Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard 2 XX

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Ciclismo antiguo

Las historias más surrealistas de Stephen Roche

Publicado

en

Stephen Roche Giro JoanSeguidor
Ciclovolta

Pocos campeones tan caricaturescos como Stephen Roche

La profusión de Tours de los ochenta y en especial aquel de 1987 que fue tremendo nos dio por pensar en un perfil de quien fue el coco en aquella edición y uno de los ciclistas más atractivos de ese ciclo: Stephen Roche…

 

Los amantes del mundo Marvel conocerán a Arma XI.

Un ser creado en el laboratorio que reúne los poderes de cada mutante; capaz de teletransportarse, lanzar el láser de Cíclope y manejar la catana con la destreza de un maestro ninja.

Stephen Roche va a ser un Arma XI ciclista: el resultado de meter en una batidora a ciclistas históricos para obtener lo mejor de cada uno.

Selle italia

A su vez, emula a ese personaje de ficción en el sentido de que un ligero defecto de fabricación le impide dominar el planeta.

Roche va a aunar la pasión de amasar patrimonio de Van Steenbergen (aunque no le pirran tanto los pelucos poligoneros, es de cash), la precocidad para brillar en la élite y el uso de elementos aerodinámicos de LeMond, el talento innato de Perico para pegar talegadas en los contratos, los problemas iniciales de Rominger en asimilar la tercera semana de GV y por último la vena pugilística de Hinault.

Nuestro protagonista nace a finales de 1959, está por tanto encasillado en la generación del 60.

Si la del 64 (Indurain, Bugno o Breukink) pertenece a una época de ciclismo espectáculo, la del 60 con los LeMond, Fignon, Delgado y Roche se puede considerar como la última de puro ciclismo. Ésta tuvo su apogeo en los 80; un mundo del pedal más ofensivo todavía que en los 90, pero con más descontrol y con la certeza absoluta de que los ganadores eran los más talentosos. Por entonces el dopaje (más antiguo que la orilla del río) en este deporte ofrecía una ganancia residual.

Stephen Roche JoanSeguidor

El caprichoso azar decide que en Dublín, apenas con unos meses de diferencia, vengan al mundo Stephen Roche y Paul David Hewson (cuyo nombre artístico es Bono).

Ambos van a arrancar la década de los 80 a todo trapo: U2 se situará en los primeros puestos de la Billboard con su disco Boy, mientras que un Roche imberbe se impondrá en una París-Niza con participación de primerísimo nivel.

Pese a vencer en lo que es la mejor carrera de una semana -por entonces con mejor palmarés que la propia Vuelta a España- los inicios del irlandés no son un camino de rosas.

Tiene que en enrolarse en el equipo amateur ACBB y sufrir una novatada propia de Kuznetsov con Berzin (después de machacarte en el velódromo te haces unos larguitos en la piscina), en su caso le va a tocar disputar la París-Roubaix amateur.

Lo más divertido de su participación es que Roche ignora por completo que es una estratagema para que le den la patada ante el vaticinio de una actuación random… pero resulta que el de Dublín se impone en la «Pascale baby».

Esta peformance le supone pasar a profesionales, nada menos que con Peugeot.

Por desgracia varios van a ser los talones de Aquiles del bueno de Stephen: al igual que su compatriota Kelly no digiere bien las elevadas temperaturas, esto te elimina prácticamente de la victoria en un Tour de Francia… o te va a hacer depender en exceso de una edición en la que pegue poco el Lorenzo.

Roche y Kelly JoanSeguidor

www.welovecycling.com

A esto hay que sumarle sus continuos problemas de espalda y rodillas.

Con estas premisas Roche apenas va a tener continuidad en su carrera profesional, irá picoteando actuaciones top, como un 2º puesto en Amstel y una medalla mundialista; también va a suponer que encuentre similitud con Juan Carlos Domínguez en cuanto a brillar en años impares (para bajar el rendimiento en los pares), sólo que en el caso del corredor de Irlanda la puja de vueltas de una semana de una tacada subirá a un montante bastante más suculento.

