Ciclismo
Arranca el ciclismo en Europa, lo hace en Valencia y Castellón
Otra vez Levante alza el telón del ciclismo en Europa
El ciclismo en España no espera a que el invierno recoja sus bártulos y el inicio de la temporada vuelve a Europa, desde Levante, una tierra que se ha convertido en el santuario predilecto para desentumecer las piernas.
No es casualidad que el calendario arranque con este bloque valenciano; es la respuesta lógica a una geografía que ofrece sol cuando el resto del continente tirita y carreteras que, bajo una apariencia amable, esconden las primeras trampas del año.
El inicio del curso ciclista en España se concentra esta semana en territorio valenciano con un despliegue de tres jornadas que sirven de termómetro real para el pelotón internacional.
La acción arranca hoy con la Clàssica de Morvedre, una prueba que estrena el calendario nacional sobre un recorrido de 161 kilómetros.
Esta jornada inicial por la provincia de Valencia destaca por un perfil sinuoso donde el ascenso al Oronet se erige como el juez principal, obligando a los corredores a mostrar un punto de forma óptimo si no quieren quedar descartados a las primeras de cambio en un terreno que favorece claramente a los perfiles más potentes y explosivos.
La actividad continúa mañana con el Gran Premio Castellón – Ruta de la Cerámica, una cita que ya se ha consolidado como un escenario ideal para los especialistas en clásicas.
El trazado une Castellón de la Plana con Onda, finalizando frente al Museo del Azulejo tras superar dificultades montañosas de entidad como el Collado de Ayódar.
Es una carrera diseñada para el cuerpo a cuerpo, donde la colocación y la capacidad de resistir en cotas cortas pero duras definen quién tiene opciones de levantar los brazos en la meta castellonense.
El cierre de este bloque llega con la Clàssica Comunitat Valenciana 1969, la prueba de mayor calado histórico del tríptico.
Con casi doscientos kilómetros entre La Nucia y la capital valenciana, la carrera equilibra la dureza montañosa inicial del Coll de Rates y Beniarrés con una aproximación final favorable hacia la Avenida de Francia.
La participación de seis estructuras World Tour garantiza un nivel de exigencia máximo, convirtiendo estas tres jornadas en el primer gran examen europeo para nombres propios como Groenewegen, Cortina o Coquard, quienes buscan inaugurar su casillero de victorias aprovechando la bonanza climatológica del Levante español.


