Ciclismo
Lloret de Mar, ciclismo de 365 días
Bien situada y con clima benigno, Lloret de Mar ofrece ciclismo todo el año
Lloret de Mar es una villa marinera pensada para disfrutar del ciclismo: En el corazón de la Costa Brava, con salida paralela al mar, a sur y norte, y montaña a tocar, grandes llanos, caminos de costa que entran y salen del Mediterráneo, azul y brillante, y todo tipo de propuestas a su alrededor.
Eso es Lloret de Mar, un sitio por y para ciclistas, un sitio perfecto para salir y disfrutar de la bicicleta en todas sus modalidades los doce meses de año, con variedad orográfica y clima perfecto para las mejores experiencias.
En invierno, las concentraciones de equipos rompen a sudar, ciclistas jóvenes y finos, profesionales en ciernes y otros con años a su espalda, moldean su forma para los grandes objetivos.
En primavera y otoño, ciclistas individuales y grupos venidos de media Europa, surcan las rutas que rodean el municipio.
Las etapas reinas de Lloret
Nuestro guía es Jordi Figueres, ahora presidente de la Penya Ciclista Lloret. Es ciclista activo en BTT y de carretera, sale hasta cuatro veces por semana sacando unos 300 kilómetros en siete días, aunque “nunca diluviando” precisa. Jordi conoce Lloret de Mar y sus alrededores al detalle.
Y así nos propone cuatro rutas de salida.
La primera sigue la línea de costa, paralela al mar. Hacia el sur, el ciclista puede rodar fácil y soltar piernas. El trayecto sigue la N2, con lo cual es importante cerciorarse del tráfico previsto, Se puede llegar hasta Mataró para completar unos 80 kilómetros sin casi desnivel, unos 500 metros, en total, con una duración aproximada de dos horas y media.
La segunda ruta es de dificultad media y busca paisajes de interior trazando un círculo por Vidreres, Santa Coloma de Farners, Amer y Anglès. La variedad del paisaje se deja notar, dejando el mar a nuestras espaldas, pero sin buscar grandes montañas ni desnivel. La salida se va a los 80 kilómetros también, con unos 800 metros de desnivel.
Otra opción costera es la que toma rumbo norte, una propuesta muy diferente a la que va en sentido contrario. Aquí encaramos la icónica carretera de Tossa de Mar, una imagen muy repetida en carreras ciclistas como la Volta a Catalunya, con grandes pelotones, entrando y saliendo en el mar. Son 65 kilómetros y más de 1000 metros de desnivel, una etapa llena de repechos hasta San Feliu de Guíxols, con Alt de Sant Grau como opción a contemplar: sus vistas sobre el mar y la costa son inolvidables.
Si el ciclista quiere exigencia, tiene montaña muy potente no muy lejos de Lloret de Mar
Pasando por Blanes, hacia el sur, el ciclista puede tomar ruta a Sant Celoni y abordar el Montseny. Aquí hablamos de alta montaña y se necesita buena condición física, pues la salida pasa de los 100 kilómetros. Como dice nuestro guía Jordi, es una etapa que “pica”.
Hoteles ciclistas en Lloret de Mar
Con una amplia experiencia vacacional, la oferta hotelera de Lloret de Mar es amplia y de primer orden. Conviene precisar que el municipio ofrece 14 establecimientos certificados en cicloturismo, con todo lo necesario para atender a los ciclistas, desde una bikestation a servicios centrados en el amante de la bicicleta.
El menú del ciclista en Lloret incluye el buffet habitual en un hotel, pero con materia prima del lugar. Pescado de lonja y carne de Girona son la base de una buena dieta para que el ciclista encuentre el equilibrio entre disfrute y rendimiento, sin perder de vista que su restauración se distingue en el excelente uso de los arroces.
El municipio además cuenta con tres tiendas-taller para cualquier necesidad logrando hacer de Lloret un destino ciclista abierto los 365 días del año.





