Opinión ciclista
La acertadísima indumentaria de Peter Sagan
La gala UCI por algún resort de la península arábiga pasó a un segundo plano desde el mismo momento que Peter Sagan colgó este tweet.
Yo creo que es adecuadísima esa vestimenta y diré porqué.
Estos días se ha estrenado la serie “Los Medici”. Es una serie que trata del esplendor de una de las grandes familias, por no decir la más grande, del renacimiento florentino. Entre otras escenas, se reproducen las acaloradas discusiones entre los potentados de la ciudad estado en los salones del Palazzo Vecchio. En esas discusiones se decidían temas tan capitales como el ir a la guerra contra el ducado milanés cuando invadió la bella y próspera ciudad de Lucca.
Esas imágenes me recordaron que en esas mismas salas salió, hace tres años, elegido presidente de la UCI, Brian Cookson. Aquella elección no fue sencilla, y en aquellas mismas estancias se rememoraron escenas del primer renacimiento de la capital toscana, con maneras, digamos, poco dignas entre personas que tiene a bien dirigir un deporte entero. Recuerdo una frase de Fran Reyes aquellos días, viendo el espectáculo que se estaba propiciando: “Nada serio puede salir de aquí”.
Pues salió que Cookson fue elegido presidente y ciertamente, tres años después, el balance no es para tirar cohetes. El inglés pasa de puntillas ante los temas capitales que ahora acucian el ente, como la expedición de los TUE´s a algunos de los ciclistas que tuvo a su amparo cuando dirigía su federación nacional, y la búsqueda de dinero para el ciclismo, aunque sea llevando un mundial a Qatar.
Digamos que ese barniz de modernidad que prometió no lo hemos visto, más allá de la evidente desigualdad del duelo entre la UCI y ASO, a favor de los segundos. Si modernizar el ciclismo es insertar cámaras en las bicicletas para que el aficionado palpe la sensación que recorre al ciclista en medio del pelotón, creo que tenemos conceptos equivocados. Para mí modernizar el ciclismo implicaría que los equipos fueran empresas capaces de rentabilizar un patrocinio y sacar beneficios, que se valorara el papel de los gregarios, que se transmitiera eficazmente los esfuerzos que se hacen contra el dopaje, que dignificara los sueldos de muchos ciclistas que viven con lo puesto, que se redujeran los riesgos de las motos en carreras, que se respetara la historia, que iguale los equipos en liza para una mejor competición,…
Por todo ello, y porque que creo que las cosas no han cambiado tanto desde aquella Florencia del siglo XV, creo que la vestimenta de Sagan era perfecta para el ambiente retrógrado que rodea el gran ente. Vestido así, como en la España de Víctor Ros, sólo le faltaría calzar un revólver de patente internacional, con la enseña de Orbea Hermanos en la caja, para que nos demos cuenta de que muchos de los males de este deporte parten de la propia involución de quienes se llaman sus gestores.
Imagen tomada de Twitter




