Mundo Bicicleta
El libro que recorre la bicicleta pieza a pieza
La bicicleta es el hilo de un historia por y para ella
Cada nación, por supuesto, le dio un nombre en su lengua y atravesó un proceso de selección similar. En Holanda probaron con rijwiel, trapwiel y wielspeerd antes de decantarse por fiets. Los franceses tomaron algo de griego y una pizca de latín y los acoplaron para firmar vélocipède -pie rápido-. Era una palabra demasiado pachorruda para algo tan dinámico, e modo que la acortaron a vélo y se la prefirió a bicyclette, bécane y bicloune.
Vélo es una buena palabra: si cierro los ojos y dejo que la uve vibre en mis labios, puedo evocar la perezosa sensación de pedalear una noche de verano.
También me gustan, de nuevo por razones puramente auditivas, rad (en alemán), rothar (en galeico) y podilato (en griego). Pero la auténtica palabra, la palabra funcional y viva, la que decenas de lenguas han tomado prestada con ligeras modificaciones y una mayoría sustancian de la población mundial comprende es “bicicleta”: dos ruedas”
Robert Penn se presenta como un periodista y escritor con textos en las grandes cabeceras británicas, pero sobre todo se presenta como ciclista, como aquel personaje, un tanto friki, para qué nos vamos a engañar que coge su bicicleta y es feliz saliendo, recorriendo y conociendo con ella.
Y así ha escrito este libro “La bici lo es todo” que Capitán Swing pone en nuestras manos.
Una obra sencilla de leer que es un viaje en bicicleta por la bicicleta
Sobre ella se hilvana el hilo argumental que recorre cada ángulo de la máquina a través de sus elementos, pero también de sus autores y los gurús que dieron forma y utilidad a cada elemento que compone una bicicleta.
Recorre el cordilleras en bicicleta, pero también va al Véneto, a California y a todos aquellos sitios en los que hubo alguien que innovó y dio con la bicicleta que conocemos hoy.
Y en ese viaje por “las partes de la bicicleta” construye un relato trufado de información directa e inducida, un retrato perfecto que pina los pasajes más gloriosos de la máquina que le lleva cada día a su trabajo por Gales de Sur.
Una narración amena, rápida y densa en conocimiento, mucho conocimiento, trenzado en una historia personal.
Eso no es sencillo, pero Robert Penn lo consigue.
Es un viaje en bici, por la bici y para la bici, la bici de sus sueños.
Imagen: 123RF






