muertos, asentados en una mentira o sin base que los sustentara, han sido muchos, pero sin duda aquel de Le Groupement fue un guión tan truculento como jugoso, por tratarse además de una historia que llegó a involucrar al vigente campeón del mundo, entonces Luc Leblanc, en el seno de un ciclismo, el francés, de una potencia incuestionable.
Leblanc se había coronado el verano anterior, en un mundial precioso corrido en Agrigento, Sicilia, agosto de 1994, tras un mano a mano entre franceses e italianos que resolvieron a la perfección los primeros.
Con Luc Leblanc al frente de un buen plantel de ciclistas, parecía que nada podía salir mal en el nuevo Le Groupement, pero no….
El 27 de junio de 1995, días antes de ver el inicio del Tour en Saint Brieuc, también en el norte del hexágono, en la localidad de Pas de Calais, Béthune, se anunciaba el final de un proyecto que nació muerto.
Su mentor Jean Godzich salía a la palestra para admitir que los tres millones de francos que necesitaba para correr el Tour de Francia no estaban por sitio alguno.
Le Groupement era una empresa de venta por correspondencia, algo que por esos lares estaba muy extendido, de hecho La Redoute, otra marca que desconozco si tenía que ver con el fallido mecenas, fue patrocinador muchos años de la París-Roubax.
El amigo Jean Godzich llegó al ciclismo con la promesa de hacer una de las mejores formaciones francesas desde La Vie Claire, diez años antes, y como el mecenas de este equipo, el famoso Tapie, salió trasquilado, aunque a diferencia de Bernard, a Jean no le llegó ni para poner el pie en el Tour de Francia.
El ambiente fúnebre sobre el patrón, y también ante técnicos como Guy Mollet, fue el escenario de uno de los grandes fracasos del ciclismo francés, siempre referencia para todos.
Luc Leblanc se quedaba sin opción de correr el Tour en condición de campeón del mundo, en una historia que venía dando visos de su triste final, a pesar de un buen inicio, costaba rascar resultados y los problemas internos se multiplicaron y explotaron con la expulsión de Jérôme Chiotti, un siniestro ciclista que sería campeón del mundo de BTT en 1996 para admitir que lo logró dopado años después.
El equipo había reunido una plantilla de 20 ciclistas muy respetable aquellos tiempos.
Al campeón del mundo, sumadle muy buenos ciclistas como Dominique Arnould, ganador de la etapa en línea en Donosti del Tour de 1992, Thierry Bourguignon, Phlippe Bouvatier, muy establecido en España en tiempos del BH, Frédéric Guesdon, futuro ganador en Roubaix, Pascal Lino, líder en el Tour 1992 varias jornadas, lo mismo que Ronan Pensec, un par de años antes, y los velocistas Marcel Wüst y Jean-Paul Van Poppel.
También estaba ahí la leyenda escocesa Robert Millar, quien con este proyecto pondría final a quince temporadas y media en la elite.
El año hasta la fecha del derrumbe público del equipo no había sido malo en resultados.
Se habían anotado ocho triunfos y algunos tan tempraneros como el de Stephane Hennebert en la Marsellesa.
Marcel Wüst se había llevado un par de etapitas, el alemán estaba en la antesala de sus mejores años en España, y Luc Leblanc afinaba para lucir el irisado en el Tour.
Pero en aquella Grande Boucle, como en la de este año, no asomaría el arcoíris en el horizonte… el dinero no había alcanzado
Imagen: Le Télégrame






Juan Manuel Padrón
12 de octubre, 2022 at 18:18
Magnífico trabajo de rescate histórico de esa aventura que fue el fallido proyecto francés. Felicidades. Uno siempre sigue aprendiendo.
Iban Vega
12 de octubre, 2022 at 18:43
muchas gracias, al final todos los ciclismos tenemos nuestros muertos en el armario