Ciclismo
Qué lejos queda la Vuelta que ganó Sepp Kuss
No hemos vuelto a ver al Sepp Kuss que llegó a ganar una Vuelta
Otra vez finalizando las tres grandes el mismo año, con puestos además reseñables, y la guinda de la quinta plaza en la Vuelta, tres años han pasado desde que Sepp Kuss se coronó en la Vuelta a España y el titular de aquel triunfo sigue coleando en las conversaciones.
Ocurrió tras una escapada por Levante que vistió al americano de rojo y una decisión de equipo inédita: respetar el liderato hasta Madrid. Jonas Vingegaard y Primoz Roglic acataron la orden, pero aquello dejó un poso claro en el vestuario.
El danés tuvo que esperar para conquistar su propia Vuelta y el esloveno entendió que en Visma había tocado techo.
No le permitieron disputarle la carrera al tipo que le había ayudado a ganar medio Giro, lo que aceleró su salida.
Muchos analistas han debatido sobre si esa victoria fue beneficiosa para el ciclista de Durango.
Ganar una gran vuelta jamás es una mala noticia para nadie, pero el ruido mediático posterior generó una expectativa que nunca ha encajado con su perfil.
Kuss no ha vuelto a mostrar ese nivel de solvencia absoluta y tampoco lo necesita.
Como decimos, este mismo año ha completado el triplete de grandes vueltas con la guinda de un triunfo de etapa en la sierra granadina y un quinto puesto en la general.
Son cifras al alcance de muy pocos en el pelotón actual, pero su estatus real sigue siendo el de un gregario de lujo.
El propio corredor ha sido siempre transparente respecto a sus límites y aspiraciones.
Nunca ha escondido que la presión del liderato no es su hábitat natural.
Trabajar para otros le complace, le otorga tranquilidad y le mantiene en la élite sin la carga mental de la victoria obligada.
Aquella Vuelta fue el pico de forma perfecto en el momento adecuado, ayudado por la hegemonía aplastante que exhibía el Jumbo en aquellos días de septiembre, un dominio que la escuadra neerlandesa tampoco ha vuelto a replicar con semejante autoridad.
El caso de Kuss recuerda que la trayectoria de un ciclista rara vez sigue una línea recta.
Los altibajos son la norma en un deporte que no perdona la sobreexposición.
Juan Ayuso puede dar fe de ello.
Tras subir al podio en la edición de 2022 con apenas 19 años, vio al año siguiente cómo los hombres de amarillo volaban por delante para dejarle fuera del cajón, un sitio al que no ha regresado desde entonces.
La historia del ciclismo se escribe con momentos puntuales de brillantez, pero la etiqueta de líder no se le puede imponer a quien prefiere ser el mejor guardaespaldas del mundo.