1985 va a ser un gran ejercicio para él, deja clarinete que Lieja es una carrera que tiene en las piernas con su tercer puesto (aunque hasta la bochornosa edición del 88 el recorrido perjudicaba a los que no tenían buen sprint).

Ya tiene continuidad de grandes resultados y por fin le pilla el punto a una GV; Roche va a ser 3º en un Tour de Francia en el que la Vie Claire inicie su monopolización de la Ronda Gala. Como guinda a su gran temporada firma un 7º puesto en el Mundial, resultado que no va a reflejar una pseudo victoria moral.

Estuvo muy cerca de vencer, pero finalmente fue atrapado al ser una rueda muy vigilada y un abuelete que pasaba por allí se llevó el arcobaleno a casa.

La temporada que viene a continuación, la 86, va entrar dentro de la maldición de las pares, un quiero y no puedo que no deparará más alegrías que levantar un hype tras su más que potable crono larga en el Tour para posteriormente fracasar en las etapas de montaña.

Y amigos, hemos llegado a la temporada de 1987.

Hablar del 87 de Roche es como hablar de Pecharromán en su mes desrtroyer.

Este año del irlandés seguramente sea por palmarés bruto la mejor temporada ciclista de la historia… excluyendo claro al Chuck Norris del ciclismo.

Dice la leyenda que el Récord Guiness en realidad es una compilación de segundas mejores marcas, ya que las primeras todas son de Chuck; en ciclismo Eddy literalmente tiene todas las mejores marcas: Tours, Giros, días de amarillo, monumentos, mundiales, carreras ganadas o comerse donuts de una tacada.

Antes de meternos de lleno en esta temporada vamos a despachar el resto para así poder centrarnos en su año mágico.

Roche terminó la temporada 87 conquistando el mundial y en el ejercicio del 88 va a vivir de lleno el gafe del arcoíris.

Por fortuna no tendrá el liderato de las maldiciones como el trágico suceso de Monseré con su fallecimiento, pero sí que va a vivir un año prácticamente en blanco, como acontecerá posteriormente con Leblanc en el 95.

Seguirá la tónica de año bueno impar-malo par (victorias en Itzulia 89 y Criterium Internacional 91) para terminar protagonizando un come back en Carrera donde nos obsequiará con una victoria de etapa en el Tour del 92.

A su vez habrá que sumarle su alta cuota de pantalla en la etapa de Mont Blanc de esa edición de la Ronda Gala.

Jornada en la que de nuevo convivió con Perico en lo que fue una fuga de supuestos gregarios que fueron a su bola.

En esta fase final de su carrera Stephen va a perpetrar bochornos como el de la CRE del Tour del 91

Celoso de Delgado quiere emularle en Luxemburgo y llega tarde a la CRE, tal es su retraso que cuando toma la salida sus compañeros están ya en Cuenca.

No le queda otra que cascarse los casi 40 kms en solitario y finalizar con el «short delay» del doble de tiempo máximo para el cierre de control.

En todas las escuadras que milita la va liar parda.

Los contratos que firmó Roche

Pega sablazos en los contratos, como en Fagor para al final marcarse una temporada tirada al retrete.

A su vez genera disputas que terminaran en los tribunales como con Histor.

Otro daño colateral de sus andanzas es el impuesto revolucionario que va a dejar en Carrera. A esta escuadra le endiñará tal púa que al equipo italiano no le quedará más remedio que llevar publicidad de Peugeot en el culotte.

Para saciarse por completo de fechorías va a tener el valor de desafiar a uno de los mayores machos alfa de la historia: Roger De Vlaeminck, su director en Tonton-Tapis.

El año perfecto del ciclismo irlandés

Turno por fin para su gran curso del 87.

La temporada 86 del irlandés fue un verdadero desastre dentro del conjunto Carrera, todo ello agenciándose un gran contrato.

