Ciclismo
Giro: Juan Ayuso, pasos que son saltos
Juan Ayuso está donde debe estar en el Giro, empatado con Roglic
Visto ahora, con la perspectiva que dan las horas y las reacciones, leyendo la carrera y su desenlace, y pensando en lo que viene, podemos decir que Juan Ayuso no ha dado un paso, sino un salto en este Giro de Italia, y con ello, en su trayectoria deportiva.
Ayer, Adrián preguntaba en La Montonera a Chozas y Contador por su primera victoria en una gran vuelta: si la recordaban, qué significó para ellos. Son momentos que no se olvidan, porque marcan. Son ciclos que se cierran y logros que te encaminan hacia otros aún mayores.
La victoria de Juan Ayuso en la primera llegada en alto del Giro es una victoria redonda, cargada de significado.
En su cuarta gran vuelta, ya lidera un equipo repleto de corredores que podrían disputar la carrera en cualquier otro bloque.
Es redonda porque lo reivindica dentro de la carrera, y lo hace delante de Roglic, el rival natural que todos le señalamos. Lo vio retrasado, mal colocado, y no perdonó. Es un killer, algo que hacía tiempo no veíamos en el ciclismo español.
Un solo disparo, un ataque certero y fue suficiente. Hay que ser muy bueno para jugárselo todo a un momento tan difícil de acertar. La confianza que esto le da a un ciclista tan cerebral como Ayuso es pura gasolina sobre el fuego.
Su victoria es aún más significativa porque la consigue en campo contrario: en el terreno y distancia de Roglic, en el entorno más cómodo para el esloveno.
Decíamos al inicio del Giro que Ayuso debía correr para provocar cosas. Lo ha logrado: rompió la carrera justo en el tramo donde Roglic nunca falla.
Ahora veremos si el esloveno cambia el paso y se mete en el papel de Ayuso, que desde el inicio ha buscado dinamitar la carrera.
Ojo con Primoz: tan calculador, “pancartero” para algunos, pero no rehúye el combate cuando lo sacan de su zona de confort.
La primera victoria de Juan Ayuso en el Giro es redonda también porque clarifica asuntos internos en el UAE, ese equipo con múltiples cabezas.
Lo decíamos antes.
Él era el líder sobre el papel, pero había que ratificarlo en la carretera.
Yates, quien más dudas me ofrecía, no entra de inicio en la terna. Del Toro deja incógnitas por su juventud, aunque hoy en día estos jóvenes ya vienen enseñados de cuna. Y McNulty es talento, sí, pero también carne de irregularidad.
En fin, a 24 horas del sterrato y a 72 de la crono de Pisa, Juan Ayuso está donde debe estar: empatado con Roglic. Y con toda una historia por escribir.
Imagen: FB Giro






