Ciclismo antiguo
Nueve etapas que demuestran que el Tour ya no es lo que era
Con el paso de los años, el Tour se ha convertido en la carrera que se corre a no perder
Hace unos días, quizá de forma morbosa, que el Tour nos causaba cierta pereza, sobretodo en las horas posteriores a otro Giro que, quizá no fuera el mejor de nuestras vidas, pero que por todo, por corredores, etapas extremas, estética, clima y demás nos sigue sabiendo a gloria.
Cierto es que no se puede negar la importancia del Tour de Francia, cualquiera que tenga el morro un poco asomado a los equipos e industria de la bicicleta, sabe que el Tour es lo más grande y codiciado que puede ofrecer el ciclismo, pero ello no significa que aquí se vea el mejor ciclismo.
Es de hecho, haciendo valer el símil futbolístico, como las rondas finales de un gran torneo, en las que todos tiene más miedo a perder que ganar y eso provoca que hayamos visto auténticos bodrios de finales.
Nosotros tenemos una forma, tangible a nuestra manera, de demostrar que el Tour ha ido a peor -al menos hasta este año y la etapa que gana Mohoric y las anteriroes-, y es sencillo, vamos a coger y recordar nueve etapas que nos han marcado y guardamos como inolvidables en los últimos treinta años, periodo que creo representativo y que hemos vivido en primera persona.
Fijaros como el goteo, según nos acercamos al final, va a menos…
Tour 1991, Val Louron
Empezamos por un clásico, un monumento al ciclismo moderno, de estrategia pero también de valentía y audacia.
Ya lo sabéis Indurain se va en el descenso de Tourmalet, Chiapucchi le coge antes del Aspin, Bugno pierde el tren… un día de distancias siderales y fundida histórica, una jornada que jubiló una generación (Fignon, Perico, Lemond) y abrió el ciclo de Indurain.
Tour 1992, Sestriere
Un genio llamado Claudio Chiapucci, en el cenit de su impotencia por ver a Indurain tan lejos, se lía la manta a la cabeza y emprende una locura por los Alpes.
Como la de Val Louron, una jornada de frenesí, inolvidable, de colapso en Italia y estrellas puestas al límite.
Tour 1995, Mende
Sabedores que por lo convencional no iba a haber manera, la ONCE trama un ataque en avalancha para poner a prueba a Indurain.
Laurent Jalabert propone un pulso de más de 200 kilómetros en los que Banesto se las vio y deseo para contener el destrozo.
Tour 1996, Les Arcs
Si lo sabemos, jornada lacrimógena por el derrumbe de Indurain, pero el día resultó dantesco en todos los sentidos.
Un vuelco a la general como no hubiéramos imaginado nunca, con los favoritos descolgados y perdiendo todas las opciones y emergiendo los que estaba en segunda línea.
Las imágenes de Indurain roto en Les Arcs son algo que llevaremos para siempre en nuestra generación.
Tour 1998, Les Deux Alpes
La jornada en la que el cielo se abrió sobre el Tour, se vacío en el Galibier y Marco Pantani sacó a Ullrich de la historia con mayúsculas.
Posiblemente, no, seguramente, el ataque más feroz visto jamás en las etapas de montaña del Tour de Francia.
Tour 1999, Piau Engaly
En la era Armstrong, la que sale tachada en los libros, hubo alguna jornada de albedrío.
Nosotros nos quedamos con el gran día de Fernando Escartín, escalando plazas en la general y asegurando el podio, sin temer por las famosas cronos finales que tanto le lastraban.
Aquel día hubo un equipo verde, llamado Kelme, que lo bordó.
Tour 2003, Luz Ardiden
Alto voltaje desde el Tourmalet, y en Luz Ardiden la bomba, con Iban Mayo caído, Armstrong con él, Ullrich sacando el fair play en el peor momento, pues el americano ya no perdonaría en la siguiente.
Día que condensó un Tour caótico pero espectacular, con nombres que, vistos hoy, despiertan recelo, pero que en esos días nos dieron grandes etapas.
Tour 2009, Le Grand Bornard
Con todo previsto y controlado, Alberto Contador tienta el grupo en la gran jornada alpina y hace sonar las alarmas: Armstrong, quedado, Kloden, descolgado…
Viene entonces una marcha atrás, el líder, en full amarillo, decide parar y ponerse a rueda de los Schleck, el día en el que su rivalidad fue más patente que nunca, pues Contador y los hermanos, en especial Andy, tampoco es que coincidieran demasiado.
Tour 2011, Galibier
El último gran ataque de verdad y con todas las consecuencias visto a un gran favorito del Tour.
Andy Schleck fue dinamita en el Izoard, su equipo le marcó el camino y acabó ganando en el Galiber, poniendo contra las cuerdas a Evans y el líder Voeckler.
Tour 2014, Wallers
No fue montaña pero el destrozo que los adoquines del norte causaron por gentileza de Vincenzo Nibali aún resuena.
Acompañado por Westra y Fuglsang, el italiano vio como Froome abandonaba y Contador quedaba a más de dos minutos.
Ese día empezó Nibali a ganar el Tour y acaba nuestra serie de grandes jornadas que siempre recordaremos del Tour, siete años han pasado desde entonces para volver a ver algo con cara y ojos, realmente memorable, en la que tenemos como mejor carrera del mundo y seguimos esperando.









Iner
4 de julio, 2021 at 4:25
Calla anda muy bonito pero en todas y cada una de esas carreras por poco algo paso en este tour tras las exhibición poco de mas puede pasar
Iker
4 de julio, 2021 at 4:34
Esto a sido nas fuerte que lo de landis y lo de pereiro juntos
Iker
4 de julio, 2021 at 4:35
Pantani se queda muy corto