Ciclismo
Critérium Dauphiné 2025, el escenario
De menos a más, el Critérium Dauphiné 2025 tiene mucho que decir del Tour
El Critérium del Dauphiné 2025 sigue siendo la cita clave para el Tour de Francia y esta vez, con los que concurren, aún más.
Este año mantiene su estilo habitual: primeras etapas con terreno ondulado, una contrarreloj a mitad de semana y un tramo final en plenas montañas alpinas. Eso sí, el recorrido será algo más “amable” que en años anteriores, con más oportunidades para los velocistas y solo una etapa de montaña realmente dura.
Etapas 1-3: Subidas, repechos y finales nerviosos
La carrera arranca con tres jornadas muy movidas. Aunque no son etapas de alta montaña, están llenas de subidas cortas y repechos que castigan las piernas.
La 1ª etapa (Domérat–Montluçon) termina con un repecho exigente a solo 4 km de meta.
La 2ª (Prémilhat–Issoire) es la más larga y también la más variada, con subidas antes del final que podrían romper el pelotón.
La 3ª (Brioude–Charantonnay) endurece aún más el guion con un final donde las cuestas cortas pero empinadas podrían ser decisivas.
Etapa 4: Contrarreloj corta pero intensa
El miércoles se disputa una crono individual de solo 17.4 km (Charmes-sur-Rhône–Saint-Péray), pero con una subida dura de más del 9% que puede marcar diferencias.
Después de ese esfuerzo, los corredores tendrán que aprovechar el descenso y el tramo favorable para recuperar.
Etapa 5: Oportunidad para velocistas
La 5ª etapa (Saint-Priest–Mâcon) es de las más “tranquilas”.
Aunque tiene subidas, el perfil es más suave, ideal para los esprínteres que resistan bien las cuestas.
El final es más plano, y eso da esperanzas a los más rápidos del pelotón.
Etapas 6-8: Alta montaña y batalla final
El fin de semana llega con lo más duro. La 6ª etapa (Valserhône–Combloux) tiene muchas subidas pequeñas y termina con una cuesta larga y constante, buena para mover la clasificación general.
La 7ª (Grand-Algueblanche–Valmeinier 1800) es la etapa reina: tres grandes puertos, incluido el legendario Col de la Madeleine. Se esperan ataques entre los favoritos.
La 8ª y última etapa (Val-d’Arc–Mont-Cenis) no parece tan dura al inicio, pero sube de forma constante hasta los 2100 metros, terminando con una subida exigente y un altiplano en el que se puede ampliar cualquier diferencia.
Imagen:A.S.O./Billy Ceusters