Para que sea más divertida la historia, Visentini (también enrolado en Carrera) viene de ganar el Giro de Italia y es de cajón que siendo italiano va a querer plenos galones en la Corsa Rosa para retener corona.

A este cocktail le sumamos que Zimmermann (también integrante del equipo de Boifava) ha sido podium en el Tour, y mejor no Vie Claire, y claro, va a demandar protagonismo.

La situación coge tintes Woody Allen cuando el corredor suizo salta a la palestra reclamando una mejora salarial y echando en cara a Roche que está sobrepagado, su año 86 no justifica para nada su elevada ficha.

Roche replica que los contratos reflejan con ceros a la derecha la trayectoria profesional de cada corredor, «yo soy un corredor molón y tú Zimmermann no eres más que un one-hit wonder, hasta la fecha…» le vino a decir y así fue eternamente.

El caso Zimmermann es para comer aparte.

Se vio metido en unas movidas de cuidado con una novia becaria periodista que se convirtió en su peor pesadilla.

Rompieron la relación en pleno Tour y la becaria dedicó al «salsa-roseo»: haces mal el amor y te encontré unas pastillas raras raras, con el pretexto (no cuela ni de Blas) de que eran para la tos.

El año 87 se inicia con la muerte de Gribaldy (mentor de Sean Kelly).

Precisamente en París Niza vamos a tener un duelo entre los dos irlandeses que se saldará con la sexta Carrera hacia el Sol consecutiva para Sean Kelly y una victoria moral para Stephen.

Éste fue el más fuerte pero perdió toda opción de victoria por una avería mecánica.

Paralela a Niza se ha disputado una Tirreno-Adriático en la que Greg LeMond ha tenido que retirarse por rotura de muñeca.

Para su recuperación se instala en su rancho de Murieta (California) con la fatalidad de ser tiroteado por su cuñado.

Salva la vida por tener un físico privilegiado ya que un ciudadano de a pie no habría sobrevivido a tal desangrado.

Pero por desgracia se va a perder el Tour de Francia, Roche se ha librado en apenas unos meses de los dos primeros de la última edición del Tour.

Por estas fechas Stephen es de nuevo ganador moral en otra carrera de prestigio: Lieja.

Pero se puso a hacer el canelo con Criquielion y se la levantó Argentin.

Error de principiante, ya que con Moreno no hay que jugarse nunca los cuartos, corres el riesgo de terminar en cueros y tener que pagar un suplemento para poder taparte con un barril.

Llegamos al Giro, pero vamos a aparcarlo hasta el final ya que es el episodio más descacharrante de toda esta novela.

En el Tour de Francia Roche se beneficia de un clima benigno en lo caluroso, es superior a Perico en la lucha contra el crono, puede superar su May Day en La Plagne (bastante teatro en meta, eso sí) y en Morzine empieza a guisar su victoria recuperando unos segundos en una jornada en la que en principio tenía que mitigar pérdidas (como sucederá en la Vuelta 2002 en Ávila entre Aitor González y Roberto Heras).

Tour de Francia - Perico Delgado JoanSeguidor

Queda por disputarse el campeonato del Mundo de fondo en carretera.

Esta vez la sede es Austria y Roche acude con la intención de sacrificarse por Kelly.

Su compatriota Sean además de ser el favorito es un corredor que en el Mundial tiene la misma laguna en el palmarés que Jalabert y Valverde (hasta 2018 éste), con lo que a un Stephen en principio con la tripa llena no se le van a caer los anillos por hacer de currela esta tarde.

Así acontece, Roche en la última vuelta enfila el grupo, seca ataques y cuando se forma un corte de cinco muy cerca de meta no para de mirar girar el cuello buscando a su líder.

Pero no llegan y arranca pegado a las vallas para conseguir la triple corona.

A su vez se confirma como el mejor corredor del año al conquistar el Superprestige Pernod International, trofeo que con Kelly de por medio asolando carreras de una semana y clásicas no queda otra que hacer una animalada si lo quieres tener en tus vitrinas… y esto es lo que realmente ha hecho Roche en el 87.

