Vuelta España
La etapa de la Vuelta en Guadalajara: cinco motivos para amarla
En la etapa de la Vuelta por Guadalajara, el ciclismo nos ofreció todo lo mejor que es capaz
Cuando recorrimos con el índice el perfil de las etapas de la Vuelta a España, el trayecto entre Aranda y Guadalajara nos pareció el más prescindible, una transición de doscientos kilómetros, eso sí.
Ocurre además que en este lado de los Pirineos, a veces todo lo que no acabe en alto, que no tenga no se cuántos miles de metros de desnivel y esas osas, como que no cuenta.
Y la realidad nos demuestra que muchas veces estamos equivocaos.
Mientras muchos echaban fuego por la boca en etapas como la de La Cubilla, vimos en la clásica de Bruselas un sprint sublime que acabó con cinco o seis tíos llegando casi a la vez a meta: la photo finish más grande de la historia.
Is this the best photo finish in the history of cycling? pic.twitter.com/P0uYpmmWbw
— Bas Tietema (@BasTietema) September 7, 2019
Y así las cosas, volviendo sobre la Vuelta y sobre Guadalajara, la carrera nos recordó aquellas jornadas de primavera, camino Soria, como decía la letra, o de Albacete, lugares de páramo, descubiertos, donde se hizo mucho más daño que en las montañas más empinadas.
Porque el recorrido al final lo hacen los corredores y por ende el espectáculo.
Nosotros hemos reunido cinco puntos por los cuales la etapa de Guadalajara en la Vuelta pasa a los anales, no sé si como lo mejor del año, pero sí como de esas cosas que siempre tendrás preparada para recordar cuando surja una situación similar.
El primer motivo: La etapa de la Vuelta en Guadalajara fue totalmente inesperada
Precisamente por eso, porque nadie se lo temía, aunque se advertía del viento en las horas previas a la salida.
Lo mejor es lo inesperado, lo que genera cero expectativas, ese es el problema del ciclismo moderno, hay alguien que en algún momento prevé que aquella carrera va a ser la hostia, se infla el suflé y cuando aterrizas a realidad es lejana a lo previsto.
Pasó en las etapas de Asturias, donde cada año sucede lo mismo, se vende que tocaremos el cielo y la carrera da para lo que da, y no por culta del recorrido, y sí porque las fuerzas son lo que son e interesa guardar lo ganador.
El segundo motivo: Nadie se guarda nada
Desde niños crecemos con la sensación, falsa, de que el ciclismo en llano es sencillo, consiste en rodar, ir haciendo, pero esta gente no va a eso.
Sus desarrollos rompen la resistencia, propagan el dolor desde cuádriceps a los gemelos, por doquier.
La etapa de la Vuelta en Guadalajara nos gusta porque transmite que nadie se deja nada, si guardas algo, si miras para otro lado, pierdes el tren, los ves partir y adiós.
El tercer motivo: Marca diferencias de antaño.
Aunque no le fuera suficiente a Nairo Quintana para asaltar el liderato, creo que más de uno imaginamos que, cuando eso estaba a punto de caramelo, estuvo a punto de romperse y a tomar por saco todo.
Fue así, tal cual.
En un instante de duda, Astana no entra a tirar y Primoz Roglic se ve solo contra los primeros.
27 a 29 de septiembre, una cita ciclista en Cambrils
La sola posibilidad de diferencias de antaño en el presente ya pone los pelos como escarpias.
El cuarto motivo habla de la belleza del rodar…
La carrera es una sucesión de tipos a full, acoplados, perfectamente en rodamiento, una velódromo sobre un tartán de doscientos kilómetros.
Y ahí se juega todo, se cuece todo, en medio de tanta estética, de tantos cuerpos afilados sobre la máquina, corren historias, miedos y sentimientos.
Un collage tremendo.

Y el último motivo: volvimos a tener carrera.
Si la Vuelta salió de Asturias tocada, al menos en Guadalajara tuvimos la sensación de que esto no ha acabado y la renovada fe en el vuelvo se plasmó en la sierra de Madrid, donde a Roglic le cayeron buenos palos.
Así las cosas, el esloveno, que empezó el Giro tan sólido, sabe que esto no acaba hasta Madrid.
En Guadalajara fue ese viento y los Deceuninck en combinación con los Movistar, en la sierra de Gredos dicen que hará mal tiempo.
La situación hay que salvarla y en cada momento sopla el viento, cae agua…
Imagen: FB de Astana Pro Team



