Ciclismo
El Tour en Barcelona, en el objetivo
La salida del Tour en Barcelona podría ser otro desastre como la Vuelta si corre el Israel
Tras el desastre de la Vuelta 2025, ahora la gente mira el Tour de Francia 2026 que 4 de julio saldrá de Barcelona.
¿Estará el Israel entonces? Es más ¿estará en la Volta a Itzulia? a sabiendas que el resto de carreras españolas, al no estar en el World Tour, no tienen obligación de seleccionar al equipo de la discordia.
Pero “le Tour c´est le Tour” y las aguas bajan agitadas,
La capital catalana será el punto de partida de la carrera ciclista más importante del mundo, un evento que atraerá la atención internacional y situará a la ciudad en el centro del deporte global.
Será la primera vez que el Tour salga desde Barcelona, aunque la ciudad tiene una amplia experiencia en la organización de grandes acontecimientos.
Los Juegos Olímpicos de 1992 marcaron un antes y un después, y en los últimos años ha sido sede de la famosa salida de la Vuelta a España pasada por agua.
En la rueda de prensa posterior a la Vuelta, Javier Guillén recordó que el Tour ya ha sabido superar contextos difíciles en el pasado.
En 1992, la salida de San Sebastián coincidió con un momento político delicado, y en 1996 Pamplona vivió la llegada de la carrera en plena era de Miguel Induráin.
“El ciclismo siempre busca proteger a los corredores y mantener la esencia deportiva”, explicó Guillén, convencido de que la salida en Barcelona será una auténtica fiesta.
La organización local está trabajando de la mano de ASO (propietaria del Tour) y de Unipublic (gestora de la Vuelta) para que todo se desarrolle con éxito.
Guillén dice que habrá salida del Tour en Barcelona, pero también dijo que habría Vuelta hasta Madrid, pero el ciclismo es estructuralmente frágil en este contexto, ya lo hemos visto, o no, porque bien es sabido que el Tour no se ha andado con miramientos cuando la ruta se le ha complicado,
Pero claro esta vez el Tour parte de España, no de Francia.
En fin, que a la espera de como se desarrollan los acontecimientos, el recorrido de la etapa inaugural mostrará al mundo los lugares más emblemáticos de Barcelona, reforzando su imagen como ciudad abierta, moderna y apasionada por el deporte.
Más allá de la competición, el impacto será enorme: millones de espectadores en televisión seguirán la salida, miles de visitantes llegarán a la ciudad para vivir el ambiente en directo y los hoteles, restaurantes y comercios se beneficiarán de la llegada masiva de aficionados.
El Grand Départ de Barcelona será, en definitiva, mucho más que una carrera ciclista: una oportunidad de unir deporte, cultura y promoción internacional en una celebración que quedará para la historia.
Imagen: A.S.O./Dani Munoz







Galego da área mindoniense
16 de septiembre, 2025 at 22:57
Sinceramente, a mí no me gusta que vueltas ciclistas de otros países no corran en su país precisamente. Le Tour de France no pinta nada en Barcelona. Tal y como su nombre indica, debe correrse en 🇫🇷. Pueden irse a Réunion, Tahiti o Nueva Caledonia; ya que todas ellas son parte de 🇫🇷, pero a 🇪🇦 no deberían ir. Los españoles ya tenemos una vuelta ciclista para ver correr a los ciclistas por las calles y carreteras.