Para terminar el relato vamos a retroceder unos meses y así situarnos en el Giro de Italia de ese año 87

La carrera arranca con la victoria en el prólogo de Visentini y por tanto primera maglia rosa. Posteriormente viene la WTF cronobajada al Poggio que se la lleva Roche (gran bajador) aunque la maglia pasa a propiedad de Breukink.

El conjunto Carrera se impone en la CRE y la prenda rosa vuelve a las espaldas de Roche.

El liderato lo mantiene hasta la primera CRI larga, en la que Visentini le arrebata el maillot y con Roberto de líder llegamos a la ultramítica etapa de Sappada.

Os recomiendo permanecer sentados porque vamos a vivir un episodio que, en cuanto a pelea interna, va a dejar el cabreo de Marc Soler en la Vuelta en una riña por ver quién pilla en el bus ventana o pasillo.

Ante ustedes el que seguramente sea el episodio más divertido de la historia del ciclismo:

Roche es compañero de habitación de Eddy Schepers, personajazo que ya ha estado trapicheando en jornadas previas, dejándose superar en la etapa que se impuso Bagot para así obtener como contraprestación ayudas futuras de Fagor.

Pero ojo, todo ello sin que su director Boifava tenga conocimiento alguno, ya que se la da con queso, le justifica su derrota con una falta de fuerzas en los metros finales.

Curiosamente Schepers en el 88 correrá en Fagor, como Roche.

El irlandés en vez de comentarle que ya te vale lo ve con buenos ojos, ya que asume que Carrera va a quemar todas sus naves en proteger a Visentini y van a pasar de él.

Ahora por fin llega Sappada. El desternillamiento comienza con un Roche que empieza a salir a ataques ante lo que Visentini decide marcar a su compañero como si fuese su peor rival, todo ello aderezado con que anda metido en la fiesta Bagot del Fagor, equipo en principio untado… pero no por Carrera en bloque sino únicamente por los dos compis de habitación… de risa tía Felisa.

 

Roche que es un gran bajador se larga en el descenso y lo hace en compañía de Bagot, que no se corta un pelo en colaborar, aunque por desgracia pincha el francés y se queda cortado.

Con Stephen escapado y tirando a muerte quién es el que tira en el pelotón… pues un tal Chiappucci de Carrera.

Esto empieza a ser Babilonia.

Ante todo este esturreo a Boifava no le queda otra que acercarse a Roche, la orden es clara: PÁRATE.

El irlandés tampoco deja interpretaciones a su respuesta: pues va a ser que no.

Roche continúa con su cabalgada, en el grupo de favoritos se producen ataques que hacen pasar apuros a Visentini… pero Schepers pasa olímpicamente de esperar.

Ni Telekom y ZG como equipo mixto en el Tour del 95 fueron tan a su bola, tela.

La escena se vuelve más delirante cuando Schepers no es que no colabore, es que se pone A RUEDA de un Visentini en modo Houston Houston.

Roche es atrapado por el grupo de Visentini pero, lejos de dejar un desarrollo más normal, cuando empieza a ceder el italiano lo que presenciamos es algo inédito: la maglia rosa quedándose y tiene a dos compañeros delante que pasan de su cara.

Roberto se pilla un melocotón del bueno y pierde la maglia con Roche.

En Carrera imaginad la que se monta con un Boifava que pese al liderato amenaza con expulsar de carrera al irlandés.

Stephen Roche Giro JoanSeguidor

La prensa italiana no perdona la actuación de Stephen y le pone el cariñoso apelativo de «Judas»

Visentini lejos de comentarios todo queda en casa no se corta un pelo y afirma que a Roche le va a dar una tunda por su comportamiento.

El italiano pese a proceder de una familia millonaria es un macarra de cuidado, como si Poli Díaz fuese hijo de Emiliano Revilla.

