Ciclismo antiguo
El eterno de encanto de Indurain & Chiapucci
Cuando Miguel Indurain decidió forzar el destino, dando entrada a la nueva generación a la parte más alta del ciclismo mundial, en aquel descenso del Tourmalet del Tour del 91, entabló una singular relación con Claudio Chiapucci que les llevó por grandes pasajes de rivalidad que con los años se tornó en una amistad de esas que encienden la afición.
Ahí les vemos, codo con codo, en Ezaro, el alto que ha nacido en la órbita de la Vuelta, en una marcha en la que los asistentes vibraron con ambos.
Más de veinticinco años después de su primera gesta juntos, su aureola sigue intacta.
Imagen tomada del FB de Manuel Pérez


