Ciclismo antiguo
Eddy Merckx, iluminado
Hasta la luz se asomaba para ver a Eddy Merckx
Eddy Merckx, nunca habrá otro igual, incluso dudo que Tadej Pogacar le iguale, aunque no lo descartéis.
La imagen que ilustra la compartió David Guénel hace poco un tiempo en su Twitter con una escueta línea en francés: “Eddy, touché par la grâce”.
El más grande.
El elegido por la gloria.
El corredor total.
El Dios sol del ciclismo.
El caníbal.
El insaciable.
Es la etapa 14 del Tour de Francia de 1970.
Al fondo el faro del Mont Ventoux, aquellos cerros pelados y desérticos, unos descampados de roca y arena, ese paisaje inhóspito, como de otro planeta.
Es un hombre inverosímil sobre la bicicleta, un tipo que va a ganar absolutamente todo lo que corra, un fenómeno irrepetible, un espécimen que parece, él también, como de otro planeta.
Es Eddy Merckx sentenciando su segundo Tour
Va camino de confirmar, si acaso alguien se atrevía a dudarlo, que había llegado para arrasarlo todo y a todos,
Y rasgando la imagen, en un destello divino, ese rayo de luz que corresponde a un error evidente del fotógrafo en los tiempos de exposición.
El error, tan humano error, permite que la divinidad incursione en la imagen de improviso, como si fuera una circunstancia fortuita, consiguiendo una postal que parece más bien un fresco de Rafael.
Me gusta la fascinación que evoca esta fotografía.
Revela la aterradora soledad que rodea a los grandes campeones, ungidos por los dioses, sufren y se retuercen cuesta arriba sabiendo que la gracia los rodea y que, algún día, también habrá de abandonarlos cuando se apague ese rayo de luz de luz divina que los rodea, esa luz que no brilla para el resto de los mortales.
Pobres de esos campeones de hoy que nunca están solos.
Pobres de aquellos que vencieron a sin sufrir, a fuerza de inyecciones y pastillas.
Ninguno de ellos ha sido tocado por la gracia.





K. R.
20 de octubre, 2024 at 15:19
No hay ningún error evidente del fotógrafo en los tiempos de exposición. Tampoco en el revelado. Es una foto a contraluz con el cuerpo del sol demasiado cerca del encuadre y con unas condiciones de luz bastante complejas, dejando ver los típicos artefactos por el tipo de lente, pero por lo demás todo bien.
Perico Gordo
21 de octubre, 2024 at 14:13
Merckx dio positivo en anfetaminas en el Giro de 1969 y en otras dos ocasiones, palmares intacto y aquí seguimos, vanagloriando 55 años después. Le dejaron participar en el Tour unas semanas después y lo ganó, y solo acababa de empezar su trayectoria. El positivo ocultado de Armstrong fue en 1999, antes de empezar a ganarlo todo. Contador rebasó lo del Clembuterol y no solo le quitaron un Tour sino un Giro posterior sin prueba alguna de qué en ese Giro hubiese hecho trampas.
Es todo muy irónico. Somos de buenos y de malos, de endiosar a unos y defenestrar a otros.