Tras el «Sappadazo», Roche barrunta que se va a largar del equipo para la temporada 88, pero ignora si le van a dejar tomar la salida por su rebeldía.

Al final puede competir pero ahora vienen sus yuyus ante un posible sabotaje y porque los tifosi empiezan a inflarle a lapos.

No se vayan todavía, aún hay más.

Continúa el lapidamiento a Roche y cuando Visentini parece que se pone en paralelo para echarle un capote es para intentar mandar a la cuneta a la pareja rebelde.

Cuando llegan a la Marmolada Roche tiene un problema mecánico (raro, raro) y claro, Visentini aprovecha para atacarle en el descenso.

Hay reagrupación y en meta Visentini sigue subiendo su energumenismo: afirma que la próxima vez le soltará un mantecado a su compañero de equipo.

El duelo fratricida termina con caída, hundimiento y retirada de Visentini

Roche mantiene la maglia rosa y se permite el lujo de imponerse en la crono final.

La guerra interna vivida en este Giro de Italia perdurará hasta la eternidad como el caso más extremo de lo que se conoce forerilmente como «equipo casa de putas» y en esta historia el protagonista no podía ser otro que el singular Stephen Roche.

Por Miguel González

Castelli GIRO
Continuar Leyendo
Click para Comentar

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ciclismo antiguo

La primera gran exhibición de Indurain fue en el Giro

Publicado

en

Por

Ciclovolta

La crono de Milán del Giro 92 abre el dominio de Indurain sobre el reloj

Recuerdo las horas previas de Miguel Indurain en el Giro de Italia que vio su debut, recuerdo, incluso, a modo personal, tener una Gazzetta dello Sport con la previa de la carrera.

Aquella carrera abría los brazos a una persona que encanta recibir en Italia, el vigente ganador del Tour, con toda esa serie de agasajos.

Algo similar nos contó Alberto Contador, cuando aterrizó en 2008 en Sicilia tras tener que acudir al Giro de forma inesperada.

Miguel Indurain sin embargo no venía a preparar el Tour al Giro, era prudente en las declaraciones, pero se encaramó muy rápido al liderato, en la segunda jornada, y de ahí no le apearon.

LimitZero
Cambrils 300×250
Cruz 400×400



Selle italia

 

Fue una carrera en la que se habló mucho de la «Santa Alianza» de italianos frente al favorito navarro, soberana tontería, la carrera demostró dos cosas, que ganó el mejor y que los italianos bastante tenían con defender, individualmente, su plaza en la carrera.

Sea como fuere el Giro 1992 llegó sentenciado a la última etapa, una contrarreloj entre Vigevano, anfitriona de una de las plazas más bellas de Italian, y la Piazza del Castello de Milán, ahí donde se erigen los primeros contrafuertes de la mole de los Sforza y al otro lado del emblemático Parco Sempione, a donde el Giro llegara tantas veces.

66 kilometrazos por medio.

Indurain había mantenido el liderato durante semanas en todo tipo de circunstancias de un Giro en el que, eso es cierto, se le atacó de mil maneras.

Sin embargo, tener el Giro sentenciado no fue suficiente para que el mundo asistiera a la primera gran exhibición de Miguel Indurain en la noble disciplina de la lucha contra el crono.

Costa Daurada 300x250B
WD May-Agost 300×250
Gran canaria 300×250



Aquello lo tomó como un aviso para el próximo Tour de Francia.

Así debió pensarlo acariciando la tubería blanca de su Pinarello de contrarreloj, 54-50 adelante y 12-18 atrás, en la que montaba una lenticular, por la rueda de tres bastones en la proa de la máquina.

Una bicicleta que se preparó para la primera gran exhibición de Indurain en una crono, mes y medio antes de Luxemburgo

Ya en el primer punto Indurain marca músculo: en 21 kilómetros le mete 35 segundos a Chiapucci y más de un minuto a los otros dos contendientes, Chioccioli y Giovanetti.

