Ciclismo
El Mundial de ciclismo lejos de Europa no es una panacea
Cuando el Mundial de Ciclismo deja el viejo continente surgen cositas
No es la primera vez que lo decimos en este mal anillado cuaderno, un Mundial de ciclismo en Europa sabe especial, pero si miramos atrás, vemos que en los últimos años, la carrera más top del año se ha ido abriendo al mundo.
Antes casi siempre se hacía en Europa, pero ahora cada vez más se mueve por otros continentes.
Ya pasó por Estados Unidos. (2015), Qatar (2016), Australia (2022) y este 2025 llega por primera vez a África, con sede en Kigali, Ruanda. Con eso, ya solo falta la Antártida como continente pendiente, aunque eso suena bastante improbable.
Este cambio tiene cosas muy positivas: el ciclismo deja de ser tan europeo y se abre a nuevos públicos, dando la oportunidad de que más gente vea una prueba de primer nivel en directo y de que crezcan nuevas aficiones.
También sirve para que ciclistas y equipos entiendan lo que supone competir lejos de “casa”, algo que los no europeos han vivido siempre.
Eso sí, no todo es de color de rosa.
Hay que reconocer que organizar Mundiales tan lejos genera problemas logísticos y económicos, sobre todo para las selecciones más modestas que tienen que costear viajes y estancias largas.
Además, está el impacto medioambiental de mover a cientos de ciclistas, técnicos y prensa por todo el planeta, y también la polémica de llevar el evento a países con políticas dudosas en derechos humanos.
Entre las opiniones, hay quienes celebran que se globalice el Mundial porque realmente es “del mundo”, no de Europa.
Otros piensan que lo importante es que haya afición y ambiente en las calles, porque un Mundial sin público pierde mucha gracia.
También se pide más apoyo económico a los países organizadores y a las federaciones, para evitar casos como el de Bergen 2017 en Noruega, que acabó en bancarrota.
En resumen: llevar el Mundial a África es un paso histórico y necesario para diversificar el ciclismo.
La clave será hacerlo de forma equilibrada: abrir el abanico de sedes sin que se convierta en un gasto insostenible ni en una simple operación de marketing, cosa que suele suceder, el evento anuncia y pisa un territorio nuevo y ¿qué deja a su paso tras el mismo?







Galego da área mindoniense
22 de septiembre, 2025 at 20:20
Es un Mundial, lo normal es (o debería ser, al menos) que vaya alternando los continentes en los que se celebra.
Selecciones “modestas” hay por todas partes del 🌍, por lo que unos años a algunos les tocará afrontar unos mayores gastos logísticos y otros años les afectará más a otros.