Ciclismo de carretera
La crono del Dauphiné, huérfana de estrellas
Curiosamente la crono del Tour es más corta que la del Dauphiné
El Criterium du Dauphiné ha logrado, como la París-Niza, consolidar un esquema de carrera con crono central que creo está demostrando que funciona lo suficiente, al margen de las estrellas que compitan.
Tres o cuatro etapas llanas para velocistas, la citada crono -en París-Niza por equipos- y luego festival de montaña que, en Dauphiné, está más que justificado por las raíces de la carrera.
Esas son las premisas desde hace un tiempo y como digo funcionan.
Se da la circunstancia que en esta Dauphiné que dominan Laporte y Alaphilippe, la crono supera a la del Tour en distancia.
Son unos diez kilómetros, pero suficientes como para explicar la disrupción que vive el ciclismo actual, más cuando la organización de ambas carreras es exactamente la misma.
En medio del mapa francés, y antes de partir hacia la Savoya, escenario natural de la carrera, el Dauphiné dispone de un test de más de treinta kilómetros que va a poner orden a una general con muchos outsiders y un único favorito, Jonas Vingegaard.
Todo lo que no sea una victoria o casi triunfo del danés sería una sorpresa.
A Vingegaard ya le conocemos en la modalidad, pero es que prácticamente es top tres entre los mejores especialistas de la carrera.
Ojo la nómina que busca hacerle sombra: Remi Cavagna, Nelson Oliveira, Lawson Cradock, Dani Martínez y Adam Yates.
Estos son sobre el papel, los mejores especialistas de la modalidad.
Entre sus rivales para la general Enric Mas, Mikel Landa y Richard Carapaz saldrán a achicar agua.
La ausencia de croners en el Dauphiné me llama la atención, más teniendo presente este recorrido y posibilidades.
No están Stephan Küng, ni Kasper Asgreen, ni Wout Van Aert, ni Remco Evenepoel, ni Filippo Ganna.
Para una que les han puesto en bandeja de plata, han pasado de largo.
Imagen: A.S.O./Aurélien Vialatte