La combinación de Cruz para tu portabicicletas

De ahí, a la gloria, el navarro estira piernas en una pequeña sucesión de curvas, y pone a funcionar la máquina de triturar, al punto que, en la entrada de Milán dobla a Claudio Chiapucci, quien acabaría la jornada a amás de tres minutos.

Una pasada de mano con todas las letras, un triunfo sin paliativos del que nadie se libró, pues el segundo, el polivalente Guido Bontempi se quedó a 2´46´´, hasta la fecha distancias así no las habíamos visto nunca.

Luego pasó lo que pasó, pero igual que Luxemburgo cambió la historia, Milán fue el kilómetro cero de un dominio del ejercicio contra el reloj que nunca más hemos vuelto a ver.

Castelli GIRO
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

#PodcastJS ¿Cómo conciliar el ciclismo con las nuevas ciudades?

Publicado

en

Por

Ciclovolta

El acceso a las ciudades se complica para el ciclismo

A vueltas con el ciclismo entrando al centro de las ciudades: En la caída de Mikel Landa en el Giro de Italia confluyen muchos factores, desde la ilusión que generó con su ataque en Sestola al spoiler que implica su presencia en una gran carrera: siempre le pasa algo.

Al margen de todo ello, el ciclismo empieza a tener problemas importantes para acceder al centro de las ciudades.

Kilómetros finales trufados de rotondas, isletas, bolardos, bandas rugosas y todo tipo de elementos para la circulación convierten el final de ciertas etapas en auténticos peligros que se cobran sonadas caídas y dolorosos accidentes.

Aquí todos tienen su cuota de responsabilidad, desde organizadores a equipos, pero hay que buscar una manera para conciliar todo esto, sin perder de vista el factor económico que los ayuntamientos buscan albergando carreras en sus calles.

Selle italia
Costa Daurada 300x250B
WD May-Agost 300×250
Gran canaria 300×250



Para arrojar luz tenemos al seleccionador nacional, Pascual Momparler, y el director de nuestro medio amigo Ciclo21, Fernando Ferrari.

Y así el Giro prosigue su ruta, marcando en rojo jornadas de tedio, como la de Cattolica o la de Termoli, por que el final puede tener trampas cuyo daño nunca conseguirá una gran etapa de montaña.

La caída de Mikel Landa ha trascendido por ser uno de los nombres importantes y su nacionalidad, pero cada vez que el ciclismo se adentra en las ciudades, nos tememos lo peor.

¿Qué proponemos?

Nuestros invitados dan algunas claves y sugieren alguna solución en el cada vez más complicado maridaje de ciclismo y ciudades.

El Podcast de El Cuaderno de JoanSeguidor está patrocinado por Tuvalum.

Castelli GIRO
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

Miguel Indurain: ¿Por qué Luxemburgo fue un punto y aparte?

Publicado

en

osteopatia ciclismo JoanSeguidor
Ciclovolta

En Luxemburgo, los rivales de Indurain supieron que no iban a ganar el Tour con él en carrera

En la analizadísima andadura de Miguel Indurain, todos convenimos varios puntos de inflexión y momentos que marcan el devenir de unos años que, irremediablemente, recordamos con un cariño casi irracional, sin embargo tenemos por seguro que Luxemburgo fue el día D que torció su suerte y, por ende, la de los rivales.

Por eso discrepamos con el comentario de nuestro amigo Jonathan Lastra…

Selle italia

… por que hay momentos que, cuando suceden, marcan para bien y acaban por decantar la balanza.

Indurain lo logró en Luxemburgo

Ese día de julio, recuerdo sábado a la tarde, se obró la perfección sobre la carretera, en más de sesenta kilómetros con unos márgenes que nuestros jóvenes ojos no habían visto aún.

De hecho, creo que diferencias como aquellas hemos podido ver en contadas ocasiones y generalmente de las piernas de Jan Ullrich, el que siempre consideramos el gran talento tras Miguelón.

