Chris Froome
Chris Froome: ¿Cómo es posible que aún colee el tema del salbutamol?
WADA y UCI se sacuden por el fallo de Froome sobre el salbutamol
Quiso el destino que los estertores del resultado adverso por salbutamol de Froome en la Vuelta de 2017 le pillarán en los últimos momentos de gloria de su gran carrera, últimos momentos hasta hoy.
De aquella agitada época, recordamos su victoria en un Giro que tenía ganado Simon Yates, tras la cabalgada alpina, y el podio del Tour, tras Geraint, inalcanzable, y Dumoulin, el hombre que había batido en Italia.
Aquellos éxitos se mezclaron con la cascada de noticias sobre el fallo por el salbutamol que le pillaron en la Vuelta.
En un caso de manual, en el que el dinero y el poder que el entonces Team Sky era capaz de desplegar, los abogados de Froome demostraron anomalías en la trazabilidad de la sustancia en su cuerpo que resultaron clave para exonerarle.
Froome no perdió la Vuelta del año anterior, de hecho le llegaría una segunda por descalificación de Juanjo Cobo doce meses después, disputó y ganó el Giro y acabó tercero en ese Tour.
Con la plana enmendada, con la sensación de que otro en el mismo lugar que él habría pringado, Froome completó un serial de siete grandes vueltas ganadas que, de mejor o peor forma, iba a conservar íntegro.
Al final, pasa el tiempo y la gente tampoco repara en si ha sido más o menos nítido todo lo que se juzgó en ese momento.
Pero para el inglés, la historia tiene secuelas, no creo que pase mucho más, sin embargo, esta historia es como el día de la marmota: dos entes responsables de velar por la lucha contra el dopaje, la WADA y la UCI, echándose los trastos a la cabeza.
En resumidas cuentas, la UCI, como hermano pobre, pareció haber sido garante del proceso a Froome, pero no, la verdad es que el ente ciclista no quiso entrar en contradicción con la agencia antidopaje.
Pero sucedió que la WADA no le habría correspondido en otras cuestiones y ahora la UCI dice que en lo del salbutamol de Froome, la WADA es la gran responsable, que ellos sólo acataron y entendieron los motivos para esa absolución.
En el ciclismo que dicen más limpio que nunca, transparente, una patena, vamos, siguen surgiendo cosas así.
La unanimidad que se le supone a la caza del tramposo se rompe por un tema de servidumbres y camaradería mal interpretados, o quizá al contrario, tan bien interpretadas, que al final los protagonistas tienen hasta remordimientos.
La historia no hay por dónde cogerla, mucho tiempo después, transcurridos tres años, emergen cosas que, sinceramente, no sé a quién benefician.
La justicia no es justa si es lenta, e igual que nos pareció una barbaridad, por ejemplo que se le quitara una Vuelta a Cobo, casi ocho años después, es tremendo que se filtren estas cosas desde quienes velan por el tinglado.





