Ciclismo
Tercera semana del Giro, no todos pueden jugar en la guerra de nervios
Llegamos a la tercera semana del Giro sin saber quién es el más fuerte
Nada sucede en este Giro como se espera e incluso lo que todos deseamos para la tercera semana puede quedar en deseo o ilusión.
Sólo cabe mirar todo lo que ha pasado para comprobar que la carrera no escatima ni sorpresas ni golpes de teatro, incluso en momentos en los que los ciclistas favoritos han decidid esperar para jugarlo todo a los minutos finales.
Y es curioso, porque alguno de los grandes favoritos a la carrera sabe que esperar a las jornadas finales puede acabar mal.
Pero es lo que hay.
La carrera para la gente de la general transcurre penosa por las lomas de un norte de Italia que no ha escatimado en frío y agua para complicar un poco más la cosa.
Miramos por ejemplo a Primoz Roglic
El esloveno era, hace dos semanas y poco el gran favorito junto a Remco Evenepoel.
Hoy, el segundo ya no está, por Covid, y el esloveno no las debe tener todas consigo, pues ya le hemos escuchado quejarse de los efectos de la caía del otro día, además de no contar con el mejor equipo posible.
Hasta Rohan Dennis admite que no sabe por dónde pillar las sensaciones y comentarios de Roglic.
Para Roglic la tercera semana del Giro era la ideal para atacar el hipotético liderato de Remco, hoy es el escenario para marcar la diferencia con Geraint Thomas, en principio, pero con un fantasma, la cronoescalada final y el recuerdo de lo que le pasó en la última que disputó en La Planche des Belles Filles.
Entre sensaciones raras en lo físico y el tiempo que se agota, así está Roglic ante un Geraint Thomas que al fin encuentra lo que merece en el Giro de Italia.
El galés me parece, sobre el papel, un punto por debajo de Roglic, pero es sobre el papel y por antecedentes, pues en Italia no hemos visto mucho más entre ellos.
Luego está Joao Almeida, mi outsider favorito, a quien proponer no se le da tan bien como aguantar y meter codos al final.
Separados por poco tiempo, podríamos pensar que tras ellos hay el vacío pero no.
La segunda línea de ciclistas que se va más allá del minuto ante Geraint ha dejado pasar la segunda semana, pero en la tercera no pueden esperar mucho.
Damiano Caruso parece el de hace dos años y eso le hace peligroso, no sé si para la victoria final, pero sí para desequilibrar la balanza.
Tiene cierto equipo y las ganas que algunos no luce.
Eddie Dumar, Andreas Leknessund, Lennard Kamna… sin olvidar al líder Bruno Almirail se han currado un top ten muy meritorio y quién sabe si algo más.
Más allá de estos nombres es complicado imaginar un vuelco, a sabiendas que De Plus y Arensman van a estar cerca de G, o buscando la sorpresa en fuga, y que otros como Pinot o Einer Rubio echarán el resto por una etapa.
Si en esta semana las cosas no se reconducen, ojo que el Giro, la grande que todos tenemos en tan alta estima, nos habrá dado un par de ediciones para el olvido y no sé yo si seremos capaces de perdonárselo.