LimitZero
Cambrils 300×250
Cruz 400×400



Hasta Luxemburgo, Miguel Indurain había dibujado sus opciones, sin duda.

Ganador de dos etapas en montaña, el primer punto a tener presente sin duda fue Luz Ardiden y la forma cómo siguió a Lemond, quien, por cierto, le llevó en volandas a la victoria.

Tras ser derrotado en la Vuelta por Melchor Mauri, con la suspensión de una etapa en Pla de Beret que pudo serle favorable, el Tour que cae de su lado, lo hace con total merecimiento.

Gana la primera crono y pone la carrera patas arriba en un descenso, en legendario del Tourmalet, hacia el Valle de Campan, haciendo dupla ganadora con Chiapucci.

Desde ese día, ya de amarillo, Indurain se dedica a gestionar, primero el liderato y luego los malos momentos de Gap y la lluvia del Joux Plane.

Por medio, Gianni Bugno se declara incapaz de dejarle atrás en Alpe d´ Huez, en la gran tarde de Jeff Bernard

Costa Daurada 300x250B
WD May-Agost 300×250
Gran canaria 300×250



Las cronos ganadas, Val Louron y la batalla de Alpe d´ Huez fueron muescas en el revólver, pero nada que anticipara lo de Luxemburgo.

En el Gran Ducado centroeuropeo prolongó lo que se vio en el anterior Tour y lo lanzó al espacio exterior.

En cierto modo lo anticipó en la crono de Milán, la que sella su primer Giro, pero en esos sesenta kilómetros rompe todos los registros, y una cosa muy importante, da por sentado que, si nada raro sucede, dos generaciones enteras sabían que no iban a ganar el Tour en unos años.

El varapalo más evidente se lo llevó Bugno, principal rival sobre el papel, un tipo que venía como un tiro desde que ganara el Giro de inicio a fin hasta que chocó contra el navarro.

Sin embargo compañeros de generación como Chiapucci, Alcalá y Breukink tomaron nota de la imposibilidad de ganar el Tour si Miguel era de la partida, y lo mismo decir que la generación anterior, la que representaban Lemond, Perico, Roche y un Laurent Fignon que fue testigo directo del destrozo por cuanto fue doblado habiendo salido seis minutos antes.

Conviene señalar que entre estos cuatro sumaron siete Tours, la práctica totalidad de la década de los ochenta, con la salvedad de Bernard Hinault, a cuya sombra crecen y se emancipan.

Aquel día las diferencias marcaron época de tal manera, que la forma que, por ejemplo, imaginó Chiapucci para compensarlas fue un ataque en los Alpes, a más de 200 kilómetros de meta, para dar con la jornada de Sestriere.

Diferencias de ese tamaño en Luxemburgo, las repetiría Indurain en varias cronos, siendo la de Bergerac la mejor para muchos, luego, lo dicho Jan Ullrich y muy poquito más.

Aquello fue de otra galaxia.

Castelli GIRO
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

Ciclistas y trabajadores que no fueron líderes pero todos recuerdan

Publicado

en

Ciclovolta

Detrás de una gran victoria hay ciclistas trabajadores que son eternos

Cuando hablamos de ciclismo al más alto nivel, pensamos en estrellas, bloques, grandes días, y todo eso, pero hay un sustrato, una base de profesionales, de ciclistas trabajadores que no piensan tanto en sí, como en el bien ajeno y traban una carrera deportiva llena de brillo personal trasladado al colectivo, contribuyendo que grandes nombres de hoy y de siempre sean lo que son.

Detrás de un gran líder, debajo un gran bloque, hay ciclistas trabajadores, gregarios fieles que nadie olvida

El otro día nuestro amigo Miguel hizo esta breve pregunta…

Selle italia

La cascada de resultados demuestra que el buen aficionado al ciclismo no deja de lado los «curritos», aquellos personajes que con su esfuerzo auparon a terceros y se hicieron un hueco en nuestra memoria.

