Ciclistas
Estamos ante la temporada ciclista más random de la historia
Nadie puede ni imaginar quiénes serán los nombres de la temporada ciclista 2020
¿Qué va a pasar con esta temporada ciclista?
La primavera de 2020 es historia, una historia corta, efímera, no nos ha durado nada entre las manos.
Corrió ya cierta sensación de efímero el día que Jasper Stuyven ganó la Het Niuewsblad, lo mismo que al día siguiente la conclusión de la Kuurne.
Cuando se produjo la cancelación del UAE Tour por los positivos del coronavirus, el ciclismo quedó al descubierto, con toda su debilidad ante el problema que venía como una bola de nieve hacia nosotros.
Ahora quedan resquicios para que todo pase al olvido, Flandes tiene la espada sobre la cabeza, Roubaix, las Árdenas necesitarían un milagro y ni así.
El Giro de Italia se canceló desde Hungría, RCS no pudo ni anticiparse a decirlo.
Y es precisamente en el traslado de fechas al que se agarra el Giro de Italia en lo que nos basamos para pensar que estamos ante la temporada más azarosa, más random de la historia.
Ahora mismo, mientras nuestra sanidad contiene el daño y cruzamos los dedos para que esa curva se revierta cuanto antes, pensar en la segunda parte de la temporada 2020 de ciclismo es una quimera, una moneda al aire.
Literalmente es imposible hacer sitio a todo lo que se quiere poner en ese lado de la campaña.
Meter un Giro entre Vuelta, Tour y juegos, si los hubiere, Tirreno, San Remo,… las clásicas flamencas.
Alguien va a tener que renunciar a organizar y provocar, por ende, un agujero en su economía que pasa a ser de guerra en los próximos tiempos.
O alguien que está aún tranquilo por que su carrera queda aún lejos, recibirá una llamada preguntando si se puede hacer algo.
Lo que resulte, de lo que hablemos de aquí a ocho meses no nos lo podemos ni imaginar.
Con el movimiento de sillas que se va producir, podemos asegurar una cosa: aquí no hay bemoles a pronosticar quién va a ganar qué o cómo.
Una cosa sí podemos decir, de peores hemos salido.








