Ciclismo de carretera
La mala fama de las marcas de bicicletas
Es difícil leer alguien hablar bien de las marcas de bicicletas
Siempre han sido protagonistas y objeto de comentarios, pero no recuerdo haber leído tanto sobre las marcas de bicicletas, tanto y tan malo, como en los tiempos recientes.
Dicho el plata, corre, por las redes y entre el ánimo de los aficionados, una corriente de opinión muy poco favorable al ciclismo y sus marcas, en especial a las de bicicletas.
El encarecimiento de este deporte, entrar en él es prohibitivo, mantenerse muy caro, pone el foco en los fabricantes.
Para muestra un botón: El otro día Specialized anunció el despido del 8% de su plantilla mundial.
Specialized dice que el ciclismo está + fuerte que nunca y acto seguido anuncia que despide al 8% de su plantilla a nivel mundial.
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) January 12, 2023
Así se explicaban en el primer párrafo de la nota:
En los últimos tres años, la industria ha cambiado a un ritmo increíble y ha demostrado que el ciclismo es más fuerte y tiene más impacto que nunca. Al mismo tiempo, ha llegado el momento de la transformación y los cambios para el futuro.
Esta semana, Specialized ha tomado la difícil decisión de despedirse del 8% de la plantilla de todo el mundo. Con la economía global cambiando a una velocidad mayor de la prevista, sumado a los rápidos cambios en la industria del ciclismo, el ajuste de la organización permitirá que la marca se adapte sin dejar de invertir en innovación.
Desde fuera, leyendo y escuchando testimonios que hablan de un morro infinito, en algunos casos, creo las marcas de bicicletas deberían hacer una reflexión cómo han gestionado estos años de bonanza y viento de cola.
Hace un tiempo hablé de la subida de precios en muchos productos de ciclismo, pues bien, nada para reflejar esta realidad como la factura de las bicicletas.
Un sablazo, esa es la sensación del público cuando paga la minuta por su máquina o pretende comprarse una.
Todo en base a unos procesos que se han complicado, no lo puedo negar, en todas las fases, desde el momento de tener los componentes a las materias primas, aunque no sabemos si a tal punto para ver los precios que se están manejando.
También se apoyan en la tecnología que aplican, cuando, en el caso de las bicicletas de carretera, el margen de mejora es el que es, toda vez que el disco se está volviendo casi hegemónico.
Los movimientos que las marcas anuncia, que si despidos, que si parones en la producción de bicicletas, que si… parece la típica sobrereacción de un mercado que parece no saber gestionar con buen gusto las vacas gordas.
El ciclismo se ha convertido en un lujo que muchos ya no se pueden permitir, una realidad lejana, muy lejana, de esa que decía que éste es un deporte democrático con acceso a todos.
Imagen: Unipublic / Sprint Cycling Agency