LimitZero
Cambrils 300×250
Cruz 400×400



Si tuviéramos que marcar un gregario que causó sensación y se hizo eterno en el recuerdo fue un corredor que recordamos ya con Perico en el Tour, de azul y con pelo, pero que construyó su leyenda de amarillo ONCE.

Fue Herminio Díaz Zabala y lo suyo fue un canto al esfuerzo incondicional

Puntal de los mejores años de la ONCE, aquellos que comandaron Zulle y Jalabert, la imagen de Herminio es imborrable: tirando kilómetros y kilómetros, bajando al coche, y escalando casi por el arcén, cargado de bidones hasta la punta del grupo, apostado sobre el manillar, adoptando una postura que hoy igual estaría penalizada, alargando la espalda, casi plana, con el mentón no lejos de la potencia y enfilando el grupo.

Si hasta ganó una Tirreno. 

Aquella ONCE era un equipo con un sentido colectivo envidiable, se construyó con líderes que remataban, pero con gente como Herminio que remaba y remaba, por eso no es de extrañar que en las respuestas a ese tweet se hable tanto de él, aunque también de Alberto Leanizbarrutia, otro como el cántabro, como el que esto firma, despoblado de de mollera.

Enfrente tuvieron espejo en la corte que ayudó a crecer a Rominger en el Clas, con los míticos Arsenio González, Jon Unzaga o Francisco Mauleón.

Menuda camarilla con el suizo.

Se acuerda la gente de algunos que rodearon a Miguel Indurain, como Gerard Rué y Vicente Aparicio, motores privilegiados en favor del navarro, de esos que se quedaban cuando sólo restaban grandes nombres.

Aunque la figura de ayudante de Indurain más instalada entre la gente es la de Marino Alonso.

Costa Daurada 300x250B
WD May-Agost 300×250
Gran canaria 300×250



Es curioso cómo en una pregunta así, la gente abraza la nostalgia y repite nombres ya algo lejanos.

Ángel Sarrapio, Anastasio Graciano, Abelardo Rondón y Jesús Rodríguez Magro, con su perenne fiabilidad, también tienen su cuota entre la gente, demostrando , una vez más, que los gregarios y su estampa están muy arraigados en el ciclismo.

De los actuales, o al menos más recientes, Vasil Kyrienka y Tony Martin y su trabajo de largo radio se llevan la palma, pero no pasan desapercibidos el Giro de Italia que firmó un superclase como Rohan Dennis, la incondicionalidad de Andrey Amador o la seguridad sobria que transmite Mikel Nieve.

Son unos cuantos, escritos rápidos, nos hemos dejado muchos, pero está claro que el ciclismo, un deporte individual, no se entiende sin el colectivo, sin los ciclistas trabajadores.

Imagen: https://pedrodelgado.com/

Castelli GIRO
Continuar Leyendo

TWITTER

#Giro | La primera gran exhibición de Indurain

https://www.ciclo21.com/giro-la-primera-gran-exhibicion-de-indurain/
Por @JoanSeguidor

La primera gran exhibición de Indurain fue en el Giro

https://joanseguidor.com/giro-italia-1992-indurain/ by @JoanSeguidor #Giro2021 con @Cruzber1963

Caída de Mikel Landa: Joe Dombrowski no fue el culpable.

https://joanseguidor.com/dombrowski-caida-landa-giro/ by @JoanSeguidor
#Giro2021

Alaphilippe sin Juegos Olímpicos: un movimiento muy inesperado

https://joanseguidor.com/julian-alaphilippe-juegos-olimpicos/ by @JoanSeguidor

Load More...

Lo + leído

Copyright © 2017 Página propiedad de JoanSeguidor. www.joanseguidor.com y www.elvelodromo.com son propiedad Joanseguidor. Agencia especializada en contenido deportivo, Ciclismo de carretera, BTT Mountain Bike, Gravel o ciclocross y el mundo relacionado con la bicicleta.