Geraint Thomas
Nada motiva a Geraint como el Tour
Aunque no le vea para el Tour, Geraint creo que aún sueña con él
Me iré diez años atrás, en lo personal días muy tristes por el fallecimiento de un amigo, en el tema económico, tétrico sin duda, y en lo ciclístico, estábamos ante el Tour de Brad Wiggins con Chris Froome esperándole en las cuestas y un tal Geraint Thomas preparándose para el oro olímpico en Londres 2012.
El galés no formó en el primer gran tren de la historia del Team Sky, aquel que llamamos esos días “UK Postal”, porque con su forma de actuar no dejaba opción a los rivales.
Qué años nos esperaban, qué Tours de watios, control y bloqueo.
Geraint formó parte de ese tren, el de Froome y cuando pudo, se aupó con su Tour.
A G le quiero mucho, lo sabéis, en este mal anillado cuaderno nunca hemos hablado una mala palabra de él, nos parece un ejemplo en muchas cosas, entre otras, en cómo un buen trabajo te lleva cumplir un sueño que nunca imaginé para él: ganar el Tour.
Fue tan grande eso para el galés, que creo que ya nunca más nada le ha motivado en la misma proporción.
El otoño de 2018 que el amigo debió pegarse entre celebraciones y otros menesteres fue tal, que nunca más le hemos vuelto a ver brillar a ese nivel.
Desde entonces, sólo había ganado el Tour de Romandía, como pieza destacada, antes de hacerse con esta Vuelta a Suiza.
Antes había sido ciclista omnipresente en clásicas, se había currado un bonito palmarés con Dauphiné y París-Niza: no ha ganado mucho, 25 veces, pero ojo lo que tiene ahí.
En la Vuelta a Suiza que acaba de finalizar, a dos semanas del Tour, Geraint ha ofrecido la mejor cara que le recuerdo desde que ganara en Francia.
De eso hace cuatro años.
Ha ido a por la carrera y se ha impuesto a lo que quedaba tras la criba del Covid, pero incluso con ésta no sé yo si hubiera sacado también la cabeza.
Sólo veía a Vlasov netamente superior a él.
Puedo imaginar a Geraint soñando con disputar el Tour de Francia, motivos tiene, es junto a Pogacar y Froome, el único ganador que tomará la salida en Dinamarca.
Pero más allá de esta estadística, me sabe mal, pero no lo veo.
Desconozco qué tienen pensado él y el equipo, aunque llegado a un punto, Geraint ha demostrado tener capacidad de decisión al margen de lo que le diga el equipo.
Un órdago de salida, entre las trampas de Dinamarca y el pavés, podría ponerle en liza, pero la comparación con los eslovenos saca los colores a cualquiera.
Es más, me parece incluso mejor baza Daniel Martínez, con toda la inexperiencia que le veamos, que el bueno de G.
Al menos esta Vuelta a Suiza nos hizo un “welcome 2018” con la victoria de Geraint, y el protagonismo de Fuglsang, Jungels, Sagan, Impey y Pinot
Si hasta Michael Matthews ha ganado el maillot de puntos.




