Bicicletas
¿El IVA de las bicicletas al 10%?
Santafixie aboga por rebajar el IVA de las bicicletas
En este rincón del ciclismo, donde llevamos tiempo viendo pasar pelotones y promesas electorales, hay temas que regresan como un puerto de montaña mal asfaltado: siempre están ahí y siempre duelen.
El último movimiento relevante nos lo cuenta Santafixie, que ha decidido liderar una ofensiva necesaria a través de la plataforma Movements para exigir lo que por pura lógica debería ser ya una norma establecida: reducir el IVA de las bicicletas del 21% al 10%.
La iniciativa no es un capricho empresarial, sino una bofetada de realidad ante la incoherencia administrativa de un país que se llena la boca con la Agenda 2030 mientras sigue gravando la herramienta de movilidad más limpia del mundo como si fuera un artículo de lujo.
Hablamos de una reivindicación histórica que se apoya en criterios económicos, sociales y de salud pública.
Es triste observar cómo el uso de la bicicleta, que descongestiona ciudades y ahorra millones en costes sanitarios, sigue penalizado fiscalmente.
Lo que más escuece de esta situación no es solo el número, sino la comparativa con nuestros vecinos.
Miramos a Portugal y la envidia es inevitable: en 2023 bajaron su IVA del 23% al 6%, generando un ahorro directo del 15% para el consumidor.
Esta brecha está provocando un éxodo silencioso pero constante de ciclistas de la zona centro y oeste de España que prefieren adquirir sus monturas en territorio luso, dejando nuestras tiendas locales en una situación de indefensión absoluta.
Resulta curioso, recordar que el PSOE ya propuso esta misma medida en 2018 cuando estaba en la oposición.
Sin embargo, una vez en el ejecutivo, la promesa parece haberse oxidado en algún cajón del Ministerio de Hacienda.
Santafixie, al elevar esta petición a los Ministerios de Economía y Transportes, pone el dedo en la llaga sobre el impacto negativo que este inmovilismo tiene en España.
No solo pierden las tiendas, sino que se castiga la generación de empleo local y, paradójicamente, el propio Estado deja de recaudar por todas aquellas ventas que huyen al extranjero.
La meta está fijada en el 3 de junio, Día Mundial de la Bicicleta.
Es el plazo que se han marcado para que instituciones y ciudadanos se sumen a la petición en Movements y fuercen una decisión política antes de que la fuga de capitales sea irreversible.
Ya va siendo hora de que la fiscalidad española se baje del coche oficial y empiece a pedalear en la misma dirección que el sentido común.



