Opinión ciclista
Juanjo Lobato, la víctima de un secreto a voces
¿Se puede culpar sólo a Juanjo Lobato de su expulsión?
Aunque la actualidad ciclista haya quedado en stand by tras el shock de Froome, la semana pasada, el otro día cuando reflexionábamos sobre lo saludable del deporte de alta competición, entremezclamos el caso del inglés con el de Juanjo Lobato y su situación el Lotto-Jumbo.
Hoy todos nos preguntamos por el salbutamol, sus efectos, sus beneficios, los límites… nos erigimos en abogados, juzgamos, repartimos penas, sabemos más que los especialistas, quienes por cierto tampoco se ponen de acuerdo, leemos lo que dice Tony Martin, sobre tratos de favor, y luego recula, porque en el fondo el deportista medio ignora muchas de las cosas del reglamento que rige su actividad.
Hacemos todo eso y leemos que Juanjo Lobato ya no seguirá en el equipo holandés.
Al final, nuestros peores temores se han hecho realidad. Los antecedentes no invitaban a ser optimista y Lobato está fuera.
Hace una año, un poco menos quizá, pues fue uno de los primeros apuntes del presente año en este mal anillado cuaderno, hablamos de la valentía de Juanjo Lobato, yéndose a tierra indómita, lejos, a un equipo muy diferente al Movistar, pero con una cultura y unos quehaceres, desde luego muy diferentes.
Lobato, rápido, arrojado, con clase, buenas actuaciones, incluso un Tour de naranja Euskaltel, creía que tenía margen en un grupo con un talante muy diferente al de los azules. Pero no ha sido fácil, a los problemas de convivencia, quizá por el escaso inglés que manejaba en sus primeros días, se ha añadido una campaña de circunstancias complicadas para el andaluz